<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868</id><updated>2011-10-29T14:41:01.825-03:00</updated><category term='Notebook'/><category term='Breviario de amotinados'/><category term='Esbozos'/><title type='text'>Dural</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default?start-index=101&amp;max-results=100'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>146</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-36704260058392959</id><published>2011-10-29T11:52:00.008-03:00</published><updated>2011-10-29T14:41:01.855-03:00</updated><title type='text'>Sobran motivos para ser salvajes</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-TocySvPV6bM/TqwmW2GGzlI/AAAAAAAAAH8/pJ-O20NWPEI/s1600/ana3.jpg"&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 175px; DISPLAY: block; HEIGHT: 298px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5668948204872715858" border="0" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-TocySvPV6bM/TqwmW2GGzlI/AAAAAAAAAH8/pJ-O20NWPEI/s400/ana3.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Salió a la venta el libro&lt;em&gt; &lt;strong&gt;Los archivos de Nación Apache&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;, una cuidada e inteligente selección de textos realizada por Paula Pampín, Omar Genovese y Guillermo Piro, extraidos del multipremiado sitio web que todos conocemos. La edición de por sí es bella, tanto en su papel satinado como en el peso sorpresivo de su portatilidad, así como también en la sobriedad y simpleza de su diseño paratextual (un sugerente fantasma de tinta mitad ataque de pluma y mitad libro desgajado nos llama desde su portada).&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Gracias a la calidad y pirotécnica variedad de los textos reunidos, así como también a la entusiasta participación de sus autores (la amplia mayoría de reconocida trayectoria escrituraria), este libro es un claro reflejo de esa política "descentrada, horizontal y rizomática" que impele al homónimo blog colectivo a "expresar un pensamiento lateral en el campo de la cultura contemporánea, esa densidad sumida en el delicioso caos de las contradicciones".&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;A modo de índice-catálogo y de estratificado anzuelo en corte, detallo a continuación las sugerentes secciones del libro:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;1) &lt;strong&gt;Humos y Señales&lt;/strong&gt; (Literatura, textos y ensayos)&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;2) &lt;strong&gt;El sonido de la tierra&lt;/strong&gt; (Filosofía)&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;3) &lt;strong&gt;Salvajes y alambrados&lt;/strong&gt; (Humanos en guerra)&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;4) &lt;strong&gt;Flechas en la oscuridad&lt;/strong&gt; (Asuntos de la realidad)&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;5) &lt;strong&gt;Pensamiento nómade&lt;/strong&gt; (Reflexiones sobre Arte)&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El listado de autores en orden alfabético (dentro del cual me veo casi fuera de foco, pero agradecido y sonriente entre Sasturain y Tabarovsky) es una aldea poblada de cronópicas, simpáticas e interesantes sorpresas:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;Humberto Acciarressi - Pedro de Angelis - Edgardo Balduccio - Gabriel Bañez - Sergio Bizzio - Nicolás Casullo - Susana Cella - Oliverio Coelho - Sergio Chejfec - Luis Chitarroni - Silvia Dabul - Luis del Mármol - Ariel Dilon - Daniel Freidemberg - Sergio Gaiteri - Raúl García Luna - Omar Genovese - Mempo Giardinelli - Luis González Bruno - Nicolás González Varela - Daniel Guebel - Juan Diego Incardona - Gabriela Liffschitz - Jean-Marie G. Le Clézio - Ernesto Mallo - Jorge Mayer - Luis Menéndez - Federico Monjeau - Héctor A. Murena - Andi Nachon - Max Nettlau - Gustavo Nielsen - Lucas Oliveira - Inés Pereira - Julio Petrarca - Guillermo Piro - Nicolás Enrique Puente - Elíseo Reclus - Ricardo Rouvier - Leonardo Sai - Juan Sasturain - Miguel P. Soler - Damián Tabarovsky - Maximiliano Tomas - Andrew Vachss - Gianni Vattimo - David Wapner - Horacio Zabaljáuregui.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;Es evidente que sobran motivos para ser salvajes... &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-36704260058392959?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/36704260058392959/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=36704260058392959' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/36704260058392959'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/36704260058392959'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2011/10/sobran-motivos-para-ser-salvajes.html' title='Sobran motivos para ser salvajes'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-TocySvPV6bM/TqwmW2GGzlI/AAAAAAAAAH8/pJ-O20NWPEI/s72-c/ana3.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-8421933758214463711</id><published>2011-07-06T10:09:00.011-03:00</published><updated>2011-07-06T15:46:02.551-03:00</updated><title type='text'>Pynchonavegando en régimen turbulento</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/-ohI22FjNNsU/ThRqGPWlWdI/AAAAAAAAAH0/XPjV1ORW_b4/s1600/karl-hans-janke_1.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5626238489925605842" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 182px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/-ohI22FjNNsU/ThRqGPWlWdI/AAAAAAAAAH0/XPjV1ORW_b4/s400/karl-hans-janke_1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Traspasé ya la mitad del voluminoso &lt;em&gt;Contraluz&lt;/em&gt; del ing. Thomas Pynchon. Vengo armándome un mapa de navegación que utiliza ciertos personajes, a través de sus nombres, como si fuesen estrellas: las boyas más importantes del firmamento y que servían a los navegantes transoceánicos (no hace mucho, soñé con una especie de astrolabio desarmado en pivoteantes piezas de bronce bruñido que, al contrario de los conocidos artefactos de múltiples ruedas, rayos y arábigas inscripciones, más bien parecía un giróscopo de cuatro grados. Uno más que el que detenta los giróscopos de los aviones para la aeronavegación: corazones secretos del vuelo, así como los tubos pivots, órganos sensibles que pueden acarrear el desastre). Hay una común opinión de que el lector experimenta un efecto de desorientación, de desorden, de caos. Sin embargo, a medida que cartografío y sintetizo, uno puede percibir que solo es turbulencia controlada. Tengo la certidumbre de que Pynchon es un colega, un ingeniero aeronáutico, o cuanto menos (espero no producir suspicacias), un ingeniero mecánico. Pero si uno escribe informes técnicos para la Boeing, como lo dice la solapa con el cuadro tachado de Tusquets, es altamente probable que se deba contar con una matrícula profesional aeronáutica y al menos cinco años de experiencia en el rubro. Yo, si fuese un detective salvaje, intentaría acceder y rastrear esa matrícula en el Consejo Profesional (una como la que yo pago aún, año a año), y aunque probablemente Thomas Pynchon ya haya dejado la profesión, no me extrañaría encontrar tras ese número un representante técnico de alguna aeronave o flotilla o pequeña empresa, o a un dueño de un avión privado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;En el monstruo argumental y estilístico de &lt;em&gt;Contraluz&lt;/em&gt; (una literatura de izquierda y de derecha trabajando al unísono como el cerebro aún no invadido por el pánico &lt;em&gt;cirrus&lt;/em&gt; de un piloto), por ahora aprecio la ductibilidad y la libertad de un tipo que edita lo que quiere, con sus aciertos, sus complejidades y sus riesgos. Un escritor extremo bancado por un editor extremo. Eso es lo más envidiable de Pynchon (al menos para mí): el uso y abuso de los seis grados de libertad que habita como Skip, la centella parlante. A pesar de ser un libro excesivo, a veces moroso y a veces intrépido (veáse los lectobioritmos trazados por &lt;a href="http://www.elpezvolador.wordpress.com/2011/03/28/icontraluzi-de-thomas-pynchon-vii-valoracion-parte-uno/" target="_blank"&gt;Martín Cristal &lt;/a&gt;en su blog como ejemplo), es obvio que discurre de una manera controlada y orquestada, casi jazzisticamente (es decir, hay estructura e improvisación habitándola). Es una turbulencia congelada de difícil navegación, pero imbuida de un espíritu juvenil y apasionado.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hay dos fuerzas primarias en mi lectura (una simplificación, de alguna manera, de ese espectral lectobioritmo que por cada lector es distinto y único, ya que depende de contingencias externas e internas: colectivos y traslados, sueño atrasado, lecturas juveniles y futuras, el peso mayor o menor del ejemplar inmanejable, la traducción agreste, la infame y mezquina dosis de tinta en la impresión editada para empobrecidos lectores de papel): cada vez que aparecen los Chicos del Azar, el libro remonta vuelo, se insufla de aire y levedad, de imaginación y belleza. Cada vez que aparecen los Traverse (salvo Kid, ya que enlaza con los Hazzard Kids), el libro se hunde, se hace de piedra y aletarga, se hace predecible anclado en las entrañas sólidas de la tierra. Dos generos en pugna: el aéreo de la &lt;strong&gt;literatura juvenil&lt;/strong&gt; versus el pedestre del &lt;strong&gt;western&lt;/strong&gt;. Mi lectura es una primera aproximación, envolvente e imprecisa: como toda integración simplificativa de funciones tan irregulares como un lectobioritmo de Cristal.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Como &lt;em&gt;background&lt;/em&gt; para mi navegación, me doy cuenta paso a paso como quien reconoce el paisaje de una pesadilla recurrente, me basta por ahora mi gran caja de apuntes de la UTN (que descansa sólida en un armario de la casa de mis viejos). No me extrañaría que Pynchon escriba desde una caja parecida en algún lugar bilocalizado.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-8421933758214463711?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/8421933758214463711/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=8421933758214463711' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/8421933758214463711'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/8421933758214463711'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2011/07/pynchonavegando-en-regimen-turbulento.html' title='Pynchonavegando en régimen turbulento'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/-ohI22FjNNsU/ThRqGPWlWdI/AAAAAAAAAH0/XPjV1ORW_b4/s72-c/karl-hans-janke_1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-253604701873978650</id><published>2011-06-24T15:35:00.008-03:00</published><updated>2011-06-24T16:01:07.953-03:00</updated><title type='text'>Ficción crítica y crítica ficción: De J. L. Borges a Jaime Rest</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;“(...)la materia verbal sólo puede engendrar ficciones, pero estamos desprovistos de cualquier otro medio que nos facilite la organización de nuestra experiencia.”&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estas palabras pertenecen a &lt;em&gt;El universo de los signos&lt;/em&gt;, uno de los cuatro artículos que conforman el libro del ensayista Jaime Rest: &lt;em&gt;&lt;a href="http://www.eternacadencia.com.ar/ee-ellaberinto.htm" target="_blank"&gt;El laberinto del universo&lt;/a&gt;&lt;/em&gt;. Borges y el pensamiento nominalista (recientemente reeditado por Eterna Cadencia Editora). En esta cita se respira un ambiente enrarecido como puede ser el de la metalinguística, ambiente paradojal en el sentido de que todo y parte se coaligan en forma oscilante. Es decir que una misma “materia verbal” comunica y contamina la ficción-crítica de Borges con la crítica-ficción de Rest. Todo parece integrar un mismo discurso donde la ficción, en continua migración, establece una suerte de juego de correspondencias y paradojas que abisman lo que se pretende rescatar de un texto. Es como si el discurso de Borges arrastrara y plegara a la superficie la lectura de Rest. Llegado a este punto, el escrito analítico de Rest parecería haber callado para mí.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;¿Qué dice Rest que ya no esté dicho en Borges?&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;De este sutil resquicio, pasando por otros tres ensayos que le pertenecen y que establecen una traza estilística, intento desplegar la mirada analítica de Jaime Rest, es decir, su voz distintiva dentro de la crítica literaria.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;[Este ensayo, haciendo un click, continúa en &lt;/em&gt;&lt;a href="http://www.nacionapache.com.ar/archives/4877" target="_blank"&gt;&lt;em&gt;NACIÓN APACHE&lt;/em&gt;&lt;/a&gt;&lt;em&gt;]&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-253604701873978650?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/253604701873978650/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=253604701873978650' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/253604701873978650'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/253604701873978650'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2011/06/ficcion-critica-y-critica-ficcion-de.html' title='Ficción crítica y crítica ficción: De J. L. Borges a Jaime Rest'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-8269204927521548036</id><published>2011-06-19T21:20:00.007-03:00</published><updated>2011-06-19T21:35:15.897-03:00</updated><title type='text'>El sueño de Leonardo</title><content type='html'>Escultura en cemento de &lt;strong&gt;Leonardo J. Soler&lt;/strong&gt;, realizada durante el período 2010-2011.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 300px; DISPLAY: block; HEIGHT: 400px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5620092657964863042" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-zrphURaLNKg/Tf6UfvLGzkI/AAAAAAAAAHs/fJeumJ6Yozg/s400/La%2Bm%25C3%25BAsica%2B-%2BLeonardo%2BJ.%2BSoler%2B%25282%2529.JPG" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;img style="TEXT-ALIGN: center; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 300px; DISPLAY: block; HEIGHT: 400px; CURSOR: hand" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5620091874579344290" border="0" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/-Za0Nj3nsDGo/Tf6TyI1ca6I/AAAAAAAAAHk/aUU2MR-M3pA/s400/La%2Bm%25C3%25BAsica%2B-%2BLeonardo%2BJ.%2BSoler%2B%25281%2529.JPG" /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-8269204927521548036?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/8269204927521548036/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=8269204927521548036' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/8269204927521548036'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/8269204927521548036'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2011/06/el-sueno-de-leonardo.html' title='El sueño de Leonardo'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/-zrphURaLNKg/Tf6UfvLGzkI/AAAAAAAAAHs/fJeumJ6Yozg/s72-c/La%2Bm%25C3%25BAsica%2B-%2BLeonardo%2BJ.%2BSoler%2B%25282%2529.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-1855267323790055924</id><published>2011-05-20T11:54:00.006-03:00</published><updated>2011-05-20T12:31:22.207-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Esbozos'/><title type='text'>Bolaño: Hacia una teoría de la Incompletitud</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;El estilo centrífugo de lo inacabado contrapuesto al estilo centrípeto de lo completado hasta la nimiedad.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Pero es muy distinta la incompletitud kafkiana que de la misma manera surge de una "situación" frente a la que sostiene o se adscribe Bolaño. Hay una cuestión de esfuerzo y de quedar exhausto en Kafka. Como si empezase con brío una tarea que no parecía ser eterna, y sin embargo, así resultaba al quinto párrafo.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Es decir, y literalmente, el Desaliento. En cambio, Bolaño es la pirueta, el artista del aire, la demostración de lo posible: "miren mi fuerza, mi capacidad". Lo que se llama una prueba de destreza, un testeo.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ambos murieron prematuramente, socabados por una enfermedad de cierta lentitud, con lo cual sabían que tenían poco tiempo de vida.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Pensemos en la rapiña del editting necrológico: todo puede "acomodarse" para formar un póstumo. ¿Pero que hay de esa necesidad en vida?&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ver estos tristes esbozos estirando los brazos, pidiendo un crecimiento casi instantáneo, para ser inmovilizados en una edición prematura. Por ejemplo, Kafka, cuando sus amigos le dicen que ya es hora de editar, y termina arreglando con ligero decoro esos trozos trasvasados de su diario para componer su primer librito &lt;em&gt;Contemplación&lt;/em&gt; (luego se arrepentiría de esto).&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;En similar estado debió encontrarse Bolaño: la uregencia de editar en tiempo de descuento.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Entonces, ¿por qué ese esfuerzo sobrehumano, muy repetitivo y poco efectivo, de la parte de los asesinatos en &lt;em&gt;2666&lt;/em&gt;? ¿La sombra de Kafka aquí también? ¿El aburrido apilamiento de sucesos en &lt;em&gt;El Castillo&lt;/em&gt; para jamás llegar a destino? ¿La inconclusión como postergación de la muerte, de El Fin?&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-1855267323790055924?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/1855267323790055924/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=1855267323790055924' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/1855267323790055924'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/1855267323790055924'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2011/05/bolano-hacia-una-teoria-de-la.html' title='Bolaño: Hacia una teoría de la Incompletitud'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-8502410834630951770</id><published>2011-05-09T12:05:00.007-03:00</published><updated>2011-05-09T12:45:49.611-03:00</updated><title type='text'>Mimetizado en la tangente</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5604741662453797154" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 299px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/-wR21sJdmdkI/TcgK2MhkESI/AAAAAAAAAHY/xaQDlj4dHys/s400/Mandioca%2Ben%2Bla%2BFeria%2B2011.JPG" border="0" /&gt; Feria del Libro 2011. En el stand de &lt;strong&gt;Estación Mandioca&lt;/strong&gt;, mimetizado entre autores, ilustradores y editores, extraña simbiosis de criaturas del libro. Tomando agradecido un vino que rotaba entre mis dedos sin desbordar de la copa, pescando algún canapé multicolor, casi sintiéndome en una pecera donde los visitantes que orillaban los cordones pretendían una participación como los peces del Botánico las tutucas sobrantes del Zoológico. Y ese día, me contuve en la tangente de la Feria, en ese stand 2554 frente a la entrada de Cerviño, un poco a espaldas del ruido y los remolinos del interior. Aún así, en un borbotón de cámaras y flashes, como periodistas escapados de mi caso, entró el economista Martín Lousteau en fuga mediática. Casi creí verlo tras sus lentes bicolor: por un segundo dudó entre doblar hacia el rojo o hacia el azul. Ni que decirle, que tras los cordones, nos reímos sorprendidos de sus aparición de pop star de las letras y los números, mimetizados en la calidez amarilla de una isla tangencial.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-8502410834630951770?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/8502410834630951770/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=8502410834630951770' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/8502410834630951770'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/8502410834630951770'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2011/05/mimetizado-en-la-tangente.html' title='Mimetizado en la tangente'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/-wR21sJdmdkI/TcgK2MhkESI/AAAAAAAAAHY/xaQDlj4dHys/s72-c/Mandioca%2Ben%2Bla%2BFeria%2B2011.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-3705226229092505264</id><published>2010-11-16T11:20:00.005-03:00</published><updated>2010-11-16T11:51:38.844-03:00</updated><title type='text'>Vonnegut Reverse</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/TOKaIkJNeuI/AAAAAAAAAG4/rZRaBeIZ47M/s1600/B-24_Kopfstand.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5540159963551070946" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 290px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/TOKaIkJNeuI/AAAAAAAAAG4/rZRaBeIZ47M/s400/B-24_Kopfstand.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;em&gt;"Billy Pilgrim bajó las escaleras con sus fríos y marmóreos pies. Se dirigió a la cocina y allí la luz de la luna dirigió su atención hacia una botella de champaña medio vacía que había sobre la mesa de la cocina. Era todo lo que quedaba de la fiesta. Alguien había tapado otra vez la botella. Y parecía decir: «¡Bébeme!»&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Así que Billy la destapó con los dedos. No hizo ruido alguno. El champaña estaba muerto. Así fue.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Billy miró el reloj que había sobre la cocina. Tenía que matar el tiempo durante una hora antes de que llegara el platillo. Se fue a la salita balanceando la botella como si fuera una campana, se sentó en una butaca y encendió el televisor. Entonces, tras haberse aislado ligeramente del tiempo, vio la última película, primero al revés, de fin a principio, y luego otra vez en sentido normal. Era una película sobre la actuación de los bombarderos americanos durante la Segunda Guerra Mundial y sobre los valientes hombres que los tripulaban. Vista hacia atrás la historia era así:&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Aviones americanos llenos de agujeros, de hombres heridos y de cadáveres, despegaban de espaldas en un aeródromo de Inglaterra. Al sobrevolar Francia se encontraban con aviones alemanes de combate que volaban hacia atrás, aspirando balas y trozos de metralla de algunos aviones y dotaciones. Lo mismo se repitió con algunos aviones americanos destrozados en tierra, que alzaron el vuelo hacia atrás y se unieron a la formación.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/em&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;La formación volaba de espaldas hacia una ciudad alemana que era presa de las llamas. Cuando llegaron, los bombarderos abrieron sus escotillas y merced a un milagroso magnetismo redujeron el fuego, concentrándolo en unos cilindros de acero que aspiraron hasta hacerlos entrar en sus entrañas. Los containers fueron almacenados con todo cuidado en hileras. Pero allí abajo, los alemanes también tenían sus propios inventos milagrosos, consistentes en largos tubos de acero que utilizaron para succionar más balas y trozos de metralla de los aviones y de sus tripulantes. Pero todavía quedaban algunos heridos americanos, y algunos de los aviones estaban en mal estado. A pesar de ello, al sobrevolar Francia aparecieron nuevos aviones alemanes que solucionaron el conflicto. Y todo el mundo estuvo de nuevo sano y salvo.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Cuando los bombarderos volvieron a sus bases, los cilindros de acero fueron sacados de sus estuches y devueltos en barcos a los Estados Unidos de América. Allí las fábricas funcionaban de día y de noche extrayendo el peligroso contenido de los recipientes. Lo conmovedor de la escena era que el trabajo lo realizaban, en su mayor parte, mujeres. Los minerales peligrosos eran enviados a especialistas que se encontraban en regiones lejanas. Su tarea consistía en enterrarlos y esconderlos bien para que así no volvieran a hacer daño a nadie.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Los pilotos americanos mudaron sus uniformes para convertirse en muchachos que asistían a las escuelas superiores. Y Hitler se transformó en niño, según dedujo Billy Pilgrim. En la película no estaba. Porque Billy extrapolaba. Y se imaginó que todos se volvían niños, que toda la humanidad, sin excepción, conspiraba biológicamente para producir dos criaturas perfectas llamadas Adán y Eva."&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="right"&gt;Matadero Cinco, &lt;strong&gt;Kurt Vonnegut&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;[Maravillosa "inversión" de Vonnegut, extraida de mi reciente lectura de &lt;em&gt;Matadero Cinco&lt;/em&gt;. Aún cuando el efecto sorpresa de &lt;em&gt;time travelling&lt;/em&gt; se pierde porque hoy en día podemos rebobinar películas en play, el cruce de géneros en este fragmento me parece cuanto menos ingenioso. El detalle de la champaña muerta, y ese "bébeme" que remite directamente a &lt;em&gt;Alicia en el País de las Maravillas&lt;/em&gt; (la pócima que reduce, si mal no recuerdo). La espera del platillo volador que lo va a raptar... (esa c.f. de baja calidad que sustenta toda la novela y que da coartada a las condiciones mentales de Pilgrim. Henry James lo hizo con el género de fantasmas en &lt;em&gt;Otra vuelta de tuerca&lt;/em&gt;: la indecibilidad de la percepción mental). Pero aprecio lo simple del procedimiento, que con un &lt;em&gt;rewind&lt;/em&gt;, una inversión temporal, un pasaje de términos, la escena se ve resignificada y la reflexión crítica se dispara. Me hace pensar en ese proyecto inconcluso, que la muerte prematura obliteró, que es el de las &lt;em&gt;Poesías&lt;/em&gt; de Lautreamount: la aplicación sistemática de inversiones en frases y poemas famosos para extraer una nueva luz sobre las reflexiones más anquilosadas y/o admiradas.]&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-3705226229092505264?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/3705226229092505264/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=3705226229092505264' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/3705226229092505264'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/3705226229092505264'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2010/11/vonnegut-reverse.html' title='Vonnegut Reverse'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/TOKaIkJNeuI/AAAAAAAAAG4/rZRaBeIZ47M/s72-c/B-24_Kopfstand.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-5521666605873461123</id><published>2010-11-02T13:11:00.008-03:00</published><updated>2010-11-08T11:02:07.428-03:00</updated><title type='text'>El Infinito literario</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/TNA6ZHCTb4I/AAAAAAAAAGo/6l7t4KFy9z0/s1600/reloj.png"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5534988145098190722" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 198px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/TNA6ZHCTb4I/AAAAAAAAAGo/6l7t4KFy9z0/s200/reloj.png" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; &lt;strong&gt;I&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;El tiempo infinito&lt;/em&gt;: Toda concepción del infinito se muestra acotada desde una perspectiva de escala humana. En el espacio: el vasto gravitar de un universo expansivo (microscópico, de dimensiones enteras, series potenciales); también la fuga material del interior de las cosas que nuestra mirada no llega a intuir (microscópica, de dimensiones fractales, series acotadas). Semejante peso de infinitos, tiene un correlato en el tiempo, ejemplificado tal vez con mejor acierto en los relatos de carácter onírico. De aquí, la innumerable producción literaria que incluye a los surrealistas, el &lt;em&gt;stream of consciosness&lt;/em&gt; de Joyce y Woolf, etc. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La novela, marcada por el cronotopo de la “vida”, es el espacio textual que mejor puede dar cuenta de la temporalizad, y es&lt;em&gt; El Castillo&lt;/em&gt; de Kafka un buen ejemplo de ello. K es presa de un fluir discontinuo (aunque alud) de acontecimientos que demoran la finalidad del personaje. El cansancio de K se ve acentuado por esa materialidad del tiempo: lento (1 a 1) en el discurso de Pepi, veloz y teatral (película de Chaplin) en la escena del reparto de expedientes en el pasillo. Cada acontecimiento tiene su propio tiempo, todos ellos están en primer plano. Mario A. Lancelotti, en su &lt;em&gt;Teoría del Cuento&lt;/em&gt;, escribe: “(...) por un mecanismo que une inexorablemente la instancia temporal a la espacial, lo pequeño se vuelve inmenso, lo más diminuto se torna infinito”. El que espera, es ineluctable prisionero de los acontecimientos; todo se dilata, el rictus más nimio cobra una significancia y una materialidad que linda el presagio (inútilmente creemos manejar ese colectivo que no arriba, pisamos el acelerador y su lógica sigue curvas incognoscibles y fatales. Lógica parecida rige la vida de &lt;em&gt;Orlando,&lt;/em&gt; el personaje de Virgina Wolf. Atrapado/a entre el tiempo exterior -infinito- de la Historia y el tiempo interior –infinito- de su cuerpo; y la clave de ello: la naturalidad del sueño, de lo cotidiano).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;II&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;em&gt;El espacio infinito&lt;/em&gt;. &lt;em&gt;Lo desértico&lt;/em&gt;: Existe una chatura en el texto, como una larga composición musical de Eric Satie. La genialidad (un maestro de música me lo dijo una vez) está en la irrupción fantasmática de un acorde, allí donde esperabas oír otro en la continuidad de esa lógica armónica. El jazz es la posibilidad de la exasperación, los frustrantes tropiezos de K (de sus lectores especialmente).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;III&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Lo abigarrado. Los cuadros de Brueghel el Viejo&lt;/em&gt; como en su pintura de los juego de innumerables niños, un todo extenso, y de tan abigarrado: en apariencia chato. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Escena de Orlando&lt;/em&gt;: el río congelado del Tamesis que se quiebra y, entonces, los náufragos con sus pequeñas historias bogando hacia la muerte. Esa vista campesina, el retablo entre inocente (desde una distancia ausente del narrador &lt;em&gt;Orlando&lt;/em&gt;, narrado por su biógrafo, narrado a su vez por Woolf) y enmarcado como suceso aislado en la continuidad de lo intrascendente. Apenas un esbozo de pequeñas circunstancias que se multiplican en otras más pequeñas. &lt;em&gt;Fractal. Multiplicación.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Roland Barthes&lt;/em&gt;: El texto es plural, desplegable, de latentes sentidos multiplicados, pronto a dispararse según la lectura atenta. Su definición de la finalidad es la de un correlato, acción que demanda su conclusión. Todo lo demás es una suspensión del sentido, se transforma en una catálisis dilatada según una estrategia argumentativa (maneja el engaño, la mentira, los retrasos, el equívoco: da forma a la espera).&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Toda migración de sentido será posible merced a la contigüidad de estas habitaciones de pequeños acontecimientos. Pero... ¡horror!: nos encontramos con habitaciones sin fondo, o simplemente planas, o llenas de gestos indescifrables, o solo espejos o solo cuadros pintando habitaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;IV&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;em&gt;Lo intransferible&lt;/em&gt;. &lt;em&gt;La pensatividad de la Marquesa&lt;/em&gt; (marqués es, precisamente, el que cuida los límites) que se abre al infinito por inapropiable o intransferible. Aquí lo imposible de leer, lo real del texto. Hay una lógica del pensamiento que se contrapone al del razonamiento. Lógica del Azar que responda a los acontecimientos del Absurdo. ¿Qué pasa por la mente del Castillo?, se pregunta K y tropieza con un ayudante. ¿Qué pasa por la mente de Kafka?, se pregunta el sano lector y tropieza con un discurso inquietante entre Bürguel y el Agrimensor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;V&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Textos arborescentes&lt;/em&gt; en infinitos retrocesos de fuentes literarias. En Borges, esta es la operación que fomenta la vaguedad, lo falaz de la autoría. Hay innumerbales ejemplos de ellos en las literatura del siglo XX: las citas multiplicadas del &lt;em&gt;Necronomicón,&lt;/em&gt; el asombroso &lt;em&gt;Diccionario Lázaro&lt;/em&gt; de M. Pávic, el colage de géneros discursivos, etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;VI&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;em&gt;“...hlör u fang axaxaxas mlö”&lt;/em&gt; corresponde a la idea de la luna para los tlöneses australes. Apresar “lo otro” en la multiplicación caótica de palabras, es un movimiento al infinito producto de la pérdida de un lenguaje adánico. Barthes, en su artículo &lt;em&gt;La Utopía del Lenguaje&lt;/em&gt;, habla de una realidad cambiante que produce un lenguaje vivo y mimético de imposible captura. Peter Burger explica el carácter divergente de la literatura, en la tendencia de encuadrarla como totalidad orgánica u objeto que difiera de la “actividad humana racional y planificada”. Utópico es el lenguaje-jaula de Tlön, muestra acabada de la imposibilidad de una escritura que acaricie la vida sin apartarse de ella.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Barrenechea: &lt;/em&gt;con otro movimiento enunciativo, los adjetivos de Borges quieren dar cuenta de ese “horror intelectual” que fascina en el infinito: lo inacabado o la inmovilización de un gesto. El infinito como una mancha de piedra (en&lt;em&gt; El Banquete de Severo Arcángelo&lt;/em&gt;, aquella escena que de cara a las estrellas, se pronuncian cifras inmensas –14- y se sienten aplastados), y pero aún la carrera infinita a la vista de una meta finita. Barrenechea apila adjetivos sustantivos de infinito. Las palabras obran como las cifras así como las metáforas de Chesterton: escalofríos del intelecto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;VII&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Lo indecible&lt;/em&gt;: El texto trata de apresar lo indecible; el escritor acuña monedas que se acerquen a ese valor incalculable. Una es la paradoja, que solo puede dar cuenta de esa imposibilidad en la contradicción cuya solución se pierde en el punto impropio. La otra es la poesía, esa búsqueda suicida de lo indecible.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Kristeva:&lt;/em&gt; Hay en el lenguaje del sujeto poético (a través de lo que Kristeva denomina ritmos frásticos) un intercambio pulsional con el lector (lo otro). Solo lo encuentra en fragmentos, en jadeos, en deseo insatisfecho; una desaparición del sentido en el sinsentido y la Risa (Absurdo). (En la novela &lt;em&gt;Nova Express&lt;/em&gt; de Burroughs, las secuencias están mutiladas, el sentido se pierde o, al menos, se disgrega a lo largo de un texto balbuceante.)&lt;br /&gt;Es esto último, lo indecible, el otro rostro de la literatura que no se regodea en el mero horro intelectual o en las apetencias de proyectos estéticos (modelos estructurales para textos Escher); sino en el buceo en la indecibilidad sin culminar en el silencio. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-5521666605873461123?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/5521666605873461123/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=5521666605873461123' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/5521666605873461123'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/5521666605873461123'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2010/11/el-infinito-literario.html' title='El Infinito literario'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/TNA6ZHCTb4I/AAAAAAAAAGo/6l7t4KFy9z0/s72-c/reloj.png' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-8572019070747645552</id><published>2010-08-31T12:47:00.003-03:00</published><updated>2010-08-31T13:05:32.077-03:00</updated><title type='text'>"Los Frasquitos" (una obra de teatro posmoderna)</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/TH0oIxD7DNI/AAAAAAAAAGQ/Q88v9QOe_yQ/s1600/Miguel_observacion.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5511605650045209810" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 220px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/TH0oIxD7DNI/AAAAAAAAAGQ/Q88v9QOe_yQ/s320/Miguel_observacion.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La obra tiene un planteo bastante sencillo en principio. Es un policial de época, como se puede deducir de las vestimentas de los actores y de las marionetas. La primera escena, bajo una luz negra que precisa los reflejos y la palidez de la porcelana, ocurre dentro de lo que parece una cripta en cuyo centro se encuentran dos cuerpos: una muñeca de pálida vidriería y un muchacho igualmente pálido abrasado a ella. Irrumpe a escena, un notario, un médico, un par de policías y un personaje que se presenta como el juez. La muchacha está muerta desde hace días por envenenamiento. El muchacho que a ella se abraza, se encuentra en estado de coma, sin poderse precisar cuánto tiempo permanecerá en él. Sin lugar a dudas, éste es un homicidio y nos hallamos en la &lt;em&gt;escena del crimen&lt;/em&gt;. ¿Quién ha asesinado a la muchacha? ¿Por qué este muchacho, armado de un puñal, se encuentra en estado comatoso en la escena del crimen? A su vez, el médico sostiene, complicando aún más el enigma, que el muchacho no tiene más de dos días en ese estado, por cuanto no pudo haberse dado el hecho de que estuviese presente al momento de morir ella. El juez ordena una ajustada lista de personas involucradas que a lo largo de la obra irán dando su versión de los hechos, descubriendo por cada una, secretas intenciones homicidas. Los sospechosos son: los padres de ella y de él, un farmacéutico tartamudo, un cura apesadumbrado, amigos y conocidos de ambas partes, todos extraños y extrañados de irse postulando como posibles autores de un hecho aberrante. En un principio argumentan que al morirse ella, supusieron que había fallecido de ha,bre y tristeza. Pero al descubrirse el veneno, el asesinato de esta dulce muchachita sale a la luz, descartándose a la vez el suicidio. El farmacéutico declara, sin faltar a la verdad, no conocerla ni haberla tratado, por cuanto niega haberle vendido ese veneno que, de hecho suele preparar para clientes exclusivos. El cura del pueblo, quien sí la conocía, dice entre sollozos que es imposible pensar en el suicidio en una chica tan devota, que solo quería vivir para amar y ser amada. Como en esos policiales ingleses, la obra se torna un sistema cerrado, donde todos pueden ser los culpables o una próxima víctima. Las idas y venidas con diálogos y peleas efectistas entre los personajes, bajo luces que atraviesan vitrales suspendidos, van dejando fuera de foco esa imagen central de la pareja trágica; hasta tal punto de que ocurren, sin poder intervenir el juez, dos asesinatos más. En el último acto, sobre los restos de espadas y cristalerías rotas (por efectos sonoros adecuados) el notario trae hasta el juez, un libro requisado. El juez, descubre así, casi en forma sesgada, que este sistema cerrado es en realidad la obra de Shakespeare, su famosa tragedia del amor. Pero mientras en aquel libro, quién se hallara dormida bajo los efectos de una pócima ofrecida por el cura era la bella muchacha; y consecuentemente, el muchacho se envenenaba creyéndola muerta con el frasquito comprado al famacéutico; en este caso, se había dado una inversión. Alguien había intercambiado los frasquitos, resultando la muerte inevitable de la muchacha, y el sueño comatoso del muchacho. No dejaba de ser un homicidio ya que el plan de la chica en un principio, era hacerse pasar por muerta para reunirse en secreto con el muchacho, eludiendo la prohibición fatal de sus padres. ¿Quién había invertido los frasquitos, cambiando el final de la historia?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El único culpable, no podía ser otro (rugía aquí el juez, haciendo vibrar la porcelana y el cristal), no podía ser otro más que el Lector. Lector que por distracción, o por pereza (la madre de todas las pestes), o con propósitos homicidas, había “leído erróneamente”, invirtiendo los frasquitos: el fatal veneno y la pócima del sueño. El actor que interpretaba al juez señalaba al auditorio, y casi siempre enganchaba a un espectador joven que venía a ver los ensayos. Es decir, que además de pretenciosa en esa mescolanza de actores y muñecos, con un libreto posmoderno, la obra era interactiva. De acuerdo con la reacción del público, los muñecos y actores seguían improvisando quince minutos más.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La sala que le habían cedido para actuar era un poco exigua; aún considerando que eran sólo ensayos, los pocos que iban (amigos, enemigos, ocasionales visitantes) no lograban llenar el espacio disponible. Sus caras, si bien variaban entre la admiración (ante los efectos y los muñecos) y la sorpresa de verse rodeados por el juez, los guardias, asesinos, médico y notario; no podían ocultar, a la hora de los saludos afectuosos, un futuro y fulminante debut, seguido de un cada vez más acentuado fracaso.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-8572019070747645552?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/8572019070747645552/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=8572019070747645552' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/8572019070747645552'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/8572019070747645552'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2010/08/los-frasquitos-una-obra-de-teatro.html' title='&quot;Los Frasquitos&quot; (una obra de teatro posmoderna)'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/TH0oIxD7DNI/AAAAAAAAAGQ/Q88v9QOe_yQ/s72-c/Miguel_observacion.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-3495526470233256182</id><published>2010-08-09T12:43:00.015-03:00</published><updated>2010-09-02T12:34:01.029-03:00</updated><title type='text'>Los portátiles zapatos de Monsieur Teste</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/TGBBl3IQzkI/AAAAAAAAAGA/4iUbVcHiytg/s1600/zapatos.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5503470863356317250" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 160px; CURSOR: hand; HEIGHT: 200px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/TGBBl3IQzkI/AAAAAAAAAGA/4iUbVcHiytg/s200/zapatos.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Estaba &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;curiosiando&lt;/span&gt; el sitio de &lt;strong&gt;Enrique &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;Vila&lt;/span&gt;-Matas&lt;/strong&gt; (el cual me parece &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;admirablemente&lt;/span&gt; construido), tras los pasos de su novela &lt;em&gt;La asesina ilustrada&lt;/em&gt; ya que es &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;díficil&lt;/span&gt; conseguirla aquí, cuando entro en una de sus páginas (en &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;construcción&lt;/span&gt;) acerca de la &lt;em&gt;Historia abreviada de la literatura portátil&lt;/em&gt;, enfocándome en el fragmento 9.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este fragmento trata sobre &lt;strong&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_5"&gt;Paul&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_6"&gt;Valéry&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt; y está acompañado por una fotografía de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_7"&gt;&lt;strong&gt;Madoz&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt; (que vuelvo a pegar aquí), rebautizada con propiedad por &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_8"&gt;Vila&lt;/span&gt;-Matas como: "Los zapatos de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_9"&gt;Monsieur&lt;/span&gt; Teste". Por supuesto, me sorprendió mucho (&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_10"&gt;remitiéndome&lt;/span&gt; a un universo donde las coincidencias &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_11"&gt;austerianas&lt;/span&gt; y las &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_12"&gt;teletransportaciones&lt;/span&gt; de contrabando cibernéticas se mezclan en oscilaciones inadvertidas), porque hace unos cuantos años, yo había armado un post con un texto que escribí y tenía cierto aire a &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_13"&gt;Valery&lt;/span&gt; y que presenté como un fragmento de su &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_14"&gt;nouvelle&lt;/span&gt; &lt;em&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_15"&gt;Monsieur&lt;/span&gt; Teste&lt;/em&gt; perdido y encontrado entre las páginas de mis viejos diarios. Dicho post, lo acompañé con una fotografía de una artista que me fascina y había descubierto en otro medio: &lt;a href="http://www.chemamadoz.com/" target="_blank"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_16"&gt;Chema&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_17"&gt;Madoz&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;, y que plasma en imágenes sorprendentes, sutiles paradojas que me sumen en ensoñaciones abstractas. En su momento, había elegido esta foto porque mi texto hablaba sobre la capacidad de convertirse en "el cazador de uno mismo" y los zapatos &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_18"&gt;entreatados&lt;/span&gt; remitían a ese concepto casi incorpóreo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Hoy, la oportunidad de descubrir en el sitio de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_20"&gt;Vila&lt;/span&gt;-Matas, reunidos en una misma entrada a &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_21"&gt;Monsieur&lt;/span&gt; Teste y los zapatos entrelazados de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_22"&gt;Madoz&lt;/span&gt;, me hizo sentir un estremecimiento semejante a una experiencia &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_23"&gt;Lautreamount&lt;/span&gt;: la belleza de ver reunidos sobre una mesa de disección un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_24"&gt;paraguas&lt;/span&gt; y una máquina de cocer . &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Es más, en un momento me pareció que dicha entrada número 9 me estaba dedicada, ya que en ella se dice: "Un problema de los blogs literarios: Al buscar una cierta espontaneidad, corrigen poco cuando corregir –elaborar tras haber producido previamente el documento espontáneo- suele ser esencial para la escritura de un texto literario." Pero es muy posible que me engañe y este pretendiendo un ligero reconocimiento por haber reunido materiales dispersos que son de dominio universal, gracias a la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_38"&gt;web&lt;/span&gt; y a la simpatía intelectual que cunde entre los literatos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ya con la mente un poco a la deriva, estos zapatos que correr no pueden pero sí pegan saltos de sitio en sitio, me recuerdan una cancioncita en catalán que mi abuelo, que había nacido en Barcelona, solía cantar y que suena (transliterada) así: "los sclaus de deus fangaban / sant shuán li eran grant/ sant peré, iba careras / con el triquitriquitrac" (perdón a los catalanes por mi torpeza de transliterador)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para quién quiera seguir los pasos de los zapatos de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_39"&gt;Monsieur&lt;/span&gt; Teste, dejo los &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_40"&gt;links&lt;/span&gt;, que más allá de trazar una sospechosa coincidencia, fue para mí una grata sorpresa:&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://acteondural.blogspot.com/2007/08/monsieur-teste-o-el-cazador-de-uno.html" target="_blank"&gt;1. &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_41"&gt;Monsieur&lt;/span&gt; Teste en &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_42"&gt;Dural&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.enriquevilamatas.com/obra/l_haliteraturaportatil.html" target="_blank"&gt;2. &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_43"&gt;Monsieur&lt;/span&gt; Teste en &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_44"&gt;Vila&lt;/span&gt;-Matas&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;&lt;p&gt;[&lt;strong&gt;Post scriptum&lt;/strong&gt;: Aterradora coincidencia. ¡Acabo de darme cuenta que mi post es del 9 de agosto del 2007, es decir, hace exactamente 3 años! ¿No será cosa de &lt;em&gt;satam alive&lt;/em&gt;, no?]&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-3495526470233256182?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/3495526470233256182/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=3495526470233256182' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/3495526470233256182'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/3495526470233256182'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2010/08/los-portatiles-zapatos-de-monsieur.html' title='Los portátiles zapatos de Monsieur Teste'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/TGBBl3IQzkI/AAAAAAAAAGA/4iUbVcHiytg/s72-c/zapatos.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-8525909609098846464</id><published>2010-08-06T14:06:00.009-03:00</published><updated>2010-08-18T12:46:48.131-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Notebook'/><title type='text'>Superenjambre</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/TFxJjyxuu9I/AAAAAAAAAF4/jqbqVZGQcYE/s1600/synthetic_3.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5502353724014509010" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 299px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/TFxJjyxuu9I/AAAAAAAAAF4/jqbqVZGQcYE/s400/synthetic_3.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Una noche de abril, luego de realizar mi habitual y mecánica extracción y lavado de lentes de contacto, al momento de guardar el líquido en el botiquín, pensé que estaba trasladando átomos de plástico de un lugar a otro. Es más, que yo era otros átomos (en el sentido griego, es decir, puntos de mínima unidad de materia &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;energizada&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;) trasladando otros átomos diferentes de un lugar absoluto del espacio a otro, y que como &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;contrapartida&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;, en otro sector del universo, semejantes &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;traslaciones&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; de energía destructiva (para mí, que lo veo desde mi escala nimia) fluían de la misma manera, pero con "menor" complejidad mental (esto es difícil de expresar: mi mundo de compuestos es más real y presente, más complejo y abigarrado que lo que produce, en cuanto a forma y belleza, un agujero negro que va desarmando las cuentas luminosas de un collar &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;constelativo&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;).&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Entonces, merced a esta "&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;simplificación&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;" (yo átomos, y la botella de líquido: átomos trasladados de un punto absoluto del espacio a otro), toda mi historia, lo real percibido se transformaba en una pintura impresionista, un hormigueo de puntos sin conciliación de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_5"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_5"&gt;linealidad&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;, todo se transformaba en un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_6"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_6"&gt;superenjambre&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Esa descomposición en &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_7"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_7"&gt;superenjambre&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;, tal vez, pudiera ser sostenida (experimentalmente) para escribir un cuento, en el punto de vista de un hombre, digamos, por ejemplo, un químico y su título aflora en mi mente, a la manera de &lt;em&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_8"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_8"&gt;Bartleby&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;, el escribiente&lt;/em&gt;, o más adjetivado: &lt;em&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_9"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_9"&gt;Jacques&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;, el fatalista&lt;/em&gt;, no sé, algo así como &lt;em&gt;&lt;strong&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_10"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_10"&gt;Browniann&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;, el químico&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt; (un título con un discreto bruñido &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_11"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_11"&gt;decimonónico&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; o positivista). Por supuesto, es una especie de extrañamiento o personaje &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_12"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_12"&gt;lumpen&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;, nada original si se piensa en &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_13"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_13"&gt;Camus&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &amp;amp; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_14"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_14"&gt;Sartre&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Pero veamos, hay dos conceptos &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_15"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_15"&gt;germinativos&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; en este apunte un tanto apresurado: a) el &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_16"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_16"&gt;superenjambre&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;; b) las &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_17"&gt;percepción&lt;/span&gt; impresionista (de alguna manera, el texto impresionista)&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_18"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_17"&gt;Dejémoslo&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; estar. A lo sumo, es un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_19"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_18"&gt;balconeo&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; existencial que retrata muchas de mis noches, en las que un acto repetitivo como esta simpleza de sacarme los lentes de contacto o &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_20"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_19"&gt;cepillarme&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; los dientes, me recuerda la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_21"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_20"&gt;aproximación&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; inexorable de la muerte.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;[Días después de mi epifanía impresionista, &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_22"&gt;vi&lt;/span&gt; un documental de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_23"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_21"&gt;NATGEO&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; sobre &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_24"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_22"&gt;Nanotecnología&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; donde un entrevistado decía "sólo somos patrones de átomos". La foto de este post pertenece a &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_25"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_23"&gt;Richard&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_26"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_24"&gt;Barnes&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;, de su trabajo &lt;em&gt;Animal &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_27"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_25"&gt;Logic&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;] &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-8525909609098846464?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/8525909609098846464/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=8525909609098846464' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/8525909609098846464'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/8525909609098846464'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2010/08/superenjambre.html' title='Superenjambre'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/TFxJjyxuu9I/AAAAAAAAAF4/jqbqVZGQcYE/s72-c/synthetic_3.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-492637709179305408</id><published>2010-06-25T11:45:00.010-03:00</published><updated>2010-06-25T16:48:01.111-03:00</updated><title type='text'>A qué suenan las vuvuzelas</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/TCTSnVb2o1I/AAAAAAAAAFo/dMERiA94N9Q/s1600/20060119154504!Trystero-small.png"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5486741819254809426" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 200px" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/TCTSnVb2o1I/AAAAAAAAAFo/dMERiA94N9Q/s200/20060119154504!Trystero-small.png" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; Por supuesto, mi limitado tiempo liebre, digo libre, absorbido por los partidos de este mundial. Por cada evento siempre surge una intervención reconocible, autónoma y elemental por parte del auditorio, ese anillo de vectores anónimos y expectantes que rodea como un lazo fatal la cancha. Una vez, fueron las mareas circulatorias de brazos extendidos, otra fueron esos “palitos chinos” inflados aplaudiendo casi en silencio, otra nuestra lluvia de papelitos, y los cantitos combativos, las orquestas de mariaches, las máscaras embanderadas, el carnaval, etcétera, etcétera (como diría Gombrowicz).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero en este mundial, nos tocaron las &lt;strong&gt;vuvuzelas&lt;/strong&gt;: cornetas de plástico que vibran prácticamente todo el tiempo, el entretiempo, el segundo tiempo y el tiempo de descuento. Es como un zumbido carrasposo (pienso mientras miro uno de los tantos partidos), un sonido rototraslacional que activa mi memoria. ¿Pero a qué me suena este ataque de las vuvuzelas? ¿Al grito de las bandurrias una mañana fría y patagónica? No, no es eso. La cosa no está en la Patagonia, si no en el continente “caja negra” de África...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5486739948649927298" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 360px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/TCTQ6c45UoI/AAAAAAAAAFQ/TOO_I3fGnyw/s320/vuvuzela-2.jpg" border="0" /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ya sé...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La persistente y afiebrada insistencia de las vuvuzelas me suena a las moscas. A miles de ellas volando entorno a los jugadores. Y es inevitable, porque mi mente saturada de literatura ataca esa parte que electriza o goza o sufre o bosteza el fútbol -según el partido que se preste-, y trae una imagen que se sobreimprime, como un fantasma cinematográfico, sobre el pasto verde rayado por las evoluciones extrañas del &lt;strong&gt;Jabulani&lt;/strong&gt;. Es una imagen mental del libro de &lt;strong&gt;Joseph Conrad&lt;/strong&gt;: &lt;em&gt;El corazón de las tinieblas.&lt;/em&gt; Y en especial, ese instante, cuando Marlow observa unos africanos que, inmovilizados por el tórrido calor del ambiente por fuera y roídos por el hambre y la enfermedad por adentro, se apiñan bajo la sombra de un raquítico árbol mientras las moscas zumban por miles entorno suyo, se posan en sus caras inmutables, orillan un ojo indiferente, y esperan pacientemente anidarlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Acaso estas intervenciones modales del público pudieran interpretarse a través de una semiótica de los pueblos anfitriones? Me suena afectadamente intelectual y apresurada esta hipótesis, pero no aleja de mí la impresión, por cada vez que suena el silbatazo inicial, de escuchar en las vuvuzelas el vuelo rotacional de las moscas de África como una presencia pesada que proviene del exterior, de esa caja negra perdida y jamás recuperada.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5486741363457432818" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 71px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/TCTSMzdSnPI/AAAAAAAAAFg/46HLL2wjr80/s200/0009x6ar.jpg" border="0" /&gt; &lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;[El símbolo que acompaña este post, es la corneta asordinada del correo (the mute posthorn) de&lt;/em&gt; R.E.S.T.O.S., &lt;em&gt;una compañía de correo postal paralela y oscura que inventó &lt;strong&gt;Thomas Pynchon&lt;/strong&gt; en su novela &lt;/em&gt;La subasta del lote 49&lt;em&gt;. Imagino una sordina semejante que acalle piadosamente las vuvuzelas este próximo domingo, cuando juegue &lt;strong&gt;Argentina vs. México&lt;/strong&gt; en octavos de final.]&lt;/em&gt; &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-492637709179305408?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/492637709179305408/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=492637709179305408' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/492637709179305408'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/492637709179305408'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2010/06/que-suenan-las-vuvuzelas.html' title='A qué suenan las vuvuzelas'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/TCTSnVb2o1I/AAAAAAAAAFo/dMERiA94N9Q/s72-c/20060119154504!Trystero-small.png' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-7618576065894036968</id><published>2010-05-18T15:00:00.004-03:00</published><updated>2010-05-18T15:29:18.425-03:00</updated><title type='text'>Dos docenas de cerdos</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/S_LbFTwnaEI/AAAAAAAAAE4/1QPLuC3SJX8/s1600/hcheaderpig.png"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5472677381458585666" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 72px; CURSOR: hand; HEIGHT: 45px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/S_LbFTwnaEI/AAAAAAAAAE4/1QPLuC3SJX8/s200/hcheaderpig.png" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La revista dirigida por Mauricio Salvador &amp;amp; Co, la prestigiosa &lt;em&gt;Hermano Cerdo&lt;/em&gt;, edita su número 24, organizando su material especialmente en esta ocasión, alrededor de la traducción. Once cuentos de jóvenes autores norteamericanos que, si no fuese por la desinteresada pasión de sus traductores y colaboradores, serían invisibles a nuestros hociqueos de lectores voraces.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por otro lado, veo con alegre sorpresa, que han reeditado el polémico artículo de B. R. Myers, &lt;em&gt;Manifiesto de un lector: un ataque a la pretenciosidad de la prosa literaria americana&lt;/em&gt; (cuya sección "Prosa Incisiva", traduje con la lentitud de un armador de puzzles), desmitificador análisis que sería interesante plantear en correlato con la literatura latinoamericana. Lo cierto es que, en mi caso, hizo que me alejase de los libros de Delillo y abrazase con mayor fervor a los de Pynchon. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;La revista de los campeones, a un simple click aquí:   &lt;a href="http://hermanocerdo.anarchyweb.org/" target="_blank"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;Hermano Cerdo 24&lt;/span&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-7618576065894036968?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/7618576065894036968/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=7618576065894036968' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/7618576065894036968'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/7618576065894036968'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2010/05/dos-docenas-de-cerdos.html' title='Dos docenas de cerdos'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/S_LbFTwnaEI/AAAAAAAAAE4/1QPLuC3SJX8/s72-c/hcheaderpig.png' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-190376630026988003</id><published>2010-05-10T11:49:00.004-03:00</published><updated>2010-05-10T15:36:48.449-03:00</updated><title type='text'>Children´s Corner</title><content type='html'>&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#3333ff;"&gt;&lt;span style="color:#330033;"&gt;Publicado originalmente en&lt;/span&gt; &lt;a href="http://www.cronicasinutiles.blogspot.com/" target="_blank"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;Crónicas Inútiles&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#3333ff;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#3333ff;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;Mi desencanto con la Feria del Libro, ha ido creciendo estos últimos años. En mi “primera juventud”, solía llevarme como mínimo diez libros de distintas editoriales, comprados al 20 y al 30 % con un certificado de docente falsificado con mucha simpleza y gratitud. Iba por lo menos tres o cuatro veces, entrando con mi libreta de cartulina de Filo, cada vez más momificada en cinta scotch, hasta que un patovica me avergonzó cuando se burló de que no había dado un final desde el siglo pasado. Ya para el 2009 fui una sola vez y no compré ningún libro. Pensé que no tendría nada nuevo que contar este año, pero me terminé llevando una sorpresa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es la primera vez (¿será la última?), que me invitaban a ir a la feria como “autor”. Y acá el lector, seguramente, esperará con cierta incomodidad, que se venga el envanecimiento y autopromoción del tipo que escribe y que ante el menor guiño de la Feria (ese monstruo atemporal inflado de helio, zeppelín mongolfier), cree que asciende aupado por la Literatura Universal. Pero “autor”, tal como lo entiendo, es una bella máscara para cualquier carnaval, una especie de comodín que puede esconder al escritor de líbelos revolucionarios, al poeta de &lt;em&gt;gingles&lt;/em&gt; imborrables, al &lt;em&gt;graffiter&lt;/em&gt; fugaz y anónimo, al creador de &lt;em&gt;puzzles&lt;/em&gt; criptográficos, al &lt;em&gt;blogger&lt;/em&gt; transmutado en &lt;em&gt;book-star&lt;/em&gt;, al educador idealista que perpetra ejercicios estimulantes que despierten mentes inquietas. Creadores de historias y de estructuras. En resumen, al “autor” me lo imagino como alguien que pretende deformar un medio o la mente utilizando las palabras (por lo menos, en cuanto a los libros, y dándole un poco la espalda al famoso &lt;em&gt;¿Qué es un autor?&lt;/em&gt; de Foucault, péndulo paradójico).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno lo cierto es que, para acceder cómo invitado, ese jueves 29 de abril, tuve que entrar por la puerta trasera del Feria, debiendo rodear todo el búnker de la Embajada de EEUU, y evitando así, el hall de entrada donde imperan las grandes editoriales. Este cambio de orientación también afectó mi percepción de la Feria, como si me alistase al mundo combatiente detrás de espejo y de un momento a otro, esperará la aparición insidiosa de Alicia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El stand al que iba para brindar por su primera aparición en la Feria con su cálido y laburador staff, tomándome un rico vinito y picoteando unos canapés, era el anaranjado y exiguo espacio de &lt;a href="http://www.estacionmandioca.com.ar/" target="_blank"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#333333;"&gt;Estación Mandioca&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;, una editorial relativamente nueva orientada a la docencia, con libros de texto para los distintos niveles y materias de enseñanza, pero con un par de colecciones de libros para chicos que entusiasman la lectura y fomentan la creación de lectores atentos. El universo de la literatura infanto-juvenil (una denominación discutible y de límites a veces neblinosos) es, salvo por uno o dos ejemplos, nuevo para mí. Es decir, el año pasado, estaba fuera de foco cuando entraba a la Feria. Pero este año, percibo que es un universo en leve expansión, desde las espaldas de la Feria y en distintos puntos heterogéneos de su distribución tricolor, y si van, se darán cuenta de ello. Los mejores stand, los más atractivos a la mirada, los más “air-freshing” son los de literatura infantil. Los colores, los muñecos, las formas curvilíneas de sus arquitecturas y festones, las caricaturas y personajitos que quieren superar los delirios de Tim Burton, todo llama la atención de los visitantes. Ni siquiera la gigantografía plana del Buda que está todos los años, sorprende de la misma manera. Casi todo stand, aún de las grandes editoriales, tiene su rincón llamativo orientado a los niños. Noto que muchos autores de literatura para “grandes”, han sido instados a publicar sus libros para chicos. Lo más peculiar, es que este año el fenómeno está más acentuado que el de años anteriores. Como si la Feria del Libro estuviese siendo fagocitada por la Feria del Libro Infantil (una feria que, de hecho, viene temporalmente detrás).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con un simple escaneo previo, observé el anquilosamiento de la tradicional Feria. Fui a Riverside Agency, y pregunté por &lt;em&gt;El Original de Laura&lt;/em&gt;, la traducción del libro intangible de Valdimir Nabokov y que ya publicó en España Anagrama. Vacilando, afectado por una inocente pregunta fuera de los estantes que podía controlar, el puestero me respondió que esperaban con angustia unos conteiners demorados. Tal vez, en ellos viniese el libro por el que preguntaba. A continuación, me acerqué a Tusquets. Ni siquiera vi el libro de Olguín entre los otros, y menos expuesto en pedestal olímpico como uno podría esperar para promocionar sus novedades. Pregunté al cortés vendedor de la caja (que un año me vendió con muy buena onda, al 30% de descuento, el monumental &lt;em&gt;Gödel, Escher, Bach&lt;/em&gt; en su edición de tapa dura), por los libros de Thomas Pynchon. Me mostró en un bello catálogo, que se editaría &lt;em&gt;Contraluz&lt;/em&gt; para junio, aprox., de este año. ¡Pero Pynchon editó otro libro antes, aún no traducido! ¡Un autor que escribe cada diez años, y ya le vamos tan a la distancia que da pavura! ¿Lo más nuevo que tienen las grandes editoriales son catálogos? Los stand son fotocopias deslustradas de años anteriores: así como los desmontan un año, lo vuelven a montar al siguiente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras atrás se desarrolla una pirotécnica batalla de tizas, adelante los padres bostezan mirando la calle entre sus muebles viejos. ¿No hay que captar lectores? ¿Acaso esto no muestra que se siente que han perdido la batalla con el lector adulto? ¿Es posible que tengamos que reorientar todas las estrategias a apuntalar un lector temprano? ¿La resultante de la fuerzas de la literatura infantil llevarán a Pynchon en la edad madura?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me parece que este universo colorido que percibo en expansión, en la Argentina, merecería un análisis crítico más serio que las impresiones de un caminante de patios traseros (¿soy un sexto backyardigans alumbrado por mi hija hace tres años?). Y como en toda guerra que se precie de tal, creo (pretendiendo ser estratega de la palabra), que hay que luchar en todos los flancos y por medio de todos los medios. Creo que abandonar la lucha en el frente, largar la mano al lector maduro, es un error. Crear una literatura integrativa de todas las edades del hombre, no es imposible (pensemos en dos cuentos de hadas: &lt;em&gt;Alicia detrás del espejo&lt;/em&gt; y &lt;em&gt;Lolita,&lt;/em&gt; dos libros de scf: &lt;em&gt;Crónicas marcianas&lt;/em&gt; y &lt;em&gt;El arcoiris de gravedad&lt;/em&gt;), pero exige esfuerzo e inventiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Imagino tramas complejas, recorridas a través de esos peloteros laberínticos que cualquier nene acometería con pasión. ¿Cuántas veces no sentimos el impulso de ir detrás de ese pibe, y olvidarnos del acartonamiento que nos atornilla a la mesa de los grandes? Todo el problema estriba en la falta de energía que, aún escasa, habría que administrar con inteligencia. Todo el problema está en la inmovilidad, el &lt;em&gt;rigor mortis&lt;/em&gt; de la falta de cambio que aqueja a los “grandes” en el frente de la Feria del Libro, nuestro helado zeppelín. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-190376630026988003?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/190376630026988003/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=190376630026988003' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/190376630026988003'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/190376630026988003'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2010/05/childrens-corner.html' title='Children´s Corner'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-776513582655916523</id><published>2010-04-12T13:18:00.002-03:00</published><updated>2010-04-12T13:19:24.873-03:00</updated><title type='text'>Sobre la caída de la publicación de Libros de Cuentos</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;El cuento nace y se fortalece con el periódico primero, y luego continúa con las revistas. Su brevedad y la necesidad de ser impactantes como relámpagos o como un flash fotográfico en la mente imaginativa del lector, condecía con el espacio y periodicidad del diario. Por ejemplo, a finales del 1800, los cuentos de Poe, incrementaban la cantidad de ejemplares vendidos de un diario de mediopelo. Como los extinguidos discos “simples” de pasta, permitían una difusión y popularidad que la novela no lograba por sí misma. Lo mismo para las nouvelles de James, y las novelas por entrega. Los cuentos latinoamericanos permitieron la difusión de su literatura en revistas extranjeras gracias a su forma (y contenido, obvio), acotando las traducciones, y minimizando los riesgos de publicar toda una novela. Hoy ese soporte amoroso entre el periódico (o el suplemento) y el cuento, agravado con la creciente influencia de la TV (toda ficción se “descarga” en la mente del espectador con simpleza en 1 o 2 hs, y sin el trabajo de “leer”), ha dejado prácticamente de existir en este país (y casi diría en forma global, poniendo como caso la actual política del New Yorker). Hay que recordar que no se escribían libros de cuentos, sino que estos cuentos se iban publicando en diferentes medios, y se agrupaban selectos en un libro después.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otro lado, esa caída del cuento, como si fuese un eslabón en la cadena de la lectura, puede implicar la caída de la novela en este sentido: el aprendizaje de la lectura “crítica” (es decir, no la de aprender a leer, sino la de aprender a pensar y disfrutar de la lectura.) Aún así, veo difícil que internet pueda sustentar al cuento, dada las velocidades y ansiedades del lector cibernauta. A lo sumo, la microhistoria o el fragmento lo hagan mejor, como criaturas con mejores recursos de adaptación y permanencia.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-776513582655916523?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/776513582655916523/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=776513582655916523' title='10 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/776513582655916523'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/776513582655916523'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2010/04/sobre-la-caida-de-la-publicacion-de.html' title='Sobre la caída de la publicación de Libros de Cuentos'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-4131191824969817677</id><published>2010-03-10T11:24:00.004-03:00</published><updated>2010-03-10T11:30:39.148-03:00</updated><title type='text'>T O O L</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/S5esxNElvqI/AAAAAAAAAEs/fJRc5LBp9gI/s1600-h/TOOL.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5447012235650383522" style="FLOAT: right; MARGIN: 0px 0px 10px 10px; WIDTH: 200px; CURSOR: hand; HEIGHT: 120px" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/S5esxNElvqI/AAAAAAAAAEs/fJRc5LBp9gI/s200/TOOL.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt; “The Original of Laura” (TOOL) no debería considerarse como novela póstuma, evitando que las controversias subiesen de volumen innecesariamente. Son más bien notas y fragmentos para una novela que Nabokov tenía &lt;em&gt;in mente&lt;/em&gt; pero que no pudo desarrollar.. Su terror permanente a la muerte, la certeza de que ciertas mariposas vivirían 24 horas más que él, y la incompletitud de una obra imaginada, lo alejaron varios pasos de una agónica paz. &lt;div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Volviendo al tema de las notas de TOOL, un buen ejercicio para comprender su real naturaleza textual y la insalvable distancia entre lo que es y lo que pudo llegar a ser, es leer “El cuaderno de Bitácora de Rayuela” antes que leer “Rayuela”, o al menos, abstrayendo que esta última jamás existió.&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-4131191824969817677?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/4131191824969817677/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=4131191824969817677' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/4131191824969817677'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/4131191824969817677'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2010/03/t-o-o-l.html' title='T O O L'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/S5esxNElvqI/AAAAAAAAAEs/fJRc5LBp9gI/s72-c/TOOL.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-1416416266438429885</id><published>2010-01-17T10:50:00.003-03:00</published><updated>2010-08-06T15:04:03.692-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Breviario de amotinados'/><title type='text'>Breviario de Amotinados 15</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;El Caballero tuvo una sensación extraña al mirar el lago. Le parecía que si le echaba una piedra iba a hablar, decir algo, revelar un secreto.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;"Pero me daría miedo". Y comenzó a imaginar qué habría del otro lado: ¿más jardines, otrosdioses? Mil lánguidas fantasías desfilaron por su mente. El lago adoptaba formas fantásticas, crecía veinte veces de tamaño, se reducía a una miniatura, sin perder nunca su calma mortal. Al crecer el agua el Caballero sentía mucho temor, pues se imaginaba el tamaño inmenso de las ranas, sus grandes ojos y sus monstruosas patas. Pero al decrecer el agua se reía pensando qué diminutas se habrían puesto; imaginaba sus patas, más finas que si fueran arañas, y su croar disminuido que ya nó podría oirse. Quizá nu fuera más que un lago pintado, como los del teatro. Era un lago maravilloso, y le habría gustado bañarse en él. Pero estaba seguro de que se hubiera ahogado.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="right"&gt;Aubrey Beardsley, &lt;em&gt;Bajo el Monte&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-1416416266438429885?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/1416416266438429885/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=1416416266438429885' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/1416416266438429885'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/1416416266438429885'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2010/01/breviario-de-amotinados-15.html' title='Breviario de Amotinados 15'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-6649721926383662912</id><published>2009-11-18T11:32:00.004-03:00</published><updated>2009-11-18T11:50:53.099-03:00</updated><title type='text'>Literatura &amp; Tinto</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/SwQFtZJSYLI/AAAAAAAAAEc/5e9WLQ5FGjA/s1600/flyergabrielbanez.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5405451730153529522" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 320px; CURSOR: hand; HEIGHT: 240px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/SwQFtZJSYLI/AAAAAAAAAEc/5e9WLQ5FGjA/s320/flyergabrielbanez.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/SwQFk2H7NkI/AAAAAAAAAEU/DM2x2lPxFA0/s1600/flyergabrielbanez.jpg"&gt;&lt;/a&gt;El 24 de noviembre a las 19 hs., en Eterna Cadencia: &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Homenaje a Gabriel Báñez&lt;/strong&gt; y presentación de Posted by (selección de textos de su blog &lt;a href="http://cortey.blogspot.com/" target="_blank"&gt;Corte y Confección&lt;/a&gt;, publicados por La comuna ediciones)&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Participan:Juan Sasturain, Martín Kohan, Marcos Rodríguez, Iván Maidana &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Importante: Se entregarán ejemplares de &lt;em&gt;Posted by&lt;/em&gt; entre los concurrentes de manera gratuita. Al final, brindis con buen vino de la casa.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Auspician: Secretaría de Cultura y Educación / Municipalidad de La Plata – La comuna ediciones. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;Organiza: &lt;a href="http://www.nacionapache.com.ar/" target="_blank"&gt;Nación Apache&lt;/a&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;a href="http://blog.eternacadencia.com.ar/" target="_blank"&gt;Eterna Cadencia&lt;/a&gt; Honduras 5582 – Palermo – Buenos Aires&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-6649721926383662912?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/6649721926383662912/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=6649721926383662912' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/6649721926383662912'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/6649721926383662912'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2009/11/literatura-tinto.html' title='Literatura &amp; Tinto'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/SwQFtZJSYLI/AAAAAAAAAEc/5e9WLQ5FGjA/s72-c/flyergabrielbanez.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-8827394013157733666</id><published>2009-11-13T14:52:00.004-03:00</published><updated>2009-11-13T15:13:22.689-03:00</updated><title type='text'>Juan José Saer sobre la necesidad de la crítica</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;(…) Teniendo en cuenta el estado presente, desde el punto de vista intelectual y artístico, de lo que se llama, sin consentir la delicadeza de algún eufemismo, el mercado literario, se me dio por pensar que la crítica es en la actualidad más necesaria que nunca, y si bien mis textos no se ocupan de demoler falsas reputaciones que en general, con el tiempo, suelen derrumbarse solas, en el momento en que estaba proyectando disculparme por haberlos escritos, tuve la intuición de que esa modestia era peor que un acto de cobardía: era un gesto puramente retórico. Porque, a decir verdad, en mi fuero íntimo pienso lo contrario: renunciar a la crítica es dejarles el campo libre a los vándalos que, al final del segundo milenio de nuestra era, pretenden reducir el arte a su valor comercial.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;br /&gt;Es notorio que el discurso contra la crítica, académica o no, que abunda en la escena pública, ya no constituye hoy en día la rebelión legítima de auténticos creadores contra el conformismo que pretendía imponerles un preceptiva petrificada, sino que encarna exactamente lo contrario, es decir la pretensión autonómica de la sociedad mercantil que disfraza el mismo conformismo de siempre en espontaneísmo, de supuesto respeto por la masa de compradores a la que designa con el concepto vago de “público”, y de la confusión constante entre la prosa aproximativa del periodismo y una serie de inepcias que se quieren hacer pasar por literatura.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Es obvio que mi intención no es la de exigir de las autoridades –si por casualidad todavía las hubiese- que prohíban la aparición de malos libros y que castiguen severamente el enriquecimiento ilícito gracias al tráfico masivo y a la vista de todo el mundo, entre la gente honrada pero desprevenida, de mala literatura; de ninguna manera. Pero el submundo que practica ese tráfico detesta a la crítica, porque no ignora que el sistema que ha creado –sobre todo en los países industrializados- no resistiría mucho tiempo a los análisis, a las distinciones, y sobre todo al rigor intelectual y a la ética que el ejercicio de la verdadera crítica supone. Es vital para sus intereses que la crítica no se meta con ellos; y eso tal vez impulsa una de las razones que me incitan a practicarla de vez en cuando: no darles el gusto.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/em&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Pera esa razón es secundaria. La principal es la siguiente: ya sabemos que la crítica es una forma superior de lectura, más alerta, más activa, y que, en sus grandes momentos, es capaz de dar páginas magistrales de literatura. En consecuencia, la frecuentación del género con la esperanza de lograr algunas de esas páginas no es un proyecto demasiado inútil por parte de un escritor: la obtención de una sola de ellas lo justificaría.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;[Saer escribió este texto como prólogo para su libro de crítica &lt;em&gt;La narración-objeto&lt;/em&gt;, fechado el 3 de septiembre de 1999, y editado por Seix-Barral. Siempre estuve tentado de reproducirlo en este blog, porque concuerdo en mucho de sus puntos (aunque habría que ampliarlos con mayor detenimiento en un análisis de los fenómenos percibidos), y especialmente, por su contundencia. Disfruto mucho más los textos críticos de Saer que sus novelas (tal vez, a causa de que tardé en caer en la cuenta de que las novelas de Saer se deben leer como las de Proust: en su conjunto, como un &lt;em&gt;continumm&lt;/em&gt;), y recomiendo a quienes sean recelosos de la crítica, tanto &lt;em&gt;La narración-objeto&lt;/em&gt;, como &lt;em&gt;El Concepto de Ficción&lt;/em&gt; y &lt;em&gt;Trabajos&lt;/em&gt;. Creo que a partir de varios post que vengo leyendo por la red, donde el conflicto &lt;strong&gt;mercado-literatura-crítica&lt;/strong&gt; origina cruces estrepitosos y poco razonados, este texto de Saer, esta especie de credo conradiano a favor de un ejercicio sostenido y riguroso de la crítica, es perentorio y necesario. Frente a cualquier discusión que involucre los términos de este conflicto, me parece que, como background, por lo menos debiera estar presente en las mentes de los contendientes.] &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-8827394013157733666?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/8827394013157733666/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=8827394013157733666' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/8827394013157733666'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/8827394013157733666'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2009/11/juan-jose-saer-sobre-la-necesidad-de-la.html' title='Juan José Saer sobre la necesidad de la crítica'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-2943251864710486148</id><published>2009-11-05T11:53:00.005-03:00</published><updated>2009-11-05T12:58:07.949-03:00</updated><title type='text'>Sueño Blanco</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Sé que suelen aburrir los sueños escritos (lo que por otro lado, no ocurre con los narrados oralmente), pero seré breve y éste, en particular, tiene una vinculación sutil con lo real (lo que lo potencia) que podrá interesar. Ayer por la noche, apenas quedé dormido de cara a las anchas persianas soñé. Estaba en una especie de pasillo blanco, luminoso como la vía &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;láctea&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;avanzando&lt;/span&gt; hacia algún lugar &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;indiscernible&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; ya que la blancura lo inundaba todo. No era un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;túnel&lt;/span&gt; (vade retro &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;&lt;em&gt;victor-sueristas&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; y analistas &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_5"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;&lt;em&gt;freudianos&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;), sino un pasillo &lt;span style="color:#330033;"&gt;prismático&lt;/span&gt;, casi &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_7"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;&lt;em&gt;levreriano&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;. Y hacia mí, digamos que avanzando en dirección contraria, venían cloqueando asustadas &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_8"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_5"&gt;gallinitas&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; blancas de crestas de un rosa incoloro y patas de un amarillo huevo (&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_9"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_6"&gt;&lt;em&gt;bosteros&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; abstenerse, soy del diablo). Asustadas, como si escapasen, aleteando &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_10"&gt;súbitamente&lt;/span&gt; suspendidas en un vuelo torpe, confluían hacia mí de a decenas, con lo cual me llevaban a tener que evadirlas protegiendo mi cabeza con los brazos y moviéndome como un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_11"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_7"&gt;anti-arquero&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;. Venían muchas, arrastradas por su pánico, como si estuviesen en una cinta transportadora. Pero mi mente &lt;em&gt;insueño&lt;/em&gt;, lejos de estar sorprendida, rumiaba una &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_12"&gt;sola&lt;/span&gt; idea, un objetivo urgente: ¿cómo iba a poder capturar alguna y estirarle el cogote de un certero &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_13"&gt;movimiento&lt;/span&gt;?, ¿cómo iba a poder &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_14"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_8"&gt;desplumarla&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; y cocinarla en ese lugar? En esos reflexivos momentos comencé a despertarme, y como en un &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_15"&gt;entresueño&lt;/span&gt;, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_16"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_9"&gt;ví&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; nítidamente el disco &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_17"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_10"&gt;acebrado&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; de la luna brillando a través de la persiana, sumergiéndose en un halo azulado que cambiaba su forma como un charco móvil, borroneando el disco en distintas direcciones. Pestañeos más tarde, pude enfocar la escena con la imprecisión de mi vista &lt;span style="color:#330033;"&gt;sin&lt;/span&gt; lentes de contacto. Me quedé unos segundos admirando la luna real como una vaporosa mancha tras las persianas y el &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_19"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_12"&gt;cortinado&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; de sombras. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Finalmente, me levanté y fui al baño pensando: qué sueño loco y que poca cosa para un cuento o una narración. Pero lo real es que lo había soñado de cara hacia la luna, y no podía descuidar la posibilidad de su influjo soterrado. Entonces recordé a los hombres-lobo (una conexión, después de todo, literaria), cerrándose con la imagen de las &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_20"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_13"&gt;gallinitas&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;, la blancura lunar, la necesidad de cazar &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_21"&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_14"&gt;civilizadamente&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;. La luna no estaba llena y mi interpretación es sólo una relación de causas y efectos literarios. En el sueño yo no era un lobo, ni me sentía como tal. "Lobo" sólo es un eslabón perdido entre el influjo (¿real?) de la luna recortada por mi persiana en un piso catorce y un sueño curioso y ridículo (a la vista de la vigilia).&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Tal vez después de todo, haya una especie de influjo de la luna, &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_22"&gt;así&lt;/span&gt; como lo hay en las mareas oceánicas. Lo extraño viene de reflexionar y tratar de descubrir qué clase de influjo operó en mí, y la sutileza imaginaria con que lo hizo. Un misterio que tardará lo que un post descriptivo en desaparecer de mi atención. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Qué poco sabemos de la noche... &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-2943251864710486148?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/2943251864710486148/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=2943251864710486148' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/2943251864710486148'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/2943251864710486148'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2009/11/sueno-blanco.html' title='Sueño Blanco'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-4659796980280934015</id><published>2009-10-27T12:14:00.002-03:00</published><updated>2009-10-27T12:19:53.305-03:00</updated><title type='text'>Un Estilo Despojado</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Hace un tiempo abrigaba la idea de escribir una serie de textos con "los lugares comunes de la crítica", y específicamente de la reseña. Una forma de la crítica a la crítica actual. Mi intención era más bien programática: delinear cómo se lee desde la autorización, y específicamente, cómo se autoriza críticamente desde el lugar común. Un ejemplo, muy claro, es el de "estilo despojado". &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;No es una cuestión de vacío o de sin sentido, si no de intención. Cuando una reseña subraya "el estilo despojado" de una novela o de un texto literario, está abogando en contra del preciosismo o del riesgo estilístico, ponderando por sobre otras escrituras, una "carverización” del discurso literario. Supongo que hay que pensarlo con más detenimiento, pero ese "estilo despojado" es, además de un lugar común de la crítica argentina, un connotado prejuicio valorativo hacia quien ejerce un estilo personal y no-despojado, es decir, no simplista. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-4659796980280934015?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/4659796980280934015/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=4659796980280934015' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/4659796980280934015'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/4659796980280934015'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2009/10/un-estilo-despojado.html' title='Un Estilo Despojado'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-3438208979399264172</id><published>2009-10-19T10:26:00.009-03:00</published><updated>2010-08-14T15:28:51.124-03:00</updated><title type='text'>Cinco Artilugios para Escribir Non-Fiction</title><content type='html'>&lt;div align="right"&gt;&lt;span style="font-size:78%;color:#3333ff;"&gt;&lt;span style="color:#330033;"&gt;Publicado originalmente en&lt;/span&gt; &lt;a href="http://www.nacionapache.com.ar/archives/3401" target="_blank"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;Nación Apache&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#3333ff;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#3333ff;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;Introducción:&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Ya lo había dicho &lt;strong&gt;Truman Capote&lt;/strong&gt; en su prefacio a su libro &lt;em&gt;Música para Camaleones&lt;/em&gt;, en 1975 (es decir, nueve años después de editar su novela emblemática en un género anfibio entre la realidad y la ficción del lenguaje: &lt;em&gt;A Sangre Fría&lt;/em&gt;), que “los críticos se quejaron de que la novela de &lt;strong&gt;non-fiction&lt;/strong&gt; era un término para llamar la atención, un fraude, y que no había nada de nuevo ni original en lo que yo había hecho” Sin embargo, el término vino a iluminar el producto de una crisis entre la escritura literaria y la periodística, sobre el eje de lo verosímil. ¿Cómo contar la experiencia de lo real con la sensibilidad adecuada que se transmita en palabras al lector? ¿Cómo revitalizar ese pacto entre el cronista y el lector? Consideremos, sin ir más lejos, otro de los textos que hicieron historia: &lt;em&gt;Operación Masacre&lt;/em&gt; de &lt;strong&gt;Rodolfo Walsh&lt;/strong&gt;. Es indudable que en su original técnica que combina el documento periodístico, la denuncia expresiva y los artilugios derivados de la novela policíaca negra norteamericana, junto a su estilo claro e inmediato, Walsh le da una efectividad narrativa que realza “lo real” a la vez que lo comunica y lo acerca al lector. Y si consideramos que ha sido editado antes que la famosa novela de Capote, bajo condiciones muy diferentes, es decir, casi al margen, sin el auspicio de los medios de comunicación, en contra del aparato del Estado, podríamos dudar que ambas “novelas” puedan ser comparables o definan un mismo género de escritura. Sin embargo, comparten ciertas estrategias y artilugios que atañen también a otros textos de la &lt;strong&gt;non-fiction&lt;/strong&gt;, y que establecen el mismo riesgo y la misma emergencia: que los hechos son reales y que el lector contemporáneo deberá sentir que lo que lee es real. Así como para los griegos, los cantos de Homero contaban la verdad mítica, y para los lectores del siglo XIX, leer las novelas de Balzac les transmitía la verdad de la vida burguesa y las contingencias de la pobreza, la forma de la escritura tuvo que irse adaptando en cuanto a sus estrategias para dar verosimilitud e inmediatez a lo narrado. La forma tuvo que acondicionarse a la nueva sensibilidad del lector de mitad del siglo XX, puesto que había experiencias que una mirada objetiva ya no podía transmitir: las drogas, la guerrilla, la subjetividad de lo otro (el asesino, la estrella de cine, la víctima), en definitiva: lo prohibido y lo inalcanzable. Un registro crudo, inmediato, y por ello, más real. Pero esa forma también es un ideal, una aproximación permanente, siempre perfectible y nunca alcanzada. Truman Capote percibió esta dificultad luego de publicar&lt;em&gt; A Sangre Fría&lt;/em&gt;, escrito que veía ya como un libro helado, y que le llevo a entrar en una crisis creativa que: &lt;em&gt;“alteró mi concepción total de la literatura, mi actitud hacia el arte, la vida, el equilibrio entre ambos y mi comprensión de la diferencia entre lo verdadero y lo realmente verdadero.”&lt;/em&gt; Por ello, la disparidad de los títulos que componen la colección de la non-fiction, y por eso, nuestra intención de comparar dos registros tan absolutamente diferentes, como son los de Rodolfo Walsh y el de &lt;strong&gt;Rex Reed&lt;/strong&gt; en &lt;em&gt;¿Duerme usted desnuda?&lt;/em&gt; A través de este texto del autor norteamericano, perteneciente al &lt;strong&gt;New Jornaulism&lt;/strong&gt;, iremos analizando algunos de los interesantes aspectos que identifican a un escritor de &lt;strong&gt;Non-Fiction.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;1) Empatía y Mimetismo&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algo que siempre pone en duda un texto que bucea en un medio hostil, es si el autor estuvo allí. Transmitir un registro directo exige a veces ganarse la confianza de la fuente, puesto que muchas veces, lo que termina dando, es un testimonio prefabricado, indirecto. Transmitir la experiencia de las drogas es más verosímil y más excitante si el mismo autor lo ha experimentado en carne propia. La empatía con el entrevistado, es una exigencia doble: por parte del entrevistado (para que éste se abra) y por parte del lector (para creerle), y puesto que es doble, debe estar en el texto mismo. Un ejemplo de ello, es un mínimo detalle en el texto de Reed, cuando Ava Gardner, antes de decir media palabra, le increpa:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“—Bebes ¿verdad, pequeño? El último maricón que vino a verme tenía gota y no quiso probar trago.”&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Reed entonces bebe para agenciarse su confianza y de alguna manera, se torna un igual, se mimetiza como un personaje más en el ambiente del texto. Líneas antes, Reed nos había mencionado la alta dificultad de acceder a la fuente, pero precisamente lo que da verosimilitud a su entrevista es cómo cumple con las exigencias del mimetismo. Un ejemplo paradojal, es que &lt;em&gt;“no debe tomar notas”&lt;/em&gt;, técnica que comparte con Truman Capote y que desacartona el registro distanciado de lo grabado (el entrevistado cuida sus palabras y está en guardia permanente.) &lt;em&gt;“¿Qué es eso?&lt;/em&gt;”, dice Ava, &lt;em&gt;“Los ojos se encogen, partiendo a su huésped por la mitad, perforando mi cuaderno de notas—. No me digas que eres una de esas personas que van por ahí garabateándolo todo en pequeños pedazos de papel. Líbrate de eso. No tomes notas. Tampoco hagas preguntas porque probablemente no contestaré ninguna.”&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Rodolfo Walsh, desde el mismo instante que la “realidad” golpea a su puerta de lector hedonista y burgués, adopta una posición empática con la víctima. &lt;em&gt;Operación Masacre&lt;/em&gt; es en primera instancia, la historia de la búsqueda de las víctimas sobrevivientes a un fusilamiento ilegal, y por cada una de ellas, debe vencer su miedo a la exposición y granjearse su confianza, pero también es la historia de un compromiso social entre el periodista y su investigación. Es decir, hay una historia a desentrañar, que poco a poco se transforma de testimonio a denuncia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;2) Backstage y Montaje&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de los aspectos que, según Capote, debilitaban para él &lt;em&gt;A Sangre Fría&lt;/em&gt;, era el narrador omnisciente: &lt;em&gt;“Por lo general, el periodista tiene que entrar en la obra como personaje, como observador testigo, si es que quiere mantener el libro dentro del plano de lo verosímil. Yo sentía que era esencial, para el tono aparentemente objetivo del libro, que el autor permaneciera ausente. En realidad, en todos mis reportajes, siempre intenté mantenerme lo más invisible que fuera posible.”&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Reed como varios integrantes del &lt;strong&gt;New Jornalism&lt;/strong&gt;, solucionan esa debilidad al involucrarse en tanto personajes dentro de sus textos y narrando las vicisitudes de cómo han conseguido esa historia, iluminando el ambiente detrás de las cámaras y los actores involucrados en la edición. El backstage, un término derivado del Cine y que atañe especialmente al texto de Reed, es una forma de cuestionar o evidenciar el montaje, otro recurso esencial del periodismo que, por una restricción de espacios en diarios y tiempo en televisión le es insoslayable. La sospecha del montaje o del “fuera de contexto” se ve salvada por la ilusión de realidad que da la visión de los entretelones en la confección de la historia. De alguna manera, el backstage justifica el por qué Reed accede a la exclusividad de acceder a su historia: &lt;em&gt;“Y nerviosamente, moviéndome bajo mi chaqueta de polo a lo Brooks Brothers, recuerdo también a los fotógrafos, contra los que –según se dice- ella arrojó copas de champán (¡corre incluso el rumor de que precipitó a un periodista por la barandilla!), y -¿quién podría olvidarlo, Charlie?- la marimorena que se armó al presentarse Joe Hyams con un cassette oculto en la manga.”&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, el montaje (otro término derivado del cine, y especialmente, del documental) es una técnica necesaria para el escritor de &lt;strong&gt;non-fiction,&lt;/strong&gt; ya que el material (documentos, imágenes, diagramas) precisa ordenarse como un rompecabezas de acuerdo a su mayor efectividad, a la vez que siempre remitirá a lo “real”. En un reportaje de Ricardo Piglia hecho en marzo de 1970 a Rodolfo Walsh, éste habla de la necesidad de llevar al montaje a la categoría de un arte en sí mismo: &lt;em&gt;“(…) que lo que realmente sea apreciado en cuanto a arte sea la elaboración del testimonio o del documento, que como todo el mundo sabe admite cualquier grado de perfección. Es decir, evidentemente en el montaje, en la compaginación, en la selección, en el trabajo de investigación se abren inmensas posibilidades artísticas.”&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;3) Utilización de imágenes de efecto simbólico&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El carácter anfibio del &lt;strong&gt;non-fiction&lt;/strong&gt;, le permite utilizar un recurso propio de la literatura, de manera tal de ganar un impacto emocional que el documento o la fría enumeración de los hechos no puede transmitir al lector. Y generalmente, lo encontraremos en los retratos o caracterizaciones de los personajes involucrados, tratando de darle un efecto simbólico que de cuenta de su personalidad o de su destino. Un ejemplo de ello, en el texto de Reed, es el motivo de los “pies descalzos”. Describiendo a Ava Gardner, Reed escribe: &lt;em&gt;“Lleva un suéter azul de cachemir de cuello alto, arremangando hasta sus codos de Ava, y una minifalda de tartán y enormes gafas de montura negra y está gloriosa, divinamente descalza.”&lt;/em&gt; Páginas más tarde, Ava se lamenta de su suerte: &lt;em&gt;“Los que nunca se van de casa no tienen dónde caerse muertos, pero son felices. (…) qué maravilloso debe ser trajinar descalza y cocinar para un grandioso y maldito hijo de puta que te quiera para el resto de tu vida.”&lt;/em&gt; Los pies descalzos conforman un símbolo doble: están divinamente desnudos en el éxito, están desnudos en la pobreza, es decir, Ava es una cenicienta que desea la felicidad que no ha tenido como princesa. La mezcla simbólica entre la alto y lo bajo, también puede verse en la siguiente cita: &lt;em&gt;“Suena el timbre de la puerta y un chico de cara granujienta y peinado a lo Beatle entrega una docena de hotdogs traídos de Coney Island en limousine.”&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Walsh hace algo curioso cuando se sirve de una imagen de efecto simbólico, por ejemplo cuando describe a Mario Brión, una de las víctimas fatales de la &lt;em&gt;Operación Masacre&lt;/em&gt;: &lt;em&gt;“Tenía una tricota blanca, era Mario Brión y parecía un Cristo*”&lt;/em&gt; Es una imagen efectiva pero, en definitiva, un mero lugar común. Casi diríamos de mala prosa y muy poco objetiva. Pero Walsh, sabiendo de su efectividad, opta por salvarla con una nota al pie (uno de sus recursos que definen su estilo y su forma de dar verosimilitud a su narración), la cual indica: &lt;em&gt;“* Textuales palabras del sereno al padre de Mario muchos meses después.”&lt;/em&gt; De esa manera, se vuelve objetiva sin dejar de tener una intención argumentativa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#3366ff;"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;4) Información sin filtrar&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;Otra de las posibilidades que permite el género por sobre la nota periodista, es poder desarrollar toda la información disponible sin que ésta se vea filtrada según su valor en tanto confiabilidad o verificabilidad. Es decir, en el texto se pueden colar trascendidos, &lt;em&gt;off the record&lt;/em&gt;, suposiciones y planteos subjetivos, rumores, chismes, etc. A través de la multiplicidad de voces, las versiones y los datos de diferente valoración, al momento que son enunciadas por cada personaje, dan una coartada al autor. Un ejemplo de material espurio para un periodista objetivo, es el chisme que Reed deja colar sobre la sexualidad de Frank Sinatra y Mía Farrow a través de las palabras de Ava Gardner:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“—¿Y Mía Farrow? —Los ojos de Ava se avivan hasta un suave verde césped. La respuesta llega como si cantidad de gatos lamiesen muchos platillos de crema—. ¡Ah! Siempre supe que Frank acabaría en la cama con un chico.”&lt;br /&gt;“Como un tocadiscos automático que deja caer un nuevo LP, cambia de tema.”&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Este amplio espectro de la información, a fin de darle esa cualidad al género en el orden de la narración, dificulta que se pueda subrayar un dato o una versión por sobre los otras. Querer representar la complejidad de lo real, lleva a una igualación valorativa entre todos los datos que componen la historia. Focalizar la atención del lector en un mismo testimonio sin alterarlo, es decir, para que hable por sí mismo, lo lleva a utilizar ciertas estrategias como la repetición de palabras o el uso de bastardillas. Reed lo hace con Ava para que quede subrayada en la mente del lector, la fragilidad y decadencia de una celebridad:&lt;em&gt; “Estoy asustada, pequeño. Asustada. ¿Es posible que puedas entender lo que es sentirse asustada?”&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Rodolfo Walsh, también lo hace, especialmente en ¿Quién mató a Rosendo? Cuando repite frases en signos de exclamación que el mismo entrevistado pronuncio sin afectación, para llamar la atención del lector y darle significancia y peso en su argumentación. Puesto que Walsh sabía que utilizar los recursos de la narración le permitía mezclar información de diferente índole y verificabilidad, es interesante cómo en Operación Masacre, cambia de estrategia para subrayar las palabras que incriminan por sí solas a Fernández Suárez, quien ordenara la ejecución ilegal. Decide &lt;em&gt;filtrarse&lt;/em&gt; previamente como narrador: &lt;em&gt;“Aquí quiero pedir al lector que descrea de lo que yo he narrado, que desconfíe del sonido de las palabras, de los posibles trucos verbales a que acude cualquier periodista cuando quiere probar algo, y que crea solamente en aquello que, coincidiendo conmigo, dijo Fernández Suárez.”&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;5) La efectividad del texto en su interacción con la realidad&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;En tanto hay una relación íntima entre lo real y la ficción, en la producción misma del &lt;strong&gt;non-fiction&lt;/strong&gt;, es que se da una interacción o un feedback entre texto y realidad. Es decir, el texto crea efectos que originan reacciones en los medios, así como también, puede ser al revés: el texto se ve afectado por la realidad. Es por ello, las consiguientes reescrituras y agregados de notas al pie de Rodolfo Walsh. Y también, es un ejemplo de este feedback el que Truman Capote no haya dado punto final a su novela antes de que los asesinos hayan sido ejecutados, dándose un problema de índole ética y moral. El mimetismo, la confianza defraudada, la denuncia subjetiva, tiene un costo que el autor de non-fiction asume, y que por otro lado es la razón de su éxito y su aval de credibilidad. Que el texto tenga una impronta en la realidad, de alguna manera, también lo legitima como no ficción (lo que no significa que sea una característica excluyente del género, puesto que hubo obras literarias que han producido también efectos directos en la realidad.)&lt;br /&gt;Esa confianza en la efectividad del texto de no ficción, es lo que lleva a Rodolfo Walsh a decirle a Piglia, en la citada entrevista de su escritura, que:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“Según como la manejás es un abanico o una pistola y podés utilizar la máquina de escribir para producir resultados tangibles (…), podés mover a la gente en grado incalculable. No tengo la menor duda.” &lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/em&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/div&gt;&lt;/em&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;Bibliografía utilizada:&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Capote, Truman. “Prefacio”, en &lt;em&gt;Música para Camaleones&lt;/em&gt;. Ediciones Debolsillo, Bs. As. 2007.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Piglia, Ricardo. “Hoy es imposible en la Argentina hacer literatura desvinculada de la política” en Walsh, Rodolfo &lt;em&gt;Un oscuro día de justicia&lt;/em&gt;. Emecé. Bs. As. 2002.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Reed, Rex. “¿Duerme usted desnuda?” en Wolfe, Tom (ed) &lt;em&gt;El Nuevo Periodismo&lt;/em&gt;. Anagrama. Barcelona. 1977.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Walsh, Rodolfo. &lt;em&gt;Operación Masacre&lt;/em&gt;. Ediciones de la Flor. Bs. As.1986.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Walsh, Rodolfo. &lt;em&gt;¿Quién mató a Rosendo?.&lt;/em&gt; Ediciones de la Flor. Bs. As. 1994.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-3438208979399264172?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/3438208979399264172/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=3438208979399264172' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/3438208979399264172'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/3438208979399264172'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2009/10/publicado-originalmente-en-nacion.html' title='Cinco Artilugios para Escribir Non-Fiction'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-3134419144859449634</id><published>2009-10-14T14:04:00.010-03:00</published><updated>2009-10-14T17:19:29.381-03:00</updated><title type='text'>La Televisión del Acampamentista</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5392517549156288146" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 150px; CURSOR: hand; HEIGHT: 200px" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/StYSI-KFRpI/AAAAAAAAAEM/aQjq6NYw3Z8/s200/Mr+Pond+intervenido.jpg" border="0" /&gt;La semana pasada, tratando de conseguir los cuatros libros siguientes de la saga del &lt;em&gt;Padre Brown&lt;/em&gt;, en una librería de viejo de mi predilección, me ofrecieron &lt;strong&gt;&lt;em&gt;"Las Paradojas de Mr. Pond"&lt;/em&gt;,&lt;/strong&gt; en la Colección Austral. Aunque suene raro hoy en día, este libro menor que tengo de &lt;strong&gt;Gilbert K. Chesterton&lt;/strong&gt;, es una cuarta edición, y trata sobre los casos casi mínimos de un personaje muy elocuente y enciclopedista en cuanto a los temas generales, pero tímido y un tanto humilde con la exposición de sus propios logros. A tal nivel lleva su timidez, que sus historias terminan comprimiéndose en frases paradojales que los demás escuchan como un &lt;em&gt;non-sense&lt;/em&gt; admirable y sospechoso, o la chochera de un funcionario del ministerio inglés entrado en años. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Pero lo que llamó especialmente mi atención hoy, mientras leía en el colectivo, fue una observación sobre el fuego del hogar y el cinematógrafo, que rápidamente vinculé a una frase que suelo decir alegremente cuando acampo en el Sur: &lt;em&gt;la fogata es la televisión del acampamentista.&lt;/em&gt; Puedo estar horas modelando la alternacia &lt;em&gt;multífida&lt;/em&gt; de la flama, viendo cómo el aire caliente se entrama en el aire helado y cómo se alejan las pavesas incandescentes queriendo prender polucivas. El párrafo que marqué es el que sigue:&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;“A veces no sé si eran mejores las cosas cuando veíamos figuras en el fuego, en lugar de verlas en la pantalla cinematográfica. Las figuras del fuego, como las figuras de las nubes, son lo bastante incompletas como para exigir que la imaginación las complete. Además”, añadió Mr. Pond, atizando alegremente las llamas, “uno puede meter el atizador entre las brasas, y hacer una figura diferente; en tanto que si uno mete un enorme palo en la pantalla porque no le gusta el rostro de la estrella, ocurre toda suerte de dificultades.”&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Es cierto que en la época de Chesterton no había televisión, pero él ya intuía una función que faltaba en el cine: el &lt;strong&gt;Zapping&lt;/strong&gt;.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;¿Acaso no es zapping lo que hace Mr. Pond cuando atiza el fuego y cambia las figuras que danzan frente a sus ojos?&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Pero hay una última función bosquejada en sus pensamientos, de la que suele carecer el cine y la televisión: la &lt;strong&gt;Incompletitud&lt;/strong&gt;. Y por ende, la participación creativa del espectador en la elaboración, &lt;em&gt;in mente&lt;/em&gt;, de cada historia. Cosa que, de hecho, otra forma como la novela propicia y alienta, produciendo &lt;em&gt;missreading &lt;/em&gt;o versiones incompletas, subentendidas, sobrentendidas, desfiguradas.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Esta idea de la &lt;strong&gt;Incompletitud&lt;/strong&gt; que pide nuestra participación, es como si uno, cambiando de canal, descubriese que la materia oscura ha transformado en puzzle dinámicos los &lt;em&gt;reality-ready-shows-made&lt;/em&gt;, las noticias desgarradas por los mass-blacK-media-hole en TN, las series desconstructivadas de los Simpson, las recetas alternadas de Francis Mallmann y Narda Lepes, el astío de la repetición incesante de las mismas series hollywoodenses; todo esto, salvado por el atizador irrespetuoso e incisivo de la mente de un tímido y humilde espectador. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-3134419144859449634?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/3134419144859449634/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=3134419144859449634' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/3134419144859449634'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/3134419144859449634'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2009/10/la-television-del-acampamentista.html' title='La Televisión del Acampamentista'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/StYSI-KFRpI/AAAAAAAAAEM/aQjq6NYw3Z8/s72-c/Mr+Pond+intervenido.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-1890416425834025127</id><published>2009-09-24T11:51:00.013-03:00</published><updated>2009-09-24T12:21:11.965-03:00</updated><title type='text'>Un cuento de Peter Gabriel:</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5385048267403861026" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 400px; CURSOR: hand; HEIGHT: 150px; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/SruI3jTwnCI/AAAAAAAAAD0/XfDk6DiigrI/s400/nursery+crime.jpg" border="0" /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;LA CAJITA DE MÚSICA&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/SruIv7LgtBI/AAAAAAAAADs/kiTgfD1_PxI/s1600-h/nursery+crime.jpg"&gt;&lt;/a&gt;El menor Henry Hamilton-Smythe (8 años) estaba jugando croquet con Cynthia Jane De Blaise-William (9 años) cuando Cynthia, sonriendo con dulzura, alzó en lo alto su mazo y arrancó elegantemente la cabeza de Henry.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos semanas más tarde, en el cuarto de Henry, descubrió su atesorada cajita de música. La abrió con impaciencia y al comenzar la canción de cuna “&lt;em&gt;Old King Cole&lt;/em&gt;”, surgió una pequeña figura fantasmal. Henry había vuelto -aunque no por mucho tiempo, ya que al erguirse en la habitación, su cuerpo comenzó a envejecer velozmente dejando su mente infantil cautiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“Todos tus sentimientos parecen tan alejados de mí. Ya casi no me importa… Estás ahí parada con esa expresión fija, dudando de todo lo que tengo que decir. Y la niñera te contará mentiras de un reino más allá de los cielos, aunque yo estoy perdido dentro de este medio mundo. Llevo demasiado esperando en él, y todo este tiempo me ha pasado de largo. Ya casi no me importa…”&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Los deseos que habría experimentado durante su vida lo atravesaron en oleadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“Sólo un poquito más de tiempo. Tiempo para vivir el resto de mi vida. ¿Por qué no me tocas? ¡Tócame! ¡Tócame ahora! ¡Ahora, ahora, ahora…!”&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Los intentos por persuadir a Cynthia Jane de que cumpla sus deseos románticos, desafortunadamente, atrajeron a la niñera hacia el cuarto para investigar el ruido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Instintivamente, la &lt;em&gt;nanny&lt;/em&gt; arrojó la cajita de música hacia el niño barbado, destruyéndolos a ambos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="color:#000099;"&gt;&lt;em&gt;traducción imbricada: &lt;/em&gt;M.P.S.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/SruIoFLBHJI/AAAAAAAAADk/B1zlnR9YvyE/s1600-h/nursery+crime.jpg"&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-1890416425834025127?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/1890416425834025127/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=1890416425834025127' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/1890416425834025127'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/1890416425834025127'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2009/09/la-cajita-de-musica-peter-gabriel.html' title='Un cuento de Peter Gabriel:'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/SruI3jTwnCI/AAAAAAAAAD0/XfDk6DiigrI/s72-c/nursery+crime.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-3671207572886599757</id><published>2009-09-22T10:54:00.003-03:00</published><updated>2009-09-24T12:24:54.994-03:00</updated><title type='text'>Spin</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;El fantasmal &lt;strong&gt;Omar Genovese&lt;/strong&gt; escribió un texto extenso y minucioso sobre el mundo ultracompetitivo del tenis en &lt;strong&gt;Nación Apache&lt;/strong&gt;, inspirado por la fantástica victoria de Del Potro sobre Federer. Escrito con el estilo preciso y geométrico de los ensayos de Thomas De Quincey pero con la seriedad de un ingeniero biomecánico, hacia el final, como lo exige la larga exposición a la alta especificidad, se acerca a una escala humana. A quién le interese seguir explorando bichee los comment, allí encontrarán que se abre otro &lt;em&gt;twilight zone&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El artículo haciendo un click aquí: &lt;a href="http://www.nacionapache.com.ar/archives/3405" target="_blank"&gt;La singularidad de los plurales&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-3671207572886599757?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/3671207572886599757/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=3671207572886599757' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/3671207572886599757'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/3671207572886599757'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2009/09/s-p-i-n.html' title='Spin'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-6541288951360365991</id><published>2009-08-18T11:52:00.003-03:00</published><updated>2009-08-22T11:08:08.102-03:00</updated><title type='text'>La Vida Privada</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Una cosa es diseñar para la Ingeniería y otra para la Literatura. La gran fórmula del ingeniero en diseño es la relación funcionalidad versus costo. Si puedo obtener el sonido de un Stradivarius auténtico con materiales “otros” a un costo menor que un Stradivarius auténtico, es un buen diseño (otra cosa es querer tener lo “auténtico”. A los ingenieros no nos importa el “aura” sino la funcionalidad, que es otro tipo de belleza.) Si el diseño va a tener el mismo o mayor costo, deberá ser superior en su funcionalidad. Es una relación simple, una ley de diseño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La literatura también tiene sus mecanismos, su etapa clónica, su funcionalidad y su costo. Pero yo lo veo más como un Organismo. Organismo que se va mejorando darwinianamente según la atmósfera a conquistar, pero siempre atrofiando otra de sus partes o extremidades: una economía de lo disponible, para respirar mejor. Una novela puede contar con un montón de mecanismos inútiles, pero en esa inutilidad puede estar su belleza. Cuando los mecanismos de una novela funcionan impeliendo al lector del Cap 1 al Cap N, le son invisibles e insonoros (y hasta a veces lo son para el mismo autor, que los copia en bloque, por ejemplo, de otras novelas anteriores.) Lo malo de saber como funcionan (como cuando viajo en avión), es saber dónde pueden fallar. Es sólo cuestión de uso, antigüedad y mantenimiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo también que primero hay que producir y luego publicar, e insistir con la publicación. Hay que difundirse, lo más extensamente posible. El reconocimiento es otra cosa; compleja, azarosa, acomodaticia, difícil de predecir. ¿Es bueno que te reconozca Paulo Coelho, y con él 1.000.000 de lectores? o ¿es bueno que te reconozca Oliverio Coelho y con él, 100 lectores?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pienso en un de los cuentos de escritores de Henry James, un cuento perturbador: &lt;em&gt;“La Vida Privada”.&lt;/em&gt; El escritor del cuento tiene una vida social impecable, pasa la mayoría de su tiempo en tertulias y agasajando actrices que actuasen en sus obras exitosas y de genio. ¿Pero en qué momento tenía tiempo para escribir, cuándo pulía esas delicadas producciones? El protagonista descubría, en un asalto a la intimidad, que el escritor era doble: por un lado existía el social y auspicioso de sí mismo, pero, al mismo tiempo, en la oscuridad de su cuarto escribía el otro: un döppelganger genial y autista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El blog insume, cuando “funciona”, mucho tiempo, mucho derrame social; y dependiendo qué esperemos de él, mucha energía. Es una tertulia complicada y se presta a malentendidos y conflictos. Y lamentablemente, no contamos con ese doble oscuro que debe hacer la obra que soñamos, ya que su lugar es incomunicado y asocial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El blog es para mí un Maëlstrom: me absorve, me desordena y dispersa; y por supuesto, se vuelve sospechosamente adictivo. Para escribir la literatura que está en mi cabeza, debo alejarme de él, y esa es una de las razones por la cual mis post se espacian orillando arroyos, lagunas y mares.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-6541288951360365991?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/6541288951360365991/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=6541288951360365991' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/6541288951360365991'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/6541288951360365991'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2009/08/la-vida-privada.html' title='La Vida Privada'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-7065585535193606223</id><published>2009-07-31T12:19:00.005-03:00</published><updated>2009-08-01T18:15:16.017-03:00</updated><title type='text'>Blog y Literatura:  El Salto del Sapo</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/SnSuavawxtI/AAAAAAAAADc/T8I9jAagTsU/s1600-h/aleb24.jpg"&gt;&lt;/a&gt;Es inevitable la tendencia de homogeneización de la actividad blog: después de todo, una red no deja de establecer una continua mezcla de aguas. Es decir, uno podría pensar que los blog conforman un “lugar común” (¿un no-lugar, un aeropuerto?) , y la más de las veces, una tarima, una vidriería para estrellas conocidas (modelos espigadas e inhumanas).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, presiento que cumple la función, por ahora, de un Purgatorio. Un lugar de transición entre la comunicación y la publicación; por lo menos, en cuanto a los aspirantes a escritores. Entre más y menos que un borrador de posibilidades. Quisiéramos poner las reflexiones más elevadas, realizar los textos más jugados; pero secretamente, las escamoteamos para un libro futuro: impreso y deseoso de una biblioteca. Puedo estar equivocado, por supuesto, es sólo un presentimiento. Entonces, no es raro que todo tienda a un mono-tono. Además la diversidad cansa, el abigarramiento desalienta. La lengua de Babel es única porque es Ruido (aunque se muestre facetada y múltiple.) Es curioso, a la luz de estas reflexiones, la génesis de libros editados en formato papel que nacieron en un blog. La amplia mayoría, suele acarrear cierta rugosidad y precariedad, como lo ilustra el caso del renacuajo, el cual después de haberse movido con ductilidad y gracias a la forma de una flecha en el medio líquido, se torna sapo: rugoso y con no mayor dinamicidad que la de saltar torpemente en torno a la laguna. Ese movimiento que va de la selección de fragmentos descuidados (porque no han sido pensados para la “publicación”) a la composición de un libro en “letras de molde”, que han nacido y sido pensados para desarrollarse en un medio más ligero como es el del blog, difiere ostensiblemente, a mi parecer, de los que se mueven directo hacia la publicación de un libro: pensados, pulidos y nacidos aptos para un medio más inclemente como es el de la literatura consolidada. Luego del “&lt;strong&gt;salto del sapo&lt;/strong&gt;”, arrastrando sus gazapos y verrugas, el libro bloggibirizado no puede evitar que necesite más armas de supervivencia para sostener su vida en un medio hostil: fajas con textos señalando los miles o millones de lectores (gratuitos) que llevaba en la red, declaraciones escandalosas, su condición autobiográfica rarificada (anoréxicas, masoquistas, ninfómanas y castratis; cínicos, depresivos, enmudecidos por los media, etc.) Sin embargo, esta transformación no es privativa de los blog, sino que también se puede ver en casos donde un texto pensado para un medio salta a otro de distinta naturaleza y rigor. Un clásico de la literatura consolidada como lo es &lt;strong&gt;Kafka&lt;/strong&gt;, también tiene su “salto del sapo” (nota aparte: es increíble que para ilustrar cualquier fenómeno problemático de la literatura me sirva casi siempre de Kafka. Sus Diarios son, a mi estilo de la crítica, como la caja de herramientas del técnico doméstico.) Su primer libro: “&lt;em&gt;Contemplación&lt;/em&gt;” (1913), es un compendio de fragmentos apenas mejorados, seleccionados entre las entradas de su Diario personal. Una selección de la cual dudó mucho, que sus amigos apuraban para que los publicase de una vez, y que una vez entregado al señor Rowohlt, su editr, quiso olvidar. Y es evidente, cuando leemos este librito, la condición de esbozo y precariedad de la mayoría de sus fragmentos, que se habían movido con anterioridad como alegres renacuajos en el medio ligero de un diario personal (y esto, cabe aclarar, no tiene que ver con la fuerza de inconclusividad que solía desacelerar su avance al escribir.) Imagino la escena ontológica de este salto del sapo: viene un pescador con ansias de riqueza o plagado de visiones confusas y dice “hagamos un libro, ¿qué tenés para darme ya?” “Tengo estas cositas…”, balbucea el blogger maravillado de tanta atención. Y obviamente, cuando las saca del agua, dejan de brillar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, creo que puede haber muchas cosas positivas en el espacio del blog y que pueden llegar a ser publicadas (siempre y cuando, no estén permanentemente reflexionando sobre su medio natal, ¿cómo lo hago yo ahora?) En realidad, suelen ser artículos que se han pensado y escrito orientados a fijar en “letras de molde” y que, por falta de espacio o de interés o de relaciones propiciatorias, terminan publicándose en la red para su difusión aleatoria. En cuanto a la autoficción, los aforismos, o cierta literatura “al paso”, sé que no es fácil tratar de escribir cosas jamás oídas (siempre tendremos el fantasma auditivo, el dejaBú de su anunciación.)&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-7065585535193606223?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/7065585535193606223/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=7065585535193606223' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/7065585535193606223'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/7065585535193606223'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2009/07/blog-y-literatura-el-salto-del-sapo.html' title='Blog y Literatura:  El Salto del Sapo'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-4036286507623967610</id><published>2009-07-17T12:17:00.000-03:00</published><updated>2009-07-17T12:20:51.438-03:00</updated><title type='text'>Otra nota desAirada</title><content type='html'>Aira siempre tiene alguna &lt;a href="http://notasmoleskine.blogspot.com/2009/07/cesar-aira-en-guayaquil.html" target="_blank"&gt;declaración pseudocrítica&lt;/a&gt; urticante y contraproducente bajo la manga. Me acuerdo de "Cortazar es un mal Borges", cuando tal vez, se podría decir que Aira es un mal Pynchon. Las novelas de Pynchon son voluminosas y múltiples, y creo que ningún lector sensato podría asegurar que en sus páginas no abunda la literatura.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-4036286507623967610?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/4036286507623967610/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=4036286507623967610' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/4036286507623967610'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/4036286507623967610'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2009/07/otra-nota-desairada.html' title='Otra nota desAirada'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-6628909685059653382</id><published>2009-07-14T16:24:00.004-03:00</published><updated>2009-07-14T16:34:16.110-03:00</updated><title type='text'>Dos apuntes comparativos e incautos: Aira versus Kafka</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;1. El Dinamitero Loco&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Escritores del límite: aquellos que fuerzan la literatura al límite.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa escritura se podría rastrear en &lt;strong&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;Franz&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;Kafka&lt;/span&gt;,&lt;/strong&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;especialmente&lt;/span&gt; en el “sí, pero” analizado por &lt;strong&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;Marthe&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;Robert&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;. Una escritura &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_5"&gt;qu&lt;/span&gt;&lt;img class="gl_bold" alt="Negrita" src="http://www.blogger.com/img/blank.gif" border="0" /&gt;e no tendría forma ya que ésta se ve &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_6"&gt;desintegrada&lt;/span&gt;. &lt;strong&gt;Miguel &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_7"&gt;Vitagliano&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;, en un seminario sobre la novela, dijo que &lt;strong&gt;César Aira&lt;/strong&gt; podría leerse como escritura cero (concepto postulado por &lt;strong&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_8"&gt;Roland&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_9"&gt;Barthes&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;, el grado cero vendría a ser la escritura que se arranca la literatura. Así por ejemplo, “yo escribo” sería el primer grado, “escribo que escribo” sería el segundo…) Pero ¿qué quiere decir con esto? Bueno, de alguna manera, que Aira mina &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_10"&gt;constantemente&lt;/span&gt; la literatura (según parece, a través de lo chistoso.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No se sabe con certeza si César Aira tiene un programa, un proyecto teórico. Más bien se presume la ausencia del mismo; pero no por carencia, sino por &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_11"&gt;sobresaturación&lt;/span&gt;. ¿Pero es interesante el dinamitero loco? Digamos que podría tener valor porque es un límite. Es interesante a la Crítica &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_12"&gt;Taratológica&lt;/span&gt; el escribir cada vez más peor (¿pero es posible esto?)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;&lt;strong&gt;2. Ley de los &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_13"&gt;Rendimientos&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_14"&gt;Decrecientes&lt;/span&gt; &lt;em&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_15"&gt;versus&lt;/span&gt;&lt;/em&gt; Ley de la Mejora Continua&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Sin embargo, al terminar de leer &lt;em&gt;Cumpleaños&lt;/em&gt; de Aira, me pareció que ahí se planteaba una especie de &lt;em&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_16"&gt;Ars&lt;/span&gt; Poética&lt;/em&gt;, imbricada en una reflexión existencial risueña. Me interesa su método para destrabar la escritura, su “Ley de los &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_17"&gt;Rendimientos&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_18"&gt;Decrecientes&lt;/span&gt;” que bosqueja en este delgado volumen (algo así como un libro de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_19"&gt;autoayuda&lt;/span&gt; para escritores inhibidos.) A esa ley, a su vez, se podría contraponer una “Ley de la Mejora Continua”, a la que más bien, como en mi caso, adscribiría &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_20"&gt;Franz&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_21"&gt;Kafka&lt;/span&gt; (con resultado adverso), a partir de lo que se puede deducir de esa entrada en su Diario en la que habla sobre el comienzo. La cito por su maravillosa &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_22"&gt;consistencia&lt;/span&gt;:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“&lt;em&gt;En el primero momento, el principio de todo cuento es ridículo. Parece imposible que ese organismo nuevo, todavía incompleto y delicado por donde se lo mire, pueda mantenerse vivo en la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_23"&gt;organización&lt;/span&gt; del mundo ya existente, que como toda &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_24"&gt;organización&lt;/span&gt; completa tiende a encerrarse sobre sí misma. Sin embargo, uno olvida que el cuento, si su existencia es justificada, ya lleva en sí una perfecta &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_25"&gt;organización&lt;/span&gt;, aun cuando no haya completado todavía su desarrollo; por eso es &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_26"&gt;injustificada&lt;/span&gt; la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_27"&gt;desesperación&lt;/span&gt; que puede provocar en ese sentido el comienzo de un cuento; del mismo modo deberían &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_28"&gt;desesperarse&lt;/span&gt; los padres ante una criatura de pecho, porque nunca tuvieron la intención de traer al mundo ese ser miserable y sobre todo ridículo. Por supuesto, uno nunca sabe si la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_29"&gt;desesperación&lt;/span&gt; que siente es justificada o &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_30"&gt;injustificada&lt;/span&gt;. Pero esta reflexión nos sirve en cierto modo de aliciente; bastante daño ya me ha hecho ignorarla.”&lt;/em&gt; (&lt;em&gt;Diarios&lt;/em&gt;, 19 de diciembre de 1914)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y todo esto, centrado en el eje temático caro a los concursos literarios, sobre los principios y la engañosa postura de que con un comienzo gancho, se justifica o no el continuar con la lectura de una novela o un cuento. A Aira parece &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_31"&gt;interesarle&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_32"&gt;específicamente&lt;/span&gt; “comenzar”, para luego terminar con &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_33"&gt;apresuramiento&lt;/span&gt; y desaliño ante el pánico de quedar trabado y a la inmovilidad. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Ante el mínimo obstáculo: adoptar la solución de lo primero que se me pase por la cabeza, un maravilloso destrabe automático como la cola de las lagartijas (postulando una especie de literatura de las soluciones triviales.) &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-6628909685059653382?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/6628909685059653382/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=6628909685059653382' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/6628909685059653382'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/6628909685059653382'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2009/07/dos-apuntes-comparativos-e-incautos.html' title='Dos apuntes comparativos e incautos: Aira versus Kafka'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-965359049410859718</id><published>2009-07-01T12:02:00.002-03:00</published><updated>2009-07-01T21:16:30.635-03:00</updated><title type='text'>Un lento retorno al mundo subterráneo</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/Skv3UXfmqMI/AAAAAAAAADE/999Qj4xcSS0/s1600-h/AnimalLogic12.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 320px; height: 250px;" src="http://1.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/Skv3UXfmqMI/AAAAAAAAADE/999Qj4xcSS0/s320/AnimalLogic12.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5353644511335983298" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es increible cómo pasa un año así como así. Cada tanto entro a este espacio, admiro las telarañas que se agitan levemente con mi intrusión. Visito desde aquí a mi aldea (los blogs que me son afectos), rara vez hago un comment allí donde puedo y donde siento el acicate de un párrafo, cuanto menos meditado 2 minutos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El panorama literario no ha variado en la Argentina mucho más que lo anunciado en el post anterior, por lo menos para mí. La Feria del Libro, a la que concurrí una vez este año, no fue muy distinta de la anterior. Es decir, generalmente, me tientan dos cosas cada vez que voy: las novedades y las charlas de escritores de segunda línea para arriba. La única novedad del 2009, fue el libro de Cortázar (que aún no compré) y los escritores de segunda línea están muy ocupados o muertos, y los de primera, están muertos aunque ominosamente presentes. No encontré sitio para las pequeñas editoriales independientes, lo cual hubiera sido estimulante. Me parece que en esto tiene que entrar el Ministerio de Cultura: en subvencionar estos espacios próximos y urgentes, en políticas de difusión y de estimulación de la lectura temprana; más allá de pagar pasajes en búsqueda de la edición extranjera o ocupar un stand en las ferias exóticas de Franckfurt. Me hubiera gustado escribir un post para el blog sobre la feria que lleva año a año &lt;a href="http://cronicasinutiles.blogspot.com" target="_blank"&gt;Paula Pampín&lt;/a&gt;, pero ¿valía la pena ofrecer otro texto del desencanto? (para textos del desencanto lean el de Alan Pauls sobre Gesell, una decepción sobre la decepción.) Pero por supuesto, la escritura es una forma de terapia, y en mi caso, especialmente, una forma del pensamiento analítico. Así como las ecuaciones fijan movimientos y plantean paradojas a destrabar, la escritura fija el movimiento de nuestro pensamiento, planteando las paradojas de nuestra acotada y subjetiva percepción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me propongo revolver mis papeles, estudiar y ampliar mis proyectos. Tengo artículos por desarrollar, apuntes que hacer, dibujos para bosquejar, una nueva novela por escribir. Luego de esta irradiación, alejada de la web, fijada en papel, será cuestión de plantear un nuevo campo de fuerza. El blog es una cantera magnífica, llena de vetas, estalagmitas y estalactitas, conformada en gran parte de ganga que hay que reducir, aunque sus galerías estén siempre a punto de colapsar y desplomarse. Prender la lámpara de mi casco de ingeniero, tirar una soga de teseo, y perderme en los pasillos con el canario al borde de la asfixia (esto suena un tanto doble en su sentido), es lo que más me placería hacer este tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un nuevo y perezoso viaje al Blogunderworld.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-965359049410859718?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/965359049410859718/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=965359049410859718' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/965359049410859718'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/965359049410859718'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2009/07/un-lento-retorno-al-mundo-subterraneo.html' title='Un lento retorno al mundo subterráneo'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/Skv3UXfmqMI/AAAAAAAAADE/999Qj4xcSS0/s72-c/AnimalLogic12.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-7165121160401620250</id><published>2008-05-10T20:49:00.006-03:00</published><updated>2008-05-12T12:45:54.846-03:00</updated><title type='text'>Watcher of the skies</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Sobrevuelo la red como el murciélago fantasmagórico de Peter Gabriel, entre nubes de hielo seco, con el avance vibrátil de acordes mayores. Y por supuesto, como otra veces, sobre esos cielos por los cuales suelo pasear, hay una caída de tensión alarmante.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;¿Sienten a veces esa caída de tensión? No hay polémicas, no hay temas interesantes, no hay escritores invitados a la Feria del Libro que nos insiten a soportar su infierno de roces y música ad hoc. Los post decaen, los sitios más visitados siguen siendo sitios más visitados pero apenas dicen algo más que el resto. Y uno está cansado de escribir. Nada sale, todo está laxo, se evidencia el sinsentido de la escritura. Termino conteniéndome en mis libros postergados entre parada y parada. En el subte, entre el calor y la asfixia, desisto de sacar la novela que vengo leyendo ("Zuckerman Encadenado" de Philip Roth), y me contengo en La Razón, para alcanzárselo, al fin de recorrido, a los pibes que la revenden por centavos. La razón está extraviada y bajo bóvedas subterráneas.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Pero volvamos a la caída de tensión. En los suplementos aparecen siempre las mismas caras. Frogwill, rana shakespereana, salta de Ñ en ADN prometiéndonos combates nonfiction, postulando una reorganización en nuestro Canon Inverso. La joven guardia la hacen posar para la prensa como si fuese los X MEN. ¿Pero que poder distintivo tiene cada uno? ¿Sólo se puede vencer esta oscuridad blindada, estos ojos cerrados del lector urbano, siendo muchos, antalogándose como una red o una granada? ¿Es que estamos perdiendo la batalla. . .? La Feria del Libro, cada vez es menos Libro y más Feria. Una mujer me ofrecía libros miniaturizados. ¿Es posible que se hayan reducido los espacios? Antes demoraba entre Amarillo y Verde, pero esta vez, no me daba cuenta cuándo pasaba de uno a otro. Todo estaba gibarizado, mínimizado. Cada vez menos editoriales, cada vez más distribuidoras y más stands que apenas tienen que ver con la literatura. Ya no hay novedades editoriales y se consiguen menos libros que en la calle Corrientes.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La caida de tensión hace que seamos fáciles presa de los mediáticos: los chorros salen a la calle con piedras en la mano. Les basta para su punitiva acción, tan primitivo armamento. . .&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-7165121160401620250?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/7165121160401620250/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=7165121160401620250' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/7165121160401620250'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/7165121160401620250'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2008/05/watcher-of-skies.html' title='Watcher of the skies'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-1080225398425547342</id><published>2008-04-21T16:26:00.002-03:00</published><updated>2008-04-21T16:35:07.330-03:00</updated><title type='text'>Hipertexto, e-books e hipercríticos</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Me imagino como un crítico debiendo hacer la crítica tradicional de un &lt;em&gt;hipertexto&lt;/em&gt;, y me da escalofríos. ¿Dónde recortar, dónde delinear un &lt;em&gt;corpus&lt;/em&gt;? Una inmensa cartografía, donde se multiplican recovecos con basurales industriales, calles sin salida del egotismo múltiple, impostaciones, estilos múltiples y disléxicos, etcétera. Es difícil imaginar un &lt;em&gt;hipercrítico&lt;/em&gt;, que seguramente, se contendrá para no transformarse en un taxidermista enloquecido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me parece un buen argumento el del “&lt;em&gt;hipertexto&lt;/em&gt;” para sustentar la supremacía evolutiva del e-book que, por otro lado, no deja de berrear como un bebé los títulos nobiliarios de sus ancestros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Existe un aspecto a analizar que es el del soporte, problema que de hecho excede lo electrónico o lo tradicional: la falta de hábito de lectura y del tipo de lecturas críticas. Como lector hedonista, prefiero el libro de papel: por su portabilidad, su diseño, su textura, porque no irradia partículas u ondas en mi vista cansada, porque me sumerjo, me demoro y vuelvo a releer. El &lt;em&gt;e-book&lt;/em&gt; es todavía un objeto incómodo y radiante, aunque masivo y posiblemente, gratuito. Tal vez, en el futuro, el desarrollo tecnológico le permita ganar las ventajas del libro papel, que a un lector hedonista o tradicional le son tan caras. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Es evidente que una gran mayoría del &lt;em&gt;“público lector”&lt;/em&gt; está leyendo en medios electrónicos, pero dada lo que defino como &lt;em&gt;“velocidad de lectura”&lt;/em&gt; la cual está asociada al medio, exige (tal como lo veo) textos cortos, mucha imagen, frases simples; porque la vista va a vuelo de pájaro sobre las páginas. El papel permite la concentración (no irradia, no come la vista). La pantalla nos “acostumbra” al clic, al sobrevuelo, a la lectura leve, modular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacer un análisis antropológico y “antropométrico” del acto de leer según el soporte de lectura, es necesario para entender la posible evolución del e-book y de los blogs. La forma, también, condiciona el contenido; y eso será evidente cuando se analicen los productos resultantes y “más visitados” de cada formato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los problemas de legitimación y de evaluación de la calidad, son distintos, y se ajustan a las políticas educacionales y culturales a nivel país, pero también a nivel global.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Personalmente, el hipertexto me desalienta: como esos libros plagados de citas al pie, campo minado para la lectura deslizante (conectar “pie” con “mina”. Insólita relación entre velocidad de traslado y el peligro de caer en una de ellas para luego decidirse a abandonar la lectura)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes que en un hipertexto, prefiero sumergirme en &lt;em&gt;“El Arco Iris de Gravedad”&lt;/em&gt; de &lt;strong&gt;Thomas Pynchon&lt;/strong&gt;, que sin apelar a nodos y corredores formales electrónicos, dan una sensación de interconexión modular al borde de lo inaprensible o del caos. Concedo que esta novela tiene el peso de una &lt;em&gt;Notebook&lt;/em&gt;, pero no precisa el &lt;em&gt;clickeo&lt;/em&gt; para ser una criatura de avanzada, y no es necesario que irradie sobre mis ojos cansados, sino sobre mi mente inquieta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de lo expuesto, estoy de acuerdo que uno debe probar y producir en todos los ámbitos y medios disponibles (antiguos y modernos), y aspirando al límite de uno mismo en cuanto a la calidad. La crítica vendrá solita, ya que obedece otras leyes y otra problemática que no tiene necesariamente que ver con la forma o con el medio (al menos en lo que respecta a la escritura.). De alguna manera, es una lucha evolutiva y tecnológica. Específicamente en el hiperespacio de la Literatura, hay historias que siguen manteniéndose sobre el soporte de la oralidad desde la antigüedad, y siguen siendo maravillosas y presentes. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-1080225398425547342?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/1080225398425547342/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=1080225398425547342' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/1080225398425547342'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/1080225398425547342'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2008/04/hipertexto-e-books-e-hipercrticos.html' title='Hipertexto, e-books e hipercríticos'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-8139369621561227588</id><published>2008-03-20T11:34:00.009-03:00</published><updated>2008-03-26T12:13:59.094-03:00</updated><title type='text'>Contribución de Sergio Chejfec al post sobre Piglia</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Publicado el post &lt;em&gt;"&lt;a href="http://acteondural.blogspot.com/2008/02/cuando-uno-busca-departamento-es.html" target="_blanck"&gt;Ricardo Piglia: ¿el autor sin atributos?"&lt;/a&gt;&lt;/em&gt;&lt;a href="http://acteondural.blogspot.com/2008/02/cuando-uno-busca-departamento-es.html"&gt; &lt;/a&gt;en &lt;a href="http://www.nacionapache.com.ar/archives/2017" target="_blanck"&gt;Nación Apache &lt;/a&gt;, Sergio Chejfec a través de un comment brindó una excelente contribución siendo la pieza que me faltaba: la versión original del cuento mencionado, donde el contraste estilístico entre ésta y la versión transplantada, trae a colación una serie de inquietudes. Es evidente que la nueva versión es mejor, por lo menos visualmente, pero asimismo, la versión original es más “física”: los voyeaurs se tocan para mirar por el ojo de la cerradura, subrayando eso que era pura ambigüedad: la cita amorosa también se da entre estos dos espías. Por supuesto,voto por la sumersión, es decir, por la versión dos. Piglia ha mejorado su original con un transplante del maravilloso texto de Musil. En cuanto a la diferencia entre la operación de Piglia versus la de Di Nucci está para mí en lo que denomino como &lt;em&gt;“Engarce.”&lt;/em&gt; Ahí, me parece, se miden los pingos, tal como lo expresé en la Coda que sigue a mi post.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;(Aclaro: doy por descontado que es &lt;a href="http://parabola-anterior.blogspot.com/" target="_blanck"&gt;Chejfec&lt;/a&gt;, así como confío en la autenticidad de la versión original, porque a veces hay que creer para avanzar en la red. Pero en definitiva, lo que importa es el texto.)&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Dice Sergio Chejfec:&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Me parece que da para una discusión súper interesante. Como pequeña contribución transcribo el párrafo de la primera versión de &lt;strong&gt;“Tarde de amor”&lt;/strong&gt; (&lt;/em&gt;La invasión&lt;em&gt;, Jorge Álvarez, Buenos Aires, 1967, p. 16):&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;em&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;“Martín lo va dominando, le apoya todo el peso del cuerpo en la espalda hasta obligarlo a arrodillarse.Los dos se amontonan contra la puerta.Martín está encorvado sobre la espalda de Luis, le aplasta la cara contra la cerradura.El picaporte clavado en la frente, Luis reconoce la otra pieza, la ventana, el respaldo de una silla y dos piernas de mujer que parecen flotar en el vacío. Es un instante, porque enseguida afloja el cuerpo, apoya las manos en el piso y se tira hacia atrás, contra Martín que lo abraza y lo obliga a girar, a mirarlo”.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Es como si se tratara de otro texto, porque tiene un régimen distinto. Sin embargo hay un obvio efecto de continuidad debido al trabajo del autor: lo que hizo no fue una revisión sino una reescritura. Es un caso distinto al de Sergio Di Nucci, aunque en mi opinión en ambos casos la idea de plagio es simplificadora y un tanto dogmática. Creo que la operación de Di Nucci es más radical que la de Piglia. Piglia es más escrupuloso y por lo tanto visible. Entre primera y segunda versión, muestra el trabajo deliberado y muchas veces impune de la literatura. Hace dialogar un texto del pasado y de la tradición, como es el de Musil, con su propio ejercicio. Es una operación secuencial sobre una misma base. Y es la secuencialidad la que trastorna la deliberación. Di Nucci y Piglia parecen tener una deliberación distinta, pero en su raíz es la misma; sólo que no conocemos la secuencia de Di Nucci. Allí reside su opaca radicalidad. Pienso que esto nos lleva a pensar en Piglia como un escritor que ha elegido reescribirse de un modo bastante único en la literatura argentina. En su primera edición, La invasión está dedicada a Roberto Arlt. Ignoro si la nueva edición también lo está. (...) puede suponerse que con esa dedicatoria Piglia rindió un tributo prolongado. Es una dedicatoria vigente, que continúa en el tiempo.&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-8139369621561227588?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/8139369621561227588/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=8139369621561227588' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/8139369621561227588'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/8139369621561227588'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2008/03/ser.html' title='Contribución de Sergio Chejfec al post sobre Piglia'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-3005601088627291657</id><published>2008-03-18T15:42:00.004-03:00</published><updated>2008-12-11T17:34:17.044-02:00</updated><title type='text'>El pez pescador</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/R-J1FVod2bI/AAAAAAAAABs/guIFl54tJcY/s1600-h/ap2.ht5"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5179831255996160434" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/R-J1FVod2bI/AAAAAAAAABs/guIFl54tJcY/s320/ap2.ht5" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Hay dos formas básicas de la Mimesis en el reino de la naturaleza que una criatura puede desarrollar en su evolución: una para evitar ser cazado, o bien otra para cazar. A este último, corresponde el Pez Pescador: su espina dorsal se alarga por sobre su cabeza hasta la altura de la boca, y en la punta adopta la forma de un pequeño pez-cebo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pez pescador descubierto por los naturalistas Pietsch y Grobecker, ha desarrollado un cebo para peces tan notable como el señuelo montado en la trasera de la Lampsilis –el primero descubierto en los peces pescadores. (El informe lleva por título –apropiadamente- &lt;strong&gt;“El perfecto pescador”&lt;/strong&gt;). Esta exquisita falsificación también exhibe manchas de pigmento similares a ojos en el lugar adecuado. Además, tiene filamentos comprimidos que representan las aletas torácicas y abdominales a lo largo de la parte inferior del cuerpo, extensiones desde el dorso que imitan las aletas dorsal y anal e incluso una proyección trasera que parece indiscutiblemente una cola. Pietsch y Grobecker concluyen: &lt;em&gt;“El cebo es una réplica casi exacta de un pez pequeño que fácilmente podría pertenecer a toda una serie de Percidae comunes a la zona de Filipinas. El pez pescador llega incluso a agitar su cebo a través del agua, simulando las ondulaciones laterales de un pez al nadar.”&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Novela parecería producir sus propios cebos; especialmente, la policial. Siempre está formando, según ciertas estrategias propias de cada autor, un &lt;em&gt;“perfecto asesino para una prosa fantástica&lt;/em&gt;”. Vladimir Nabokov, dijo a propósito de la escritura de su novela más famosa, &lt;strong&gt;Lolita&lt;/strong&gt;: &lt;em&gt;“Fue como la composición de un bello acertijo (…), su composición y su solución al mismo tiempo, puesto que la una es una visión reflejada de la otra, según se la mire”.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Extraño el Pez Pescador: imagen de lo real y su imagen; pez virtual vinculado a un pez real. ¿Qué pez se come un pez más grande? ¿Por qué tanta minuciosidad en la reproducción del cebo? ¿Cómo es que la piel propia (para decirlo de alguna manera) pinta en el lugar exacto, un ojo que no es tal? Aquí hay un riesgo circulatorio: la Percepción. Hay que acercarse muy cautelosamente, y con medidos y precisos pasos. Hay un rayo óptico que viaja reflejado y reflexivo de algún modo complejo, ya que exige una misma filosofía de la óptica y del reconocimiento en todas las criaturas implicadas (incluyéndonos: absortos naturalistas).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Perfecto Pescador es una criatura simbólica del infinito. Su carácter dual le permite batallar ante el voyeur. Articula los conos de sombra (de invisibilidad) a conveniencia, siempre en el tenso límite de la batalla perceptual. Oscilatorio y parpadeante (siempre son la misma forma de peces las implicadas: la pisciformidad), funciona como un diafragma que paralizando la atención de la presa, salta de la estaticidad de la mimesis al ataque de la metamorfosis (atravesando un punto oculto e indiscernible, que es el doblez).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Lector es esta presa, y también este ojo armado (este voyeur desconfiado). Y el autor intenta, por todos los recursos disponibles, ser el Perfecto Pescador.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-3005601088627291657?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/3005601088627291657/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=3005601088627291657' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/3005601088627291657'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/3005601088627291657'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2008/03/el-pez-pescador.html' title='El pez pescador'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/R-J1FVod2bI/AAAAAAAAABs/guIFl54tJcY/s72-c/ap2.ht5' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-4099440195100084475</id><published>2008-03-03T15:27:00.003-02:00</published><updated>2008-12-11T17:34:17.229-02:00</updated><title type='text'>La destrucción de la Capilla Sixtina</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/R-J0JFod2aI/AAAAAAAAABk/myN6ulrNXDw/s1600-h/pollock.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5179830220909042082" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/R-J0JFod2aI/AAAAAAAAABk/myN6ulrNXDw/s320/pollock.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Es interesante pensar, dejando de lado los aparatos críticos instituidos después, la forma en la que gente como Jackson Pollock con sus chorreaduras de pinturas superpuestas o Lichtenstein con sus copias y reproducciones de viñetas de comic, terminaron por producir imágenes que bordean el arte y la banal, lo serio y la impostura burlona, la crítica y la falacia, lo anecdótico y lo mudo. Es como si Pollock, quien prácticamente se inició en la pintura realizando un estudio imitativo de la Capilla Sixtina, se hubiera dado cuenta que quedaba mudo frente a ella, que no tenía nada nuevo que ofrecer al mundo. Y entonces, con furia, con pasión, se imaginó tirando baldazos de pintura a los techos, destruyendo las figuras, los siglos, el Aura. En ese instante, descubriría que su reacción mental lo redime: conformándose con los márgenes, esa operación banal, ese gesto, lo acerca a lo moderno y define, finalmente, su estilo artístico. Un arte de la reacción. Algo que interesa "críticamente" por sus efectos pero no por su "producto", ya que no "narra", sólo grita. Marcel Duchamp fue más honesto consigo mismo: se cansó y se dedicó a joder, a divertirse con la reacción del espectador y a conmovernos como cuando vemos nenes inventando juegos en la plaza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podría aventurar que pintores como Pollock o Lichtenstein, muestran una limitación personal que coincide con los límites entre el arte y la moda. Es probable que suene un poco filisteo en estas aproximaciones. Por eso me gusta ese monstruo fascinante que es Max Ernst: un tipo que se ponía a hacer collage hasta el aburrimiento para que de pronto cambiara de parecer y se dedicara a realizar experimentos con texturas, y así siguiendo. Dominaba las técnicas académicas pero a su vez proponía nuevas técnicas para el futuro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Preferencias . . .&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-4099440195100084475?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/4099440195100084475/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=4099440195100084475' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/4099440195100084475'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/4099440195100084475'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2008/03/la-destruccin-de-la-capilla-sixtina.html' title='La destrucción de la Capilla Sixtina'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/R-J0JFod2aI/AAAAAAAAABk/myN6ulrNXDw/s72-c/pollock.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-4906682932520811328</id><published>2008-02-28T12:53:00.001-02:00</published><updated>2008-02-28T12:54:33.984-02:00</updated><title type='text'>111</title><content type='html'>En el lejano hospedaje de un higo: mi apetito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo es incontenible.&lt;br /&gt;Todo se desgaja cielo a cielo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-4906682932520811328?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/4906682932520811328/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=4906682932520811328' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/4906682932520811328'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/4906682932520811328'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2008/02/111.html' title='111'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-3867374271712090145</id><published>2008-02-18T19:55:00.006-02:00</published><updated>2008-03-20T11:21:46.477-03:00</updated><title type='text'>Coda: Literatura de lector o bien "La Maldición Borges"</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;(Este texto sale de un comment de Julio Zoppi de &lt;a href="http://hargentina.blogspot.com/" target="_blank"&gt;Hargentina&lt;/a&gt; al post anterior)&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me gusta ese término: &lt;strong&gt;"literatura de lector" &lt;/strong&gt;y creo que es muy acertado. Es decir, creo que &lt;strong&gt;Piglia&lt;/strong&gt; haría un gesto de complicidad con el término que usó Julio Zoppi para adscribirlo. La cuestión, más allá de la pericia de una literatura de lector, más allá de la calidad de los productos de una literatura de lector (y si se pudiera definir tal literatura), es si podemos "valorarla" y bajo que preceptos éticos, estéticos o morales darle justa apreciación por sobre otras (por ejemplo: por sobre los originales canibalizados) Pero sí, lo que aprecio es esa "intencionalidad" callada. Creo que hay que valorar que lo que Piglia hace en el cuento de &lt;em&gt;"Homenaje a Roberto Arlt":&lt;/em&gt; utilizando un cuento de Turguéniev como si fuese de Arlt, es "muy" ingenioso (aún más, teniendo en cuenta que esa transportación terminó impactando como una onda expansiva en la realidad: la hija de Roberto Arlt increpó a Piglia por los derechos de ese “texto inédito” robado quién sabe de qué manera.) Y los datos están ahí, apenas musitados en el cuento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Pero qué hay cuando esos engarces, esas transposiciones son realizadas de callado? ¿No se vulnera cierto orgullo de autor a expensas de la lentitud del lector, al que le es inabarcable el cuerpo de la literatura? Esta práctica, que gusta particularmente a muchos críticos sagaces, también crea epigonistas de dudosa calidad, quienes terminan amparándose en la Academia una vez que son descubiertos. Porque esa es la diferencia: han sido descubiertos muy fácilmente a causa de que el engarce (lo que yo estimo como trabajo de valor agregado y que es la precisión del engarce) es muy burdo, trucho, indecoroso. Agregar a &lt;em&gt;“Bolivia Construcciones”&lt;/em&gt; treinta páginas de “&lt;em&gt;Nada”&lt;/em&gt; (y sospecho que tan sólo para cumplir con los requerimientos del concurso en cuanto a extensión de las obras presentadas), es un engarce trucho, y como sostuve en otro viejo post, no vale el riesgo para un Robin Hood que se precie de tal. Hay que entrar en el Castillo armado de la literatura consolidada y sortear los peligros de un ladrón con sagacidad. Puesto que al momento que chillan las alarmas de seguridad y las jaurías se activan, se debe salir airoso, a capa y espada, y quedar indemne o cuanto menos, trocarse en la leyenda afilada de pobres y menesterosos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay que meditarlo por el lado oscuro del término. Porque estamos hablando de intertextualidad, de copia, de engarce, de bombas ocultas, y de estallidos que desde el texto impactan en la realidad. La oscilación de efectos entre realidad y ficción, es una de las especialidades de Piglia e invita a una crítica de caza mayor. La literatura de lector, presumo, es una maldición epidémica que podría habernos legado Borges (así como Kafka nos legó, a través de una teoría bosquejada en sus &lt;em&gt;Diarios&lt;/em&gt;, la de “la literatura menor”, tan menor que termina por ser infranqueable como si se invirtiese a un obstáculo mayor.) Borges dijo que Todo estaba escrito, que no podríamos hacer más que variaciones argumentales de una pocas historias rectoras, clásicas y ya editadas desde el fondo del tiempo. Porque para ser "honestos", y de acuerdo a esta marca endemoniada que Borges imprime en el ADN de la literatura argentina, sólo nos cabe la intertextualidad, el engarce, la cita, las Variaciones Goldborg. Ya no se puede ser Original. El término oscuro, innombrable, proscripto, es precisamente &lt;strong&gt;“La Originalidad”.&lt;/strong&gt; Volver a hablar de originalidad significa retroceder a un estado puro o virginal de la crítica que es prácticamente riesgoso si no irreversible. Por dos razones: primero porque la Originalidad es difícil de estimar (cuánto del texto es realmente novedoso, cuánto es traslado de lecturas subterráneas e inadvertidas al autor), y segundo porque convierte en un tonto a quien habla actualmente de ella. Uno no puede presumir de original, pero sí de falsificador. Es decir, hay un problema en la Originalidad que tiene que ver con la apreciación de una obra literaria (o una obra de arte) y que debe contraponerse y/o aquilatarse con la intertextualidad. Una literatura de autor versus una literatura de lector.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para los Editores Ejecutivos siempre es mejor editar algo probado que algo por probar. Y aquí surge una paradoja (el huevo tramontina.) Que vayan apareciendo obras con el título &lt;em&gt;“El Enigma de...”&lt;/em&gt; (secreto, club, clave, código, etc.) seguido de: &lt;em&gt;“...Vivaldi”&lt;/em&gt; (Flamencos, Da Vinci, Dante, Gaudí, etc.), configura una red de Crucigramas Kitsch adictivos como los &lt;em&gt;sudoku &lt;/em&gt;que atenazan a los viajeros de subte en sus asientos al borde de la asfixia. Política del intertexto se cruza en algún punto con la política de lo probado, y con lo Kitsch, y en definitiva, con la política de edición (“lo que leemos ahora”.) Explorar estas cuestiones, y en especial, el espinoso tema de la Originalidad exige delicadeza. Al menos, la delicadeza que exigía Henry James cuando decía que un crítico debe ser una demonio de la sutileza. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-3867374271712090145?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/3867374271712090145/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=3867374271712090145' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/3867374271712090145'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/3867374271712090145'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2008/02/una-coda-literatura-de-lector-o-bien-la.html' title='Coda: Literatura de lector o bien &quot;La Maldición Borges&quot;'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-9179912972089077340</id><published>2008-02-08T12:29:00.000-02:00</published><updated>2008-12-11T17:34:17.465-02:00</updated><title type='text'>Ricardo Piglia: ¿el autor sin atributos?</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/R6zrZCFCQRI/AAAAAAAAABc/iQzZIAyf9xw/s1600-h/madoz45.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5164761687974363410" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/R6zrZCFCQRI/AAAAAAAAABc/iQzZIAyf9xw/s200/madoz45.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;p align="justify"&gt;Cuando uno busca departamento, es increíble como advertimos en cada esquina de la ciudad inmobiliarias que hasta entonces nos eran invisibles (y los fines de semana, centinelas de sonrisas plásticas nos esperan merodeando por dos o tres ambientes deshabitados.) Cuando llega el bebé, la ciudad se puebla de carritos y obstáculos, se forman carreras de fórmula cero y se evitan colisiones estrepitosas. Si acostumbramos el ojo a detectar el número 101 en cada matrícula que alcanzamos a leer mientras viajamos hacia el trabajo, veremos que a lo largo de los días hábiles, surge una escuadrilla inaudita de vehículos que nos induce a pensar que el universo se pliega a nuestra visión paranoide.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero más interesante que descubrir un solo aspecto que se repite como si fuese una pesadilla recurrente, es hallar una “serie recurrente”, es decir, dos o más aspectos que bajo cierto orden, establecen una coincidencia de grado mayor. Algo así como presenciar una alineación de planetas o descubrir la correcta secuencia de giros que nos hace abrir una caja de caudales. Como si merced a una propiedad óptica inherente a un entrenamiento inadvertido, existiera una subjetiva intención de focalizar o subrayar en fosforescente los puntos análogos de una configuración de hechos, clones o hrönir. El azar, esa especie de dios que suele tenerse por autónomo y autárquico, que no acude cuando se le reza sino cuando se lo ignora, también vendría a depender de la mirada, y específicamente, de la mirada retrospectiva. Un lector absoluto de la Biblioteca Universal (ojo: no la de Babel), podría en un simple paneo descubrir las coincidencias entre todos los textos existentes. Basta que al &lt;em&gt;escanear &lt;/em&gt;se acote con precisión. Si lo hacemos sobre una palabra, las coincidencias serán gigantescas; si es sobre un párrafo, serán menores. Esa experiencia se parece a la que tiene un docente cuando se sirve de los buscadores de la &lt;em&gt;web&lt;/em&gt; para detectar &lt;em&gt;copipastes&lt;/em&gt; y plagios en los trabajos de sus alumnos sospechados. Pero la cuestión, el arte del buen deporte de la focalización de series y constelaciones, está en el fortuito tropiezo de una coincidencia intencional y mimetizada, sesgada y silenciosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Apenas llegué de Villa Gesell comencé a leer, no sin cierta morosidad y dificultades varias, &lt;em&gt;“El Hombre sin Atributos”&lt;/em&gt;: novela volumétrica e inconclusa del ingeniero &lt;strong&gt;Robert Musil&lt;/strong&gt;. Ya de por sí, el primer tomo de Seix Barral con más de seiscientas páginas, resulta difícil de maniobrar viajando parado en el colectivo 109. Pero no lo es menos, estando sentado, puesto que en su abundancia y aspiración de absoluto se abre en múltiples pensamientos abstractos, contemplaciones histórico filosóficas, análisis psicogestuales, precisiones tecnológicas y científicas, especulaciones jurídicas y diplomáticas, microhistorias de la pasión y del espíritu, vórtices y remansos. Uno deriva adormecido o súbitamente alarmado a lo largo de ese caudal imperial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces, no soy fiel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiero decir: a veces no soy un lector fiel. O por lo menos, no tengo a la fidelidad como un mandato ético, siempre presente (¿hay una ética del lector o una &lt;em&gt;genealogía de la moral&lt;/em&gt; del lector?) Como mucho, siento el mandato ético de terminar el libro que ya comencé a leer (eso hace que elija con cuidado los volúmenes monstruosos, como es el de Musil, antes de empezarlos o adquirirlos.) Digo: no soy un lector fiel en el sentido de que algo me puede acicatear en medio de un libro extenso, y aventurarme hacia otro como si fuese en pos de una amante fugaz. Puede ser algo que esté en el mismo texto que leo (un pie de página &lt;em&gt;ex libris&lt;/em&gt;.) Me lanzo al adulterio como un perro a la ciclista de piernas bronceadas. Más aún cuando es un libro fino, alguna nouvelle, algún ensayo. Pero en este caso, lo que me acicateó no fue un indicio en el mismo tomo de Musil, sino una inquietud demorada, algo que se despertó, tal vez, al leer &lt;em&gt;blogs&lt;/em&gt; o suplementos literarios. Realmente ya no recuerdo qué. Probablemente, la comparación de esos tomos gruesos de Musil con los &lt;em&gt;“Diarios”&lt;/em&gt; de Gombrowicz (¿cierta aspiración por la obra total en construcción?) Y supongo que de Gombrowicz, derivé hacia &lt;strong&gt;Ricardo Piglia &lt;/strong&gt;y su primer libro de cuentos, el que hasta entonces no me había decidido a leer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo cierto es que compré &lt;em&gt;“La Invasión”&lt;/em&gt;, y me dediqué a leer sus cuentos, mientras &lt;em&gt;“El Hombre sin Atributos”&lt;/em&gt; descansaba amodorrado sobre su señalador en la página doscientos y pico. Es más, a pesar de ser un lector infiel, llevaba en mi valija los dos libros como quien lleva puesta la sortija a su cita clandestina. Iba leyendo el cuento &lt;em&gt;“Tardes de Amor”&lt;/em&gt;, donde dos personajes, Wagner y el maestro Pardo se citan para presenciar, en la habitación contigua, una escena clásica (que viene a contaminar, igual que si fuesen vasos comunicantes, ambos espacios en una ambigüedad erótica de a pares):&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“Wagner se acercó a la puerta. Luego se arrodilló contra la cerradura. La mirada recayó primero sobre un &lt;strong&gt;papel blanco&lt;/strong&gt;, luego sobre un vaso; después vio el brillo de un &lt;strong&gt;anillo&lt;/strong&gt; en la mano abierta de una mujer. Fue un instante porque enseguida la mujer se alejó, luego vio que apoyaba las manos en el piso y se estiraba hacia atrás, desnuda, contra el hombre que la abrazaba y la obligaba a girar. Lo que veía se desintegraba en pequeños detalles; el cubrecama &lt;strong&gt;verde&lt;/strong&gt; se extendía como un prado; una mano blanca descansaba sin sentido en el aire; una esclava dorada envolvió el tobillo de la mujer.”&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;(&lt;strong&gt;Ricardo Piglia&lt;/strong&gt;, “&lt;em&gt;Tarde de Amor&lt;/em&gt;” en “&lt;em&gt;La Invasión&lt;/em&gt;”, Ed. Anagrama, 2006, página 56)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y en ese momento, me asalta el &lt;em&gt;déja-vù&lt;/em&gt;. El “ojo de la cerradura” es el punto de lectura, el mirador desde el cual advierto una constelación, una serie definida de puntos: “papel blanco”, “anillo”, “verde”. Puesto que se manifiesta como una serie, una sucesión de objetos definidos sobre el rayo de la mirada, reverbera con mayor intensidad en mi memoria lectora. Una vez que mi instinto se larga al rastrillaje del libro de Robert Musil, descubro maravillado la misma serie. ¡La había leído el día anterior!:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“Solimán escuchó. —¿Asisten también generales austriacos? —preguntó.&lt;br /&gt;—Mire usted mismo —respondió Rachel—; ha venido por lo menos uno. Y se dirigieron juntos al agujero de la cerradura.&lt;br /&gt;La mirada recayó primero sobre un &lt;strong&gt;papel blanco&lt;/strong&gt;, luego sobre una nariz; una sombra grande pasó de largo; después se vio brillar un &lt;strong&gt;anillo&lt;/strong&gt;. La vida se descomponía en claros detalles; el tapete &lt;strong&gt;verde&lt;/strong&gt; se extendía como un prado; una mano blanca descansaba sin sentido en el vacío, cérea, como en un panóptico; y mirando al sesgo pude ver brillar el fiador dorado del general.”&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;(&lt;strong&gt;Robert Musil&lt;/strong&gt;, “&lt;em&gt;El Hombre sin Atributos&lt;/em&gt;”, Libro 1, Parte II, Capítulo 44, Ed. Seix Barral, 2006, páginas 187-188)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que en un principio me pareció una coincidencia &lt;em&gt;austeriana&lt;/em&gt; (haber leído en la vasta profusión de escenas, un día antes, una muy parecida al del libro de Piglia), al transcribir los párrafos, descubro el gesto intencional del autor. La escena es una trascripción mimética del párrafo de Musil, montada con la intencionalidad de un transplante de corazón. O más bien (y haciendo referencia al joyero del primer cuento de “&lt;em&gt;La Invasión&lt;/em&gt;”), la de un orfebre que engarza una piedra antigua en un anillo moderno de muy diferente estilo y brillo. Advierto con mi monóculo de aumento cómo el engarce se evidencia: el “&lt;em&gt;verde tapete&lt;/em&gt;” de la mesa donde se reúnen los austriacos a planear un evento patriótico se torna el “&lt;em&gt;verde cubrecama&lt;/em&gt;” donde se reúnen los amantes adúlteros. La frase que le sigue: &lt;em&gt;“(...) una mano blanca descansaba sin sentido en el vacío”,&lt;/em&gt; coincide 1 a 1, como el punto de máxima conexión, como la llave en su cerrojo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(&lt;em&gt;Nota al margen&lt;/em&gt;: Esa cerradura, como un bisagra hiperespacial, me lleva de un cuarto a otro -cuatro ambientes permutables de a dos.- Esto parece venir a respaldar un ensayito sobre “&lt;em&gt;Respiración Artificial&lt;/em&gt;”, el cual esbocé hace varios años para un seminario sobre la Ficción dado por Roberto Ferro.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Piglia nos advierte en el prólogo de “&lt;em&gt;La Invasión&lt;/em&gt;” que su cuento ”&lt;em&gt;Tardes de Am&lt;/em&gt;or” fue reescrito para esta nueva edición de Anagrama. Esta precisión, tal vez no sea casual ni dada al pasar. Lamentablemente no cuento con la edición original (1967) para cotejar una y otra versión. Aún así, la reconstrucción de la escena de escritura podría ser esta:&lt;br /&gt;a) Revisando, el autor lee un acto de vouyerismo a través de una cerradura en su cuento original.&lt;br /&gt;b) El autor recuerda un acto idéntico leído en la obra de Robert Musil.&lt;br /&gt;c) Lo rastrea y lo engarza (no es un simple montaje linkeano, puesto que se realiza un “ajuste”, una operación de asimilación o de compatibilidad orgánica) reemplazando el anterior.&lt;br /&gt;d) Y por último y principal: se calla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero lo que me intriga, fuera de lo fortuito (o no) de mi tropiezo exploratorio, es el punto “d”. Es posible que las hechos, al momento de la reescritura, no se hayan dado así, pero me intriga el callar de Piglia. Y empieza la sospecha. ¿Puede escribirse por engarce toda una obra? ¿Puede que esta obra hipotética, sólo sea un vasto anillo de escenas engarzadas provenientes de otros libros? ¿Es un plagio, una intertextualidad, un tesoro para lectores avezados, un regodeo privado de &lt;em&gt;lector-escritor&lt;/em&gt; sagaz? ¿Es un estilo, después de todo? En el callar parece coruscar el estilo argumental de Piglia: lo sospecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El silencio otorga y el azar también.&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-9179912972089077340?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/9179912972089077340/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=9179912972089077340' title='9 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/9179912972089077340'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/9179912972089077340'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2008/02/cuando-uno-busca-departamento-es.html' title='Ricardo Piglia: ¿el autor sin atributos?'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/R6zrZCFCQRI/AAAAAAAAABc/iQzZIAyf9xw/s72-c/madoz45.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-8066576393628171950</id><published>2007-11-07T10:51:00.000-03:00</published><updated>2008-12-11T17:34:17.627-02:00</updated><title type='text'>Antonio Di Benedetto:  lectura en 2 movimientos</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/RzHFM1J-JsI/AAAAAAAAABU/zPVXJqTFrZQ/s1600-h/lbrs225_tapa_cuentos_completos_Di_B_web.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5130098274769708738" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/RzHFM1J-JsI/AAAAAAAAABU/zPVXJqTFrZQ/s320/lbrs225_tapa_cuentos_completos_Di_B_web.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Cuando en mi lectura, entré en el último cuarto de &lt;em&gt;Cuentos Completos&lt;/em&gt; de &lt;strong&gt;Antonio Di Benedetto&lt;/strong&gt; (editorial Adriana Hidalgo), me pareció que, saliendo de los enfoques críticos que hablan de la fragmentación, la microhistoria y cierto estilo que se nutre de la elipsis y los diálogos de la apatía (esta última es una fuerte componente que habría que considerar, cierta “apatía existencial”), me sorprendía la notoria ruptura cualitativa entre los textos antes de la detención y luego de la detención del escritor durante la dictadura militar. Ahí se ve una fractura peculiar que, de alguna manera, le llevaría al silencio y a las reediciones, como quién vuelve a la inocencia perdida. &lt;em&gt;“Sombras nada más”&lt;/em&gt; es una novela pesada, con poco vuelo, abandonada al tránsito de las librerías de viejo. Salvo &lt;em&gt;“Aballay”,&lt;/em&gt; los cuentos de &lt;em&gt;“Absurdos”&lt;/em&gt; y &lt;em&gt;“Cuentos del Exilio”,&lt;/em&gt; tienen la misma debilidad, como si estuviesen extraviados, exiliados de sí mismos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto, era una apreciación tentativa. Digamos que veo un “problema”, un punto de inflexión a analizar. Por cada periódica relectura que hago de Di Benedetto, me parece que uno de sus mejores cuentos, especie de summa literaria, es un texto poco antalogado pero que habla de esa extraña filiación entre la ficción y la realidad, entre existencialismo y género fantástico, que es &lt;em&gt;“Falta de Vocación”,&lt;/em&gt; en &lt;em&gt;“Cuentos Claros”.&lt;/em&gt; Y la novela de mi preferencia es &lt;em&gt;“El silenciero”&lt;/em&gt; y el comienzo de &lt;em&gt;“Los suicidas”.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Y un buen día, por fin, llego a la página 700. Termino el grueso volumen de Di Benedetto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ejemplificando mi presunción anterior, doy con una cita que anticipa mis reparos de lector. Di Benedetto escribe en un cuento llamado &lt;em&gt;“El Pretendiente”&lt;/em&gt;, publicado en 1983 (es decir, perteneciente a la época posterior a su detención en 1976) lo que sigue:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“De cualquier forma, prefería los sueños de otra época, los sueños creadores que le ayudaban en su trabajo. Ocupado con soñar espantos, se le han ahuyentado del sueño aquellas ensoñaciones que favorecían la emanación de una fantasía, la formación de la sustancia que él podía convertir a historias para ser contadas.”&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Por otro lado, el último cuento que es un inédito llamado &lt;em&gt;“Muy de mañana, en el cementerio”,&lt;/em&gt; cierra el volumen con un estremecimiento poderoso que bordea la tristeza (y que me hizo pensar en las cabezas criogenizadas, pero en grado tan sutil, que lo diferencia y lo acerca a las costumbres bárbaras de una tragedia griega.)&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-8066576393628171950?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/8066576393628171950/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=8066576393628171950' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/8066576393628171950'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/8066576393628171950'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2007/11/antonio-di-benedetto-lectura-en-2.html' title='Antonio Di Benedetto:  lectura en 2 movimientos'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/RzHFM1J-JsI/AAAAAAAAABU/zPVXJqTFrZQ/s72-c/lbrs225_tapa_cuentos_completos_Di_B_web.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-373663115160502350</id><published>2007-10-23T14:55:00.000-03:00</published><updated>2007-10-23T15:07:44.172-03:00</updated><title type='text'>Best-seller    (un comment recobrado)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Hace tiempo y allá lejos, leí alguna que otra novela de Stephen King; en mi adolescencia: toneladas de esos libritos de ciencia ficción que vendían en los kioskos, leí la saga africana de Wilbur Smith; me divierten y sorprenden las dos primeras novelas de Andahazi. Toneladas de policiales del &lt;em&gt;“Séptimo Círculo”&lt;/em&gt;. Toda la ciencia ficción de Minotauro. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Pero he dejado de leer los Best-Sellers (a menos que no tenga nada que leer), porque el tiempo se angosta, y es preferible agarrar alguna novela de saldo de Conrad o sacar algún libro de una biblioteca municipal, y sentirse un poco menos entretenido y un poco más desprotegido por las inclemencias del lenguaje. La curiosidad a veces me lleva a las primeras páginas del &lt;em&gt;“Código Da Vinci”&lt;/em&gt;, pero leo unas pocas líneas y me siento como en una pobre excursión paga: todo está ahí, el sanguche, los baños, el sendero de 30 minutos, los 20 minutos de descanso, el punto panorámico para sacar mis fotos, el micro con música funcional; y no he sudado ni una vez, no me he sentido perdido, todo está bien señalizado, todo es predecible, todo cierra. Y encima pagué 60 pesos. Sí, lo leería, si tuviese que hacer una reseña y me pagan. Pero no gratis. Mejor sentirse extraviado, a la intemperie (como decía Juan José Saer.) Tal vez una postura un poco snob, un poco intelectualoide. No creo que sea del todo así, porque después de todo hay experimentos con el clishé o con los géneros menores que son interesantes &lt;em&gt;(”Las sirenas de Titán”&lt;/em&gt;, de Vonnegut por ejemplo.) Pero fíjense que siempre nacieron a partir de las lecturas que el autor hizo de joven, de las cosas menores que hemos consumido de jóvenes. Arlt y sus lecturas rocambolescas. Vonnegut o Burroughs o Pynchon y sus lecturas de la revista de sf &lt;em&gt;Amazing Stories&lt;/em&gt;. Nabokov y sus lecturas de Lewis Carrol &lt;em&gt;(”Alicia detrás del espejo”&lt;/em&gt; prefigura estructuralmente a &lt;em&gt;“La Defensa”&lt;/em&gt;, un de sus mejores novelas rusas, para mí una obra maestra.) &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-373663115160502350?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/373663115160502350/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=373663115160502350' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/373663115160502350'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/373663115160502350'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2007/10/best-seller-un-comment-recobrado.html' title='Best-seller    (un comment recobrado)'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-4713540810605202587</id><published>2007-10-11T14:58:00.000-03:00</published><updated>2007-10-11T15:02:06.986-03:00</updated><title type='text'>Nuevos fragmentos del discurso amoroso</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;&lt;strong&gt;[Imposible]&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1. Siempre pensé, en mi primera juventud, cuando leía &lt;em&gt;Olalla &lt;/em&gt;de R. L. Stevenson o cualquiera de esas célebres novelas de amores imposibles, que mi ingenio, mi capacidad para develar la núbil trama de la imposibilidad, podía salvarse con el lenguaje, con la previsión y el presentimiento de captar, a último instante, el aliento de aquella palabra que precediera al final.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, pensaba yo, con un pase retórico le cortaría las alas y me incrustaría en los ojos de la amada y toda imposibilidad sería sólo eco del pasado. Como en una carrera de obstáculos, yo sabría trazar mi camino directo a la salvación de aquel amor, aún cuando estuviese marcada la impronta, en nuestros rostros, de la ineluctable zozobra de la imposibilidad. Pero muchas veces luego, al sorprender mi alma el lenguaje, la palabra ineluctable, nada pude hacer para evadirla o tan sólo evidenciarla a mi amada, para que reconocida, pudiésemos salvarnos. Ya la veía aparecer, la sentía derrumbarse sobre nosotros como un ave negra, como el torvo cuervo poético; pero a ella la eclipsaba la ceguera. Siempre pensé que podría apresar la bestia de la disolución, pero es engañosa y esquiva. En su invisibilidad, una vez captada por los hombres, ya presas, se abandonan a sus fauces. Y yo me abandoné, advertido pero vencido de antemano, también…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff6600;"&gt;&lt;strong&gt;[Fantasma]&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;2. La presente amada no es aquella a quién amé. La busco pero es huidiza y sólo se apresencia, dolorosa e instantáneamente, en las cosas que pertenecieron a nuestra historia: el mar, un día de perfumado cobre, el banco garabateado de una plaza, un trazo de su mano, el leve indicio de un recuerdo, una foto y aquella rosa disecada que es la misma rosa que corte para orlar su frente y que ahora se desgaja entre las páginas de un poemario adolescente. Y claro, pensé que encerrando todas esas cosas en una caja delicada, podría obtener aquella que ahora no existe. Sólo la continúa un fantasma presente que le roba los gestos, cierto timbre de la voz o la curva oceánica de su cabellera incendiaria. Obviamente no es ella; me habla distinto y no me veo reflejado en sus ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces no puede existir ese artificioso desenfreno del ser. Lo irrecuperable no puede apersonarse en lo que lo continúa. Debe morir, y yo seré quién corte su fantasma con mis manos. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-4713540810605202587?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/4713540810605202587/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=4713540810605202587' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/4713540810605202587'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/4713540810605202587'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2007/10/nuevos-fragmentos-del-discurso-amoroso.html' title='Nuevos fragmentos del discurso amoroso'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-7911918725721485745</id><published>2007-09-16T12:58:00.000-03:00</published><updated>2007-09-24T16:57:26.933-03:00</updated><title type='text'>Damero</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Creo que la primera vez que se me ocurrió, estaba bebiendo una ginebra en un bar oscuro y viejo de Esquel. El hecho de que estuviera tomando esta bebida, por demás tan novelesca, se debía a que me encontraba en una de esas situaciones tan literarias, o má bien, de aquellas que uno quiere llenar de literatura: lamentaciones, rabia, blasfemias, un pobre corazón roto que no deja de juntarse en pedazos y volverse a quebrar de mil maneras diferentes. Siempre nos decubrimos tontos cuando nos miramos con la distancia del recuerdo. Lo cierto es que me sentía un infierno caminante y creía que el único combustible para ahogar sus llamas era otro líquido igualmente llameante. Así que a cada trago de ginebra, sentía su incendio y dos torpes lágrimas se me escapaban; más por reacción física que sentimental.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos hombres grandes, a pocos metros de mi mesa, jugaban en silencio a las damas. Seguía entre atento y hostil el movimiento meditado de sus piezas y sus manos. Entonces, ahí se me ocurrió la forma del infierno. O más bien el emplazamiento topográfico del infierno. Imaginé (de ahí en más), que la sucia guerra espiritual entre ángeles y demonios se daba sobre el espacio limitado de un damero. Que cada escaque oscuro del entafilado era una zona del infierno, como si fuese el piso de madera de un cuarto del infierno. Todo un entramado de cuartos separados, pero soldados por sus cuatro vértices, unos con otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ésta fue mi primera visión de un infierno: lugar que aún mi mente no había amueblado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sé que dirán que tengo una imaginación enfermiza; no por esta visión poco original de un infierno a medida de mis aspiraciones artísticas, si no por lo que voy a decirles ahora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Meses más tarde, leyendo un diario en Buenos Aires, leí lo de aquellos niños de 9 y 10 años que asesinaron a sangre fría a otro de 3. Lo pienso y se me eriza la piel. Ese día completé mi visión. Ese día sentí y vi perfectamente que esos cuartos, eran los cuartos de los niños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No puedo evitarlo; veo sobre la madera oscura del entafilado el desorden: los juguetes olvidados, los colores chillones, los muñecos inmóviles como incubos y súcubos; los artilugios de la muerte en lo oscuro, de los asesinos y sus crueldades que se apoderan como espíritus de los soldaditos de plomo, de los carritos, de las muñecas mutilables que habitan las cunas mecidas por la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cuarto de los niños. . . &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-7911918725721485745?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/7911918725721485745/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=7911918725721485745' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/7911918725721485745'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/7911918725721485745'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2007/09/damero.html' title='Damero'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-1854678860842094446</id><published>2007-08-09T16:49:00.000-03:00</published><updated>2008-12-11T17:34:18.057-02:00</updated><title type='text'>Monsieur Teste o el cazador de uno mismo</title><content type='html'>&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/RrtzHuuZloI/AAAAAAAAABM/S5uqjMgV8UE/s1600-h/zapatos.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5096793979938772610" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://1.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/RrtzHuuZloI/AAAAAAAAABM/S5uqjMgV8UE/s200/zapatos.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo cierta noche, paseando lentamente bajo los pasajes de París a fin de guarecernos de las estrellas frías, a Monsieur Teste diciéndome:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“Hay que convertirse en el cazador de uno mismo.”&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entender esta frase (luego de años de rotarla en mi mente como una piedra erosionada), es vehiculizar una imagen dinámica que contenga esta continua precipitación. Ser la imagen dual y potente, en infinitesimal unidad, de una gacela, un león y el escenario móvil, fluyente, obstaculizante y a la vez cómplice en escapes de una sabana africana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero en detrimento del exotismo poético, la imagen que mejor asalta mi comprensión de un “cazador de sí mismo”, es la de un perro tratándose de morder la cola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fíjense que, de dos animales no continuos y desparejos en vitalidad, nos hemos topado con un solo animal, más bien flacucho, pulgoso y tontamente ladrante que provoca nuestra risa y nuestra sorpresa (¿por qué se quiere morder la cola? ¿Piensa que es otro perro el que se le escapa? ¿Por qué se pone tan serio y enojado, si es todo una payasada para contentarnos? ¿O no lo es?)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Noten que en un mismo cuerpo, conviven dos intenciones musculares opuestas y distintas: la boca que larga el tarascón, la cola que se repliega salvándose por pocos centímetros de ser mordida. Un fenómeno parecido (siendo improcedente pensar en los dos hemisferios del cerebro) es la ejecución de las fugas de J. S. Bach. Si bien cada nota, en ambas manos, sigue una mecánica consonante y ordenada, a la escucha parecen dos melodías que se atacan, se duplican, juegan, se deslizan y se contestan en forma independiente (a dos, a tres, y más voces.) De repente, de un mismo músico, se desdoblan dos ejecutantes autónomos y cinegéticos. . .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“Como un ave que arrastra la bala que abre el espacio menos denso de su fuga.”&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-1854678860842094446?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/1854678860842094446/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=1854678860842094446' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/1854678860842094446'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/1854678860842094446'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2007/08/monsieur-teste-o-el-cazador-de-uno.html' title='Monsieur Teste o el cazador de uno mismo'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/RrtzHuuZloI/AAAAAAAAABM/S5uqjMgV8UE/s72-c/zapatos.bmp' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-3457339668637394841</id><published>2007-07-30T17:48:00.000-03:00</published><updated>2007-08-01T13:13:59.216-03:00</updated><title type='text'>Borges, Bolaño y el C.G.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Leo el artículo de &lt;a href="http://www.nacionapache.com.ar/archives/1779" target="_blanck"&gt;Damián Tabarovsky en Nación Apache&lt;br /&gt;&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;Realmente, los fragmentos que Mastronardi escribió sobre Borges, publicados en el suplemento &lt;em&gt;La Nación,&lt;/em&gt; a mí me parecieron decepcionantes: más de lo mismo. La anécdota que comenta sobre la competitividad entre el bombardeo de Londres versus la recepción de &lt;em&gt;“Ficciones”,&lt;/em&gt; me pareció menor y típica. El aura mitológica que Borges arrastra tras de sí siempre lo presenta, a través de sus epigonistas, con su usual mordacidad intelectual o su falsa modestia. Hay una dimensión difícilmente biografiada: la de la acción y no la del discurso. ¿Quién siguió de cerca las escapadas del joven Borges a los suburbios? ¿Quién puede narrar las dudas, titubeos y tentaciones de Borges a la hora de escribir? ¿Qué hay de esa huella de la vacilación, la cual, sí puede rastrearse a lo largo de los diarios de Kafka? ¿Cuál de sus argumentos comprimidos, sus microuniversos anidados durante el último tiempo, le hubiera gustado expansionar más allá de las tres páginas (límite periférico de su memoria dentro del cual podía moverse sin trastabillar)? Y no hablemos de sus titubeos con las mujeres, comentados por ellas hasta el hartazgo (el exitoso mujeriego de Bioy, el impotente y tímido Georgie), que ya no nos interesan. Que nos hablen de los riesgos de la escritura. ¿Corrió por las calles pegando su revista mural en fachadas ajenas? ¿Alguien le dijo, que después de &lt;em&gt;“Ficciones”&lt;/em&gt; y algunos otros cuentos de &lt;em&gt;“El Aleph”,&lt;/em&gt; se estaba repitiendo, que tenía que ir más allá de sus contenciones en “tres o cuatro argumentos”, más allá de circunscribirse a la Eneida y a la Odisea? (me parece que &lt;em&gt;“El Hacedor”&lt;/em&gt;, para quién lo traiga a colación, es un libro menor aunque muy bien escrito: no hay riesgo en sus argumentos ni en su estilo ya consolidado, menos barroco.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay algo perturbador y sintomático en el límite que impone esos dos libros de cuentos: Borges mismo no puede traspasarlo y tampoco “ningunearlo” (como sí lo hizo con sus primeros libros, hasta llegar a no permitir su reimpresión.) Como el zahir, no pueden ser olvidados, son “memorables” por exceso. Entonces, parecia no quedar más remedio que escribir contra Borges (¿y aquí, no está ese pequeño acto dramático que representa Borges cuando se encuentra con su doble más joven: la imposibilidad de traspasar su escritura pinacular?)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otro momento, tal vez comente con más detalle mis impresiones sobre &lt;em&gt;“Derivas de la Pesada”&lt;/em&gt;, de Roberto Bolaño, artículo que de alguna forma, se acopla con ese camino vedado, esa virtual “prohibición” de acercarse al blackhole que es Borges. Ese artículo inteligente e insolente que escribe Bolaño, reeditado en &lt;em&gt;“El secreto del mal”,&lt;/em&gt; establece una lectura crítica del estado de situación del mapa literario argentino, más luminoso y provocativo, más estimulante a la reflexión, que el que estableciera en su momento Tabarovsky con su &lt;em&gt;“Literatura de Izquierda.”&lt;/em&gt; En vez de la polarización reduccionista en bandas de escritores menores, Bolaño detalla tres líneas que, una vez ocurrido el fenómeno Borges, parecieron bifurcarse ante los escritores argentinos: Soriano, Arlt y Lamborghini. Bolaño, un escritor que podríamos catalogar de izquierda (manifiesta, aunque desencantadamente, de izquierda) según el espectro Tabarovsky, luego de definir esta triada como “La Pesada”, propone, urge, reclama &lt;strong&gt;&lt;em&gt;“volver a Borges.”&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿No da qué pensar? ¿No es acaso lo que leemos, en las generaciones medias y en las nuevas, el producto de esta insistencia, los vástagos cada vez más exhaustos, cada vez más “disfuncionales” de una familia incestuosa? Trato de pensar críticamente este llamamiento de Bolaño, tratar de percibir en todo su paneo genealógico la verdad “porcentual” de su diagnóstico. Porque, seamos sinceros, no hay escritor argentino que nos sorprenda hoy. No hay riesgo, sólo merodeo por los “márgenes”, por lo marginal. Por lo emotivo, por el desencanto, por lo sórdido (S.A.L.) No hay centralidad en el mapa literario argentino, no hay foco. Y evitemos las posturas de “no necesitamos el centro”. Kafka proclamaba una literatura menor, pero él mismo está hoy en el centro de la literatura. No es una distinción “menor”, hay que pensar con detenimiento esta sutileza casi inexpugnable. El centro, lejos de evocar los manidos lugares comunes de la Crítica, no es la centralidad política, no es el podio autárquico, no es la voz pública ni la magnitud en ejemplares vendidos. El centro, es el centro resultante de fuerzas, el punto de gravedad de los físicos. Cada fuerza que se agrega a esa composición de resultantes, cada voz rectora, estilísticamente y argumentalmente distintiva que se agrega, mueve el centro a otra parte. Hoy por hoy, me parece intuirlo, ese centro no se mueve en la Argentina. Las fuerzas que se van sumando no desestabilizan el conjunto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También hay que considerar que no siempre estamos lo suficientemente &lt;em&gt;enmangruyados&lt;/em&gt; para percibir hacia dónde oscila la estructura, qué fuerza se ha agregado; siquiera si hubo movimiento. Sólo podemos intuirlo. Bolaño ha sido una de esas fuerzas desestabilizantes (y no lo digo ahora que está muerto, sino cuando apareció&lt;em&gt; “Estrella Distante”&lt;/em&gt; en la línea del horizonte.) Mucho se dijo por ahí que Juan José Saer, nuestro &lt;em&gt;petit proust&lt;/em&gt;, ocupaba ese centro y que ahora estaría bueno poner a César Aira en su lugar (de alguna manera es razonable para este carnaval bajtiniano reclamar un rey bufón). Pero también intuimos, como lectores desencantados, que ese centro no puede ser ocupado, porque al igual que el trono de reinos inestables, es temido, “ninguneado” y congelado como un iceberg eterno.&lt;/div&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-3457339668637394841?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/3457339668637394841/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=3457339668637394841' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/3457339668637394841'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/3457339668637394841'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2007/07/borges-bolao-y-el-cg.html' title='Borges, Bolaño y el C.G.'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-8745225626627010514</id><published>2007-07-14T18:34:00.001-03:00</published><updated>2010-08-06T15:05:08.282-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Breviario de amotinados'/><title type='text'>Breviario de Amotinados 14</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Sabes que hay toda clase de geniecitos maravillosos. Recuerdo, por ejemplo, que cuando yo era niña había unos objetos llamados “&lt;em&gt;nonnons&lt;/em&gt;” que eran muy populares, y no sólo entre los niños, sino también entre los adultos, y, sabes, con ellos venía un espejo especial, no simplemente combado sino completamente distorsionado. No se sacaba nada limpio al mirarlo, era todo confusión, y sin embargo su forma no había sido deformada al azar, sino calculada de manera tal que. . . o, mejor aún, para combinar con su deformación, ellos habían. . . no, espera, me explico mal. Mira, uno tenía uno de esos espejos locos y toda una colección de distintos “&lt;em&gt;nonnons&lt;/em&gt;”, objetos totalmente absurdos, sin forma, abigarrados, llenos de agujeritos y nudos, pero el espejo, que distorsionaba completamente los objetos ordinarios, ahora conseguía resultados maravillosos, es decir, que cuando colocabas uno de estos objetos incomprensibles y monstruosos de modo que se reflejara en el incomprensible y monstruoso espejo, ocurría algo maravilloso: menos por menos era igual a más, todo era restaurado, todo estaba bien, y la informe mancha se transformaba en el espejo en una imagen maravillosa y concreta: flores, un barco, una persona, un paisaje. Uno podía hacerse preparar su propio retrato así, te entregaban algo que parecía una pesadilla y aquello eras tú, pero la clave para revelarlo la tenía el espejo. Oh, recuerdo cuan divertido era, pero también asustaba un poco –¿que pasaba si de pronto no aparecía nada en el espejo?- tomar un nuevo e incomprensible “&lt;em&gt;nonnon&lt;/em&gt;”, y acercarlo al espejo y ver la propia mano hacerse pedazos al mismo tiempo que el “&lt;em&gt;nonnon&lt;/em&gt;” se transformaba en una nueva figura, tan, tan clara. . .&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Vladimir Nabokov, &lt;em&gt;Invitado a una Decapitación&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-8745225626627010514?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/8745225626627010514/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=8745225626627010514' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/8745225626627010514'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/8745225626627010514'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2007/07/breviario-de-amotinados-14.html' title='Breviario de Amotinados 14'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-3438383697244921647</id><published>2007-07-09T13:00:00.000-03:00</published><updated>2008-12-11T17:34:18.249-02:00</updated><title type='text'>Beckett muere</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/RpJdKEoTdOI/AAAAAAAAAA0/s-R8Vw7c960/s1600-h/beckett1.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5085229356877575394" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/RpJdKEoTdOI/AAAAAAAAAA0/s-R8Vw7c960/s400/beckett1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Pienso en la novela (o “antinovela”, como pretenden llamarla los críticos; yo, más bien diría, un &lt;em&gt;finis terrae&lt;/em&gt; de las expansivas hectáreas de la Literatura) de Samuel Beckett: &lt;em&gt;El Innombrable&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ella discurre infinitamente un monstruo, un hombre del que queda sólo un tronco sin contacto más allá de su propia mente, un hombrevasija que únicamente puede hacer eso: monologar incesantemente. Esperando callar. Entorno a él, giran los personajes que él mismo ha creado (los protagonistas de las dos novelas anteriores de Beckett que, con ésta, forman un perturbador tríptico), y que ya inservibles por no poder representar sus experiencias indecibles, gravitan igual que satélites chatarra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este inmóvil “hablar” de aquello que se pretende hablar o escribir, es el monólogo subterráneo del autor en cualquier texto literario. Lo imagino imagino como una banda de baja frecuencia, intuído como el bordoneo percusivo de tambores remotos, y que acusa el sonido humano del pulso del autor. Puesto que el pulso es como un timer, como un relé, indica que el tiempo transcurre, pero a su vez, que está por finalizar. En vez de zarandear como un despertador, cuando suene su última onomatopeya, aquietará: el autor habrá de silenciarse y retornará a su oscura habitación privada. Es iluminador, para percibir este monologar infinitamente por debajo de la ficción escrita, la siguiente cita de Michel Foucault que extraigo de su texto &lt;em&gt;El Lenguaje al Infinito:&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;“Es preciso hablar sin cesar durante tanto tiempo y tan alto como ese ruido indefinido y ensordecedor; más largo tiempo y más alto para que al mezclar su voz con él se llegue, sino ha hacerlo callar, sino a domarlo, al menos a modular su inutilidad en ese murmullo sin término que se llama literatura. Desde ese momento no es ya posible una obra cuyo sentido sería cerrarse sobre sí misma para que hable sólo su gloria.”&lt;/em&gt; Ese “ruido ensordecedor”, como lo llama Foucault, es el mismo que sentimos a veces por la noche, el mismo que acicateaba y acorralaba con veladores e insomnio a Nabokov.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, decía, este incesante monologar en &lt;em&gt;El Innombrable&lt;/em&gt;, es como una banda pulsátil de graves casi inaudible. Por sobre ella, se alza el vapor de la trama, personajes, lenguaje y pensamiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por debajo de las palabras de lo otros, late como un acento, la pulsación del autor. De quién vence el silencio porque tiene que hablar para vadearlo y señalarlo.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-3438383697244921647?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/3438383697244921647/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=3438383697244921647' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/3438383697244921647'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/3438383697244921647'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2007/07/pienso-en-la-novela-o-antinovela-como.html' title='Beckett muere'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/RpJdKEoTdOI/AAAAAAAAAA0/s-R8Vw7c960/s72-c/beckett1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-3351843443204056608</id><published>2007-07-03T11:13:00.000-03:00</published><updated>2008-12-11T17:34:18.688-02:00</updated><title type='text'>R  I  C  E  R  C  A  R</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/RopaP0oTdMI/AAAAAAAAAAk/9PuD5FCowB4/s1600-h/keithjarrettts3.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5082974357313254594" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/RopaP0oTdMI/AAAAAAAAAAk/9PuD5FCowB4/s400/keithjarrettts3.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Escucho los 24 preludios y fugas de Dmitri Shostakovich, interpretados por las cinegéticas manos de Keith Jarrett, mientras enebro estas líneas entre sus cascadas que a la vez remiten a Bach y a la Rusia soviética como la confluencia de dos aguas procelosas. ¿No lo escuchan ustedes?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es tal mi inercia impulsada por las corrientes del piano, tal mi sensación de absoluto ante la Fuga que pretende abarcar todo el espectro del oído humano, que me sorprende que no puedan escucharla conmigo, en simultáneo. La escritura es como una estrella muerta iluminando débilmente el cielo, pretendiendo a su vez incendiar con su calor el universo. Después de todo los antiguos hablaban de una música de las esferas cuya partitura imposible de imaginar diera cuenta de todo el movimiento estelar que murmura en sus goznes. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/RopaikoTdNI/AAAAAAAAAAs/bYdNFrB7MNU/s1600-h/shos.bmp"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5082974679435801810" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/RopaikoTdNI/AAAAAAAAAAs/bYdNFrB7MNU/s400/shos.bmp" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Shostakovich alrededor de 1950, con el modelo de esa maravilla compositiva que es&lt;em&gt; El Clave Bien Temperado&lt;/em&gt; de J.S. Bach, compone 24 preludios y fugas que parecen piezas modernas y antiguas a la vez, personales y ajenas. Como si las enlazara a fragmentos bachianos y se deslindara de ellos hacia otros climas, fugándose hacia otras direcciones para volver a cruzarse con ellas: amantes persiguiéndose a través de un bosque frondoso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pienso en la &lt;em&gt;Ofrenda Musical&lt;/em&gt;, aquella composición deliberadamente incompleta que Bach dedicó a Federico el Grande, Rey de Prusia, en 1747, y elaborado a partir de un tema musical que el mismo rey imaginó para la ocasión. El viejo Bach lo transformó en piezas a tres y seis voces: “&lt;em&gt;Para dar idea de lo extraordinario que es una fuga a seis voces, baste decir que en todo&lt;/em&gt; El Clave Bien Temperado &lt;em&gt;de Bach, constituido por 48 preludios y 48 fugas, sólo dos de las fugas están hechas a cinco voces, y no hay ni una sola a seis. La tarea de improvisar una fuga a seis voces podría compararse, por decir algo, a la de jugar con los ojos vendados sesenta partidas simultáneas de ajedrez y ganarlas todas. Improvisar una fuga a ocho voces está francamente po encima de las capacidades humanas”&lt;/em&gt; (cito a Douglas Hofstadter de su libro Gödel, Escher, Bach)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sé que llegaré a un punto dónde me diga &lt;strong&gt;“todo no lo hice, pero sabía que iba a ser así”.&lt;/strong&gt; Imposible que nos asignen un día de la marmota, y repetido hasta la extenuación, aprender a tocar el piano de una manera más fluida, dominar la ejecución y sus cromáticas posibilidades. Saliendo de la tríada existencialista que nos brinda el lugar común: tener un libro/escribir un árbol/plantar un hijo, me propongo un cuarto punto al que fijar mi residencia en la tierra. Si bien no tengo la energía humana para componer mi propio clave bien temperado a fin de conectarlo a esa galaxia Bach-Shostakovich de partículas imantadas, me dedico a aprender y tocar unos pocos preludios y fugas de Bach. Cada tanto, cuando visitó a mis padres, voy al piano después de tomar mi café con leche, prendo la lucecita sobre el pentagrama de mi ejemplar de &lt;em&gt;El Clave Bien Temperado&lt;/em&gt;, y ataco como un cangrejo el Preludio XXII o el Preludio XXIV. Los memorizo, los pulo como un trozo de materia incandescente, me sumerjo en su agua antigua y futura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de morir quiero por lo menos haber tocado, de la mejor manera posible, una pieza breve y diamantina de Bach. Como quien desea acariciar la piel de una mujer bellísima e imposible. ¿No es fascinante que la música deba ser “tocada” en un piano? Cuando toco y me deslizo a lo largo de todas sus octavas, es como si multiplicase mis sentidos, como si pudiese ser más que uno. Y esa es la sensación que producen las fugas: que el músico se vuelve plural, que se cloniza de mínimos a máximos, de menores a mayores. Y a veces, tomo el volumen completo y paso las páginas con desesperación, como si hojease un libro ilegible y fascinante, los pentagramas intrincados. Toco unos compases al azar, pronto los pierdo, y en mi inercia, sigo con mis propias notas, mis matices, mis acordes menores, un tema que me brota de la conversación trunca con Bach. Y las notas se me degranan entre los dedos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me alejo del piano con un suspiro. Hice lo que pude por hoy y me siento un poco más tibio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Papá me suplanta: reemplaza &lt;em&gt;El Clave Bien Temperado&lt;/em&gt; por las &lt;em&gt;Sonatas &lt;/em&gt;de Beethoven y ataca su ejecución con paciente melancolía. Me alegra no estar sólo en este combate y se lo expreso apretándole levemente un hombro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y escucho… &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Como ustedes pueden escuchar a Shostakovich a través de Jarrett ahora, ¿o no lo escuchan? &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-3351843443204056608?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/3351843443204056608/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=3351843443204056608' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/3351843443204056608'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/3351843443204056608'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2007/07/ricercar.html' title='R  I  C  E  R  C  A  R'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/RopaP0oTdMI/AAAAAAAAAAk/9PuD5FCowB4/s72-c/keithjarrettts3.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-57535024906490450</id><published>2007-06-18T17:59:00.000-03:00</published><updated>2008-12-11T17:34:18.899-02:00</updated><title type='text'>La Barbaca</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/Rnb4dAZTeLI/AAAAAAAAAAc/4zQnTLp9oVM/s1600-h/La+Barbaca.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5077518807112841394" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/Rnb4dAZTeLI/AAAAAAAAAAc/4zQnTLp9oVM/s400/La+Barbaca.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Para que todo diseño pase a construirse necesita su piedra fundamental: su anclaje a la realidad. Bien sabemos que no siempre se dan las condiciones favorables para ejecutar un proyecto, siquiera para encarar el estudio de suelos. Sin embargo, &lt;em&gt;La Barbaca&lt;/em&gt; es el único diseño que no precisa piedra fundamental, siendo instantánea como una sopa y potencial como un avión en pista. La concibió en 1969 el arquitecto argentino &lt;strong&gt;Pedro Scherzovic&lt;/strong&gt;, atento a las tendencias experimentales de la época (la fragmentación, el montaje y la estereofonía), a través de la simple idea de ensamblar en una gran construcción, distintos edificios ya existentes de la ciudad, resultando un extraño castillo facetado y eterno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Suele suceder que la propia desmesura de los proyectos más ambiciosos (tales como &lt;em&gt;La Sagrada Familia&lt;/em&gt; de Gaudí), los llevan casi siempre a la incompletitud: en parte por los presupuestos iterativos, los adicionales inflacionarios, los conflictos internos del ruidoso gremio de la construcción, pero aún más, a causa de los tiempos de ejecución que se expanden como lombrices sobre las gráficas de Gantt, devorando la propia vida del constructor. Scherzovic temió dejar, aunque virtual, una obra inacabada para la sola admiración de los amantes de la vajilla rota y la erosión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por esa razón, se dedicó en una primera etapa a definir los límites precisos de &lt;em&gt;La Barbaca&lt;/em&gt;, eligiendo el montaje de edificios que le asegurasen perennidad, ya sea por su carácter histórico como por su importancia funcional, sin eclipsar su personal visión estética que los integra como un solo edificio. La segunda etapa fue simplemente postular que la composición arquitectónica creciese desde adentro: cualquier combinación propuesta por él o por sus colaboradores, expandiría la estructura interna sin avasallar los límites prefijados. De esta manera, resolvía una construcción en continua mutabilidad, creciente como el universo en expansión. Aunque él muriese, no dejaría de estar completa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Zabala y Tres de Febrero, en el barrio de Belgrano, puede verse uno de los vértices de &lt;em&gt;La Barbaca&lt;/em&gt;: “el Zigurat Norte”. Edificio originalmente construido por el Ingeniero A. de Ortúzar, configura a pesar de su austera línea geométrica, uno de los más interesantes hallazgos de Scherzovic. Si uno toma alguno de los colectivos que van a la Estación del Bajo Belgrano, yendo por la Avenida Juramento, y apoya la cabeza sobre el respaldo de su asiento, verá irrumpir como en el claro oportuno de una fronda edilicia, ese vértice casi flotante que erige una breve pirámide escalonada sobre un festón de tejas españolas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la nave sur de &lt;em&gt;La Barbaca&lt;/em&gt;, uno de los inmensos ventanales da al maravilloso “Patio Morlock” (llamado así en honor a H. G. Wells, su escritor admirado): un paisaje de boscajes achaparrados entre mesadas de cemento gris que puede visitarse junto al Lago Quillén, a 46 kilómetros de Aluminé, Rio Negro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una solución técnica muy ingeniosa, fue el de las columnas. El equipo de ingenieros las transformó en “rótulas” cumpliendo una doble función: torres donde los planos pudiesen pivotear libremente como sobre goznes bien aceitados. Por ejemplo, la &lt;em&gt;Rótula 35&lt;/em&gt;, ubicada en Avenida del Libertador y Callao (hoy &lt;em&gt;Museo MARQ&lt;/em&gt;), es una de las columnas principales que sustenta la inmensa bóveda del Salón de Fiestas, y a su vez, permite el giro del ala norte hacia la nave central.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más complejo es concebir la identidad y consistencia del proyecto, pero al ver los planos de &lt;em&gt;La Barbaca&lt;/em&gt; que se pliegan como pantallas de un hipertexto (vegetales y copias heliográficas superpuestas e imbricándose), la continuidad y armonía de los espacios y líneas hacen un “todo” en la mente del profesional que contempla y estudia cada detalle. La complejidad va más allá del mero enlace de simetrías, puesto que allí dónde se articulan, se estudiaron las instalaciones sanitarias, la luminotecnia, el cableado eléctrico, etc., a fin de mantener la continuidad de los perfiles y pendientes, diámetros y presiones, los voltajes, la circulación del aire y los gradientes de temperatura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ustedes dirán que hasta aquí, es sólo el delirio de un copista medieval, de un artista del collage arquitectónico, un coleccionista de rompecabezas. ¿Dónde está la potencialidad de esta nueva forma del diseño, acaso más ingeniosa que creativa?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pedro Scherzovic sostiene que en el Futuro anida la posibilidad de una tecnología de plegado espacial: una técnica que permita pliegues instantáneos entre los espacios. Entonces, su Barbaca será el “lugar” experimental que se preste con mayor precisión y belleza a tal manipulación fantástica. Asegura que esto es tan posible como la extinción de la especie o la conquista de Marte, tan o más posible que ver que la chorreadura involuntaria de un tintero Pelikán escribe nuestro nombre: siempre estará dentro de la cola extrema de una campana de Gauss.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ahora sólo es un sueño, una arquitectura potencial. El día que exista esa tecnología hoy inconcebible, &lt;em&gt;La Barbaca&lt;/em&gt; se armará instantáneamente con la solidez de un gliptodonte, y muchos nos veremos adentrados en ella, habitándola como fantasmas convocados. &lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-57535024906490450?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/57535024906490450/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=57535024906490450' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/57535024906490450'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/57535024906490450'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2007/06/la-barbaca.html' title='La Barbaca'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/Rnb4dAZTeLI/AAAAAAAAAAc/4zQnTLp9oVM/s72-c/La+Barbaca.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-1488664797269048941</id><published>2007-06-07T21:57:00.000-03:00</published><updated>2007-06-07T22:04:13.790-03:00</updated><title type='text'>Uno</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Dios, jamás entendí esa necesidad por escuchar desde el principio cualquier historia que nos quisiesen contar, como si la única forma de que una flecha llegue a destino sea la de sostenerse punto a punto sobre una trayectoria que nadie puede ver. Como lo mío es el dibujo y las artes visuales, me recuerda la forma en que el público recorre una galería de arte. Si prestan atención en ello, verán como la gente se traslada cuadro a cuadro, tratando de componer un film imaginario que les pueda indicar el sentido de la serie. Por eso traté siempre de ir sólo a una exposición que fuera de mi interés; porque de las veces que recuerdo haber ido acompañado, me sentí tirantado por esa órbita preestablecida en la continuidad de las paredes y la uniformidad de los espacios. Yo creo que uno tiene que entrar un poco ciego, y dejarse asaltar por la súbita visión de una pintura; algo así, como jugar a la gallinita ciega: plantarse en el centro del salón, girar una cantidad de veces, y lanzarse al tanteo de una forma fugaz pero apremiante, como hacia una mujer que guía con su aliento, cada vez más jadeo, cada vez más ardor.      &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Nunca la memoria ha ordenado con eficacia la concatenación de hechos que forman nuestra vida. Solemos pensar que ajustada la relación de causas y efectos, el sentido surgirá como un fantasma convocado. No es así. Y se los puedo decir, porque muchas noches me he puesto a barajar esas fotos que conservó en mi mente, y llego a un punto en que no sé a qué juego estoy jugando; pero creo que lo más terrible, es tener la sospecha de que no es a un solitario. Hay visiones hermosas, hay visiones espantosas de mi viaje a Venecia; algunas las he bocetado en la medida que se sostuvieron en el tiempo para ser apresadas, algunas se han vuelto tan agresivas y fugaces como latigazos. Pero hay una, injertada en el punto más agudo de mi nuca, a la que temo mirar más que a ninguna, pero cuya atracción es tan grande que draga mis fuerzas. Es como un agujero negro, una perforación en la línea de mi vida que lo succiona todo: mi pasado, mi futuro y mi presente. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-1488664797269048941?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/1488664797269048941/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=1488664797269048941' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/1488664797269048941'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/1488664797269048941'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2007/06/uno.html' title='Uno'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-4091435872072880665</id><published>2007-06-05T22:10:00.001-03:00</published><updated>2010-08-06T15:05:43.941-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Breviario de amotinados'/><title type='text'>Brevario de amotinados 13</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Mi bisabuela se llamaba Renata, igual que yo. Mi bisabuelo viajaba y la dejaba mucho tiempo sola. Era una mujer bellísima. Se enamoró de un sobrino, quince años menor que ella. Pero él la rechazó. Entonces lo mató y lo enterró acá, junto al muro. A la semana, notó que, en este lugar, había nacido un rosal. Tomó una tijera y lo cortó. El rosal volvío a crecer. Lo cortó. Y así muchas veces. Hasta que un día, mientras trataba de arrancarlo, se pinchó un dedo con una espina y quedó embarazada. Cuando dio a luz, vio que el chico era el sobrino al que había asesinado. Pensó matarlo otra vez, pero finalmente decidió criarlo. El chico no paraba nunca de mamar, jamás estaba satisfecho. Acabó con su leche y comenzó a chuparle la sangre. Mi abuela se fue debilitando y, al tiempo, murió.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Antonio Dal Masetto, &lt;em&gt;Primer Amor&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un hallazgo de &lt;strong&gt;V.&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-4091435872072880665?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/4091435872072880665/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=4091435872072880665' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/4091435872072880665'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/4091435872072880665'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2007/06/brevario-de-amotinados-13.html' title='Brevario de amotinados 13'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-6705446761027564272</id><published>2007-05-19T23:40:00.000-03:00</published><updated>2007-05-19T23:49:53.487-03:00</updated><title type='text'>Nabokov &amp; antiNabokov</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Nabokov es, en mi opinión, un excelente escritor, y un lector por lo menos particular. Usaba la “crítica” (que no se acerca siquiera a la académica) como arma de diferenciación contra aquello que se le asemejaba. Como un entenado malquerido que odia a su padre. Sus lecciones de literatura rusa o sus irritantes opiniones contundentes especialmente dirigidas a ciertos escritores, suelen sorprendernos por lo arbitrarias, por su carencia de juicio analítico, por su antipática adjetivación. A Henry James lo llamaba esa “lenta tortuga”, se jactaba de haberse adelantado a Kafka con su “Invitación a una decapitación”, dio todo un curso sobre el Quijote ridiculizándolo, manifiesto una y otra vez su desprecio por la inverosímil cháchara de malas conciencias de Dostoievsky, sorprendiéndose de su popularidad fuera de Rusia. Sin embargo, basta leer toda su magnífica obra para notar cuánto se acercaba a Dostoievsky (&lt;em&gt;Lolita&lt;/em&gt; es la ampliación de un argumento germinal anidando en &lt;em&gt;“Crimen y Castigo”. “El Doble”&lt;/em&gt; y todos sus criminales cuyas voces dominan como marañas de serpientes lo narrado, recuerdan las novelas rusas de Nabokov), a Henry James (con todo su repertorio de puntos de vista engañosos, sus artistas y escritores, sus argumentos más sutiles) y con Cervantes (con sus locos y obsesos por la lectura, sus historias “como muñecas rusas”, sus escenas entre la crueldad y la belleza.) A los tres los negó y vituperó. Todo asesino debe ocultar sus huellas. Después de todo, Borges lo hizo con Lugones. Lean &lt;em&gt;“Las fuerzas extrañas”&lt;/em&gt; y verán el precursor tan temido. Por lo menos, Borges pudo arrepentirse públicamente. Odiamos a lo que nos parecemos, más aún en la competencia. Nabokov no es la excepción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Harold Bloom habla de &lt;em&gt;missreading&lt;/em&gt;, que traducimos “mala lectura”, una especie de operación que el escritor hace de sus lecturas para elaborar su estilo y su mundo imaginativo. Pero, para intuir una operación más simple y cercana, yo diría que es una corrección lo que opera en el escritor, una corrección de sus propios “clásicos” (es decir, sus lecturas rectoras, más admiradas). ¿Cuántas veces hemos leído aquel libro de nuestro autor predilecto, para descubrir una fisura en su pared vidriada, una amorfidad en su espejo que con una mano, si fuese agua, si fuese posible, podríamos remediar tan fácilmente? Entonces, algunos de esos lectores correctores, emprendemos esa nueva conformación lunar. Y creyendo haber sorteado los peligros en una acabada línea argumentativa o estilística, creamos nuestros propios errores, nuestras interferencias inadvertidas, nuestra bella arruga ontológica que otro perseguidor se verá tentado de corregir. Como en el principio de incertidumbre, tan famoso a los espectadores de Copenhague, toda línea argumental se verá desviada por nuestra mejor observación sigilosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace poco, releí &lt;em&gt;“La dádiva”,&lt;/em&gt; última novela rusa que Nabokov llegó a completar antes de emigrar a Estados Unidos. Volumétrica, expansiva, múltiple, recorrida por un arco voltaico que va de Pushkin a Gogol, narra las impresiones de un joven literato emigree ruso en la Berlín de los años veinte, que prepara sus primeras armas en la escritura y en el amor conyugal. La conseguí en el Gandi más grande del D.F. en mi viaje a México en el imposible año 2000, y mantuve con maravillada alegría sus tapas amarillas como probablemente Nabokov lo hubiera hecho con una mariposa nocturna, pulviscular y monstruosamente blanquecina de pelos, capturada en un extremo del mundo y de la noche. Un ansiado único ejemplar en extinción. No fue para mí su mejor novela; aletea aparatosamente en su exceso metafórico, en su juvenil egocentrismo de novela de aprendizaje, en su &lt;em&gt;streamconciousness&lt;/em&gt; aletargado y tortugón. Da ganas de “corregirla”, de desenredar sus bucles ostentosos. Pero sigue siendo admirable en su imperfección. Y en ella leo un pasaje inquietante: en un claro del bosque alemán, se encuentran dos personajes que hasta hacía poco se evitaban extrañamente, pero se admiraban con actitud refleja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dice el poeta Koncheyev a Fiodor, el jóven protagonista, en el último capítulo de &lt;em&gt;La Dádiva&lt;/em&gt;: &lt;em&gt;“Yo tengo costumbres diferentes, gustos distintos; por ejemplo, no puedo soportar a su Fet, y en cambio soy un ardiente admirador del autor de “El doble” y Los demonios, a quien usted está dispuesto a menospreciar. . . Hay muchas cosas de usted que no me gustan -su estilo de San Petersburgo, su tinte gálico, su neovolterianismo y su debilidad por Flaubert (…)”&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Por otro lado, en el prólogo a la edición inglesa de esta última novela rusa, Nabokov aclara al lector &lt;em&gt;“Desde 1922 yo vivía en Berlín, simultáneamente, pues, con el joven del libro; pero ni esta coincidencia, ni el que yo comparta alguna de sus aficiones, como la literatura y la lepidópteros, debe hacer exclamar “aja” e identificar al dibujante con el dibujo. No soy, ni he sido nunca, Fiodor Gudonov-Cherdyntsev; mi padre no es el explorador del Asia central en quien puedo convertirme algún día; nunca he cortejado a Zina Mertz, y nunca me he preocupado por el poeta Koncheyev o cualquier otro escritor. De hecho, es más bien en Koncheyev, y en otro personaje secundario, el novelista Vladimirov, donde advierto trazos sueltos de mí mismo tal como era alrededor de 1925.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Esta cita me permite hacer una relectura del párrafo anterior. Es en Koncheyev y no en Fiodor que Nabokov se ve representado. ¿Nabokov admirando a Dostoievsky? Si bien, esta conversación entre Koncheyev y Fiodor es imaginaria, es decir, ensamblada con relamido gusto en la mente del protagonista (potenciando la ficción elevada a la ficción), no deja de ser una notable puesta en escena de lecturas críticas reflejas: Nabokov leyendo a Dostoievsky, Nabokov leyéndose a sí mismo. Los espejos, los engaños ópticos que tradujo a líneas textuales, eran los juguetes preferidos de Nabokov. Los usaba como puntos de vista narrativos (James), los usaba como vehículo formal, los usaba como dispositivos y trampas argumentales &lt;em&gt;(“El Ojo&lt;/em&gt;”, por ejemplo.) Bello espejo es este párrafo que les acerco, donde vibra un Nabokov y un antiNabokov (y aquí reverbera el antiTierra de &lt;em&gt;“Ada o el ardor&lt;/em&gt;”), con Dostoievsky en el medio (así como nosotros estamos entre el fondo y el delante de &lt;em&gt;“Las meninas&lt;/em&gt;” leída por Foucault. Invisibilizados aunque necesariamente presentes).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como si al emigrar, al pasar del ruso al inglés, de las letras cirílicas a las occidentales, por las mismas propiedades especulares de su notación, transformaran las lecturas, los precursores de Nabokov. Como atravesar el espejo, y lo que antes era diurno ahora es nocturno, y lo que me alimentaba hoy me da hambre. Ecosistemas antagónicos, engañosos sistemas de fuga, opiniones poco contundentes que nos enseñan a desconfiar. ¿Nabokov o antinabokov? ¿Qué doble es la réplica, cuál el original? &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-6705446761027564272?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/6705446761027564272/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=6705446761027564272' title='10 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/6705446761027564272'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/6705446761027564272'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2007/05/nabokov-antinabokov.html' title='Nabokov &amp; antiNabokov'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-9001539765084113142</id><published>2007-05-08T22:58:00.000-03:00</published><updated>2007-05-08T23:02:33.533-03:00</updated><title type='text'>Un microscopio sobre el Ulises de Joyce</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;¿Qué es la literatura realista?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué es el realismo?, ¿qué es la realidad? (me pregunto con Virginia Woolf desde &lt;em&gt;“Un Cuarto Propio”&lt;/em&gt;)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ejemplo, en el &lt;em&gt;Ulises&lt;/em&gt; de Joyce. Más de un crítico se vería en una situación difícil teniendo que afirmar que no es un texto “realista.” Pero si pensamos que la realidad está conformada tanto por el macrocosmos como por el microcosmos, es decir: la deriva de los planetas, las paradojas que enlazan agujeros negros y pulsares, la materia oscura como posibilidad, o bien: la multitud de las bacterias que se aprietan en una papila gustativa, los osos de agua durmiendo panchamente a través de los siglos en cuartos propios de milimétrica precisión, todo eso que nos es inabarcable, lo que se fuga hacia la centésima o hacia los pársec: ¿son éstas también entidades que representan la realidad? ¿No intuimos una dimensión “fantástica” en esta invisibilidad, sólo traída hasta nuestra visión incrédula a través de vidrios pulidos con perfecta curvilinialidad óptica? ¿Lo que se ve, es en lo que creemos “realmente”? James Joyce resuelve a partir de la forma del Ulises esa fuga, apretando entre los intersticios de un día común en la vida de Leopold Bloom, toda esa dimensión infinitesimal que comunica al microcosmos, al tiempo de Zenón. Es la cuña de lo “fantástico” la que, pródiga en intertextualidades, juegos de palabras y de estilos parodiados, abre la novela como una termita múltiple, dando porosidad a una trama cotidiana, y por ende, trivial. Ocurre una destrivialización a partir de una bacterización. La novela se va libando desde una óptica microscópica (como lo era la letra manuscrita de Joyce: mínima, es decir, la típica filigrana de un miope que acerca la vista al papel), mostrando las bacterias que, ese personal fluir de la conciencia, les permite medrar en los segundos del devenir, en la medianía de lo cotidiano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La novela se vuelve tan porosa, tan habitada de un microcosmos bacteriano, que se torna sustentable como una balsa, pero a punto de ser carcomida por el tiempo, por el uso surffer del lector. Se sostiene únicamente por ser caja de pandora, por favorecer un microclima de personajes fantásticos en sus intersticios. Lo fantástico, esa cualidad dimensional de la realidad, es lo que la sostiene a medida que amenaza su supervivencia (se sustenta más una madera porosa que una maciza.) Mientras se la piense dentro de los límites de la realidad, no será agujereada de dolencias que la sumerjan transfigurada en pura sustancia fantástica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hábil artilugio o coartada de los realistas: algo que se sostiene en el medio tan sólo por su autoafirmación como “real”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[&lt;em&gt;Ejercicio de lector&lt;/em&gt;. Si el &lt;em&gt;Ulises&lt;/em&gt; es una novela que se construye desde una microdimensión, ¿cual será esa novela que lo haga desde una macrodimensión? ¿La novela de un hombre cuyo transcurrir en la trama se vea abierta a una tiempo eónico, a un espacio en años luz? ¿Y que además se “quiera” realista?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A mi mente acude en esta hora gesellina, apretado de calor a medida que escribo este post en un cyber, una novela de Vladimir Nabokov: “&lt;em&gt;Cosas Transparentes”&lt;/em&gt; (&lt;em&gt;Transparent Things&lt;/em&gt;)]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Febrero del 2007. Villa Gesell, Costa Atlántica.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-9001539765084113142?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/9001539765084113142/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=9001539765084113142' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/9001539765084113142'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/9001539765084113142'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2007/05/un-microscopio-sobre-el-ulises-de-joyce.html' title='Un microscopio sobre el Ulises de Joyce'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-3476538530221209178</id><published>2007-05-01T13:47:00.001-03:00</published><updated>2010-08-06T15:06:17.004-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Breviario de amotinados'/><title type='text'>Brevario de amotinados 12</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Esa vez que la serpiente me mordió, viví una semana en un lugar terrible donde todo reptaba, las paredes y los pisos, todo. Pero eso no era más que una estupidez lisa y llana. Y, sin embargo, era una cosa peculiar, porque el verano anterior fui con tío August (él les tiene tanto miedo a las muchachas que no las mira; dice que yo no soy una muchacha. Adoro a mi tío August; somos como hermanos). . . fuimos al río Perla. . . y un día estabamos remando en ese lugar oscuro y llegamos a una isla de serpientes. Era verdaderamente pequeña: apenas un árbol, pero estaba repleta de culebras venenosas. Hasta colgaban de las ramas del árbol. Te digo que era escalofriante. Y cuando la gente habla de sueños convertidos en realidad, sé a qué se refieren.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Truman Capote, &lt;em&gt;Otras voces, otros ámbitos&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-3476538530221209178?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/3476538530221209178/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=3476538530221209178' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/3476538530221209178'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/3476538530221209178'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2007/05/brevario-de-amotinados-12.html' title='Brevario de amotinados 12'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-5745273519802519443</id><published>2007-04-28T14:41:00.000-03:00</published><updated>2008-12-11T17:34:19.172-02:00</updated><title type='text'>El Wokie o la evolución instantánea</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/RjOH-SG0I6I/AAAAAAAAAAM/DeBVVR22zvM/s1600-h/Picachu+en+rayos+x.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5058536310549259170" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://3.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/RjOH-SG0I6I/AAAAAAAAAAM/DeBVVR22zvM/s320/Picachu+en+rayos+x.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;El avance tecnológico es tan avasallador que no nos da tiempo a la sorpresa. Recuerdo con precisión, en mi adolescencia, el estar fascinado con una &lt;em&gt;ZX81&lt;/em&gt; recientemente traída de EEUU como material superado. Tenía tan sólo 81 kb de memoria RAM, y había que apretar con sumo cuidado su teclado de cartón, puesto que enseguida se colgaba y perdía todo ese laberinto cuadriculado que veíamos mi primo y yo en el televisor blanco y negro. Ahora, uno sube a un colectivo bamboleante y viaja atravesado de ondas vibrátiles: celulares con computadoras y filmadoras incorporadas, “&lt;em&gt;walkman&lt;/em&gt;”-&lt;em&gt;mp3&lt;/em&gt; que albergan miles de temas sin tener que bobinarlos con una birome. Pero en nuestro sonambulismo tecnológico adquirimos todo esto como en un sueño, poniéndonos de cabeza con la naturalidad de lo cotidiano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, hay objetos milenarios que vienen del fondo de los tiempos para sorprender nuestro pensamiento como criaturas recién engendradas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi hermana la menor fue quien me regaló una de ellas la navidad del 2005. ¿Quién lee los prospectos e indicaciones para armar, los manuales del usuario, cuando le regalan tecnología? Generalmente, al igual que los chicos, empezamos a tocar botones, a probar combinaciones, abrir y cerrar tapas, y terminamos por dominar con cierta solvencia el artilugio. Uno va a los manuales cuando tiene algún problema de funcionamiento, sino se va directo a un &lt;em&gt;0800&lt;/em&gt; o a un amigo que sepa del tema. El conocimiento digital que van adquiriendo las siguientes generaciones, ayuda a desestimar los manuales y las instrucciones detalladas. Lo íconos nos guían como radio faros de una pista de aterrizaje. El regalo de mi hermana también venía con su ajustado manual, su listado de instrucciones, pero por sus características “evolutivas”, éstas eran insoslayables. No era un aparato tecnológico, sino una criatura dormida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Queriendo estimular mi insipiente gusto por las artes culinarias, mi hermana me había regalado un Wok, y con la minuciosidad detallista que la caracteriza, lo acompañó de un librito sencillo, breve y fascinante que se llama &lt;em&gt;“Cocine con wok. Recetas de Oriente y Occidente”&lt;/em&gt; de Lee T. Furikake. Imagínense, tenía en una mano ese hondo cuenco de hierro gris que pesa lo que un hacha, y en la otra, todo el Oriente y el Occidente. Los recetarios siempre son libros del exceso, aunque contenidos y potenciales en fórmulas mínimas. “Leé atentamente las instrucciones del libro”, me advirtió mi hermana la menor, “sino no vas a poder cocinar. Hay que curarlo bien.” “¿Cómo?”, exclamé divertido, “¿me lo regalás enfermo?”  &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parece un chiste, pero bien pensado, no lo es. Sino lean con el detenimiento que puedan, las siguientes instrucciones para curar el wok según mi amigo Lee:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;·         Poner el wok a fuego fuerte y calentarlo hasta que cambie de color (de gris oscuro a gris claro o azulado).&lt;br /&gt;·         Lavarlo con agua fría y un poco de detergente, utilizando un cepillo de bambú o cerdas suaves para remover los posibles químicos quemados.&lt;br /&gt;·         Llenar el wok con agua, ponerlo a fuego fuerte y dejar que hierva por unos minutos. Luego, desechar el agua, y secar el wok con un papel absorbente.&lt;br /&gt;·         Verter media taza de aceite vegetal y poner el wok a calentar, a fuego fuerte, hasta que empiece a humear. Bajar el fuego y extender el aceite por las paredes del wok. Mantener el wok sobre el fuego durante media hora, aproximadamente, y luego descartar el aceite.&lt;br /&gt;·         Llenar de nuevo el wok con agua, dejar que hierva, desecharla y repetir la misma operación, dos o tres veces. Luego, secarlo.&lt;br /&gt;·         Extender un poco de aceite por toda la superficie del wok, y ya estará listo para utilizarlo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Intimidante, ¿no? El wok fue a parar a lo alto de la alacena y desde allí me miraba suspirando como un &lt;em&gt;Gizmo&lt;/em&gt;. Después de todo, me sentía como aquel personaje de “&lt;em&gt;Gremlins&lt;/em&gt;” que recibe al tierno y aburrido &lt;em&gt;Gizmo&lt;/em&gt; con esas prohibiciones impostergables. También un chino, el Oriente, estaba detrás de ese quilombo a punto de estallar. Estuvo meses allí esperando, y cada vez que hojeaba el recetario me veía tentado a probar sus capacidades. Capacidades que estaban dormidas y que mi pereza por cumplir instrucciones tan rígidas, le impedían desarrollar. Finalmente hace unos pocos meses, y con la ayuda de mi hermana, cumplimos su destino. Lo que me atemorizaba era esa cíclica noria del fuego más fuerte, el agua y el aceite hirviendo. Quien haya estado trabajando en una fragua, sabe que la manipulación de metales al rojo vivo, puede traer aparejada llagas y otras incomodidades. Así que, a prudente distancia, vimos la vulcánica transformación del wok. Primero fue el lento cambio de su color a un azul eléctrico de peligrosa belleza. Luego el agua hirviendo burbujeando de rabia. Lo peor fue el aceite. Entre los estallidos y el humo negro que sumió la cocina en un olor fuerte y dulce como una sopa inglesa, nos vimos echados a ambientes más respirables. Al final, ahí estaba: el wok curado. Lo llamaremos &lt;em&gt;Wokie&lt;/em&gt;. ¿Wokie Wuan Quenobi?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al igual que un &lt;em&gt;pókemon&lt;/em&gt;, irradiando rayos y centellas de color fulminante, había evolucionado. Y eso era lo raro: la necesidad de su evolución. Es extraño cómo esta idea de la descarga evolutiva, recorre permanentemente el imaginario oriental. Los pókemons, por ejemplo. ¿Qué diferencia hay entre éstos y la riña de gallos o la pelea de perros? ¿No están también ahí los entrenadores azuzando sus criaturas a un combate de rabia y dolor? Pero no. Momento. La diferencia está en que, en estos dibujos japoneses, sus criaturas evolucionan, se despliegan. Una bella idea que trasciende las figuras arcaicas de la riña y la apuesta bárbara e ilegal. Pienso en los origamis: esos dobleces intrincados que siglos de prueba y error han transformado en figuras maravillosas. Dicen que hay un origami como un bollito de papel que al arrojarlo al agua se despliega formando una flor, un nenúfar crepitante y súbito. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tema del bollo y el despliegue es similar a un salto evolutivo (salto que, por otro lado, el profesor Jay Gould postula para un nuevo darwinismo.) Pienso, por ejemplo, en una serie de televisión que veía de chico: las aventuras de un héroe llamado &lt;em&gt;Ultra&lt;/em&gt; &lt;em&gt;7&lt;/em&gt; (precursor de alguna forma de los &lt;em&gt;power&lt;/em&gt; &lt;em&gt;ranger&lt;/em&gt;). Lanzaba pastillas que germinaban instantáneamente en criaturas rascaciélicas, trenzándose en una lucha pesada y ebria con un godzilla de ojos de papel y amenazando destruir Tokio (pesadilla recurrente pero poco destructiva como lo podría ser un &lt;em&gt;tsunami&lt;/em&gt;.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más allá de la miniaturización incesante que la tecnología articula, de este afán de poner en un canal cinco canales, de apelotonar en un mismo botón los mass media, de escribir con células o de clonar bytes por millares en un centímetro cuadrado, en definitiva, de apretar todas las huestes angélicas del cielo en una punta de alfiler, están estos otros objetos arcaicos que nos rodean sin nosotros advertirlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dormidos, delicados en su torpeza, patitos feos del intelecto y la funcionalidad. Olvidados entre la maleza como juguetes en casas de verano. Torpes y “&lt;em&gt;enfermos&lt;/em&gt;”. A punto de evolucionar en medio de fantásticos efectos una vez que decidamos seguir la instrucciones. Y eso cuando las encontramos. . . Porque, después de todo, es posible que haya algunos que no traen instrucciones, esperando que demos con ellas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Decime, mirá en derredor. Fijate bien y decime. ¿Cuántos &lt;em&gt;wokies&lt;/em&gt; tenés vos? &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-5745273519802519443?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/5745273519802519443/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=5745273519802519443' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/5745273519802519443'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/5745273519802519443'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2007/04/el-wokie-o-la-evolucin-instantnea.html' title='El Wokie o la evolución instantánea'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_-ifpYd2iqg4/RjOH-SG0I6I/AAAAAAAAAAM/DeBVVR22zvM/s72-c/Picachu+en+rayos+x.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-2479437496045854965</id><published>2007-04-21T22:44:00.000-03:00</published><updated>2007-04-25T17:25:50.692-03:00</updated><title type='text'>Una piscina plagada de pulpos</title><content type='html'>Hurgando entre mis papeles en busca de algún disparador, con la esperanza de postear algo que pueda ser interesante, mis mudos y mudables lectores, encontré un recorte del diario &lt;em&gt;La Nación&lt;/em&gt; (redactado por Cecilia García Huidobro en el 2000), que en su momento me pareció sugestivo a la vez que anecdótico. Y dice así:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Francisco Umbral confiesa que muchos de los libros que llegan a sus manos terminan en la piscina de su casa. “Van directamente a ella en cuanto los hojeo. En verano, cuando llega el piscinero dice:´Oiga, señor Umbral, que aquí debe haberse ahogado un pulpo´, y me enseña una masa blanda. Es todo el papel que he tirado. En una página veo muy claro quién es escritor y quién está en el grado cero, quién redacta y quién escribe. Hoy todos redactan.”&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;No he leído nada de este escritor madrileño, sin embargo esta especie de tribunalicia instancia de lectura que acaso condene a un infierno líquido a la mayoría de las novelas actuales, me parece fascinante. Pienso que si bien una aplicación “farenheit 451″ es eficaz y terrorífica, “la muerte por agua” de un libro es más desoladora. Ahí tenemos un cadáver, lejos de la exquisitez, cerca de la ilegibilidad: las letras se borronean como el rimel de una muchacha que ya no nos ama. Y a pesar de que lo pongamos al sol, imbriquemos papel secante, lo apretemos una vez seco y desfigurado como un acordeón entre maderas prensadas, jamás será el mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero también me impresiona, en este proceso de selección y condena, su severo juez a quién no he leído pero visualizo saliendo en piyama por la noche hasta el borde de su piscina de ondulados movimientos imperceptibles, para con un bufido, arrojar a la acción disolvente del agua el libro que hasta hace poco descansaba sobre su mesita de luz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otro lado, suele sucederme, especialmente con novelas premiadas con jugosos billetes, el encontrarme percibiendo esta sutil categorización: “novela redacción”, “novela bien redactada”. Como esas redacciones que escribíamos en el colegio primario, donde cupieran todas las oraciones con sus conceptos gramaticales recién aprendidos y que veníamos practicando entre bostezo y tizaso. Sí, están bien escritas pero no han movido la basta oceanidad de la literatura hacia ningún lado. Como se dice popularmente. “no me movió ni un pelo”. Pero también, no ha intentado ir más allá de sí misma. Tal vez porque siendo buenos ejercicios de redacción, resulten las que terminan cargando con la bandera o con la faja de premiación. “Muy bien 10″, dice el jurado para alegría de editores, accionistas e instituciones bien pensantes. Imagino que nadie podría hoy seleccionar una novela como El juguete rabioso luego de acusar su mala redacción, aunque para el lector sensible resulte un excelente escrito, un mecanismo argumental y léxico, precisamente, “rabioso” e “inédito”. Podría dar ejemplos de lo que intuyo sean novelas-redacción, pero preferiría que afilen sus sentidos para que las detecten ustedes mismos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para dar un contraejemplo, recuerdo cuando leí por primera vez &lt;em&gt;“Lolita”&lt;/em&gt;. Debo aclarar que no resultó ser, luego de años de leer de cabo a rabo a Nabokov, la novela que prefiero. Y su título, ahora indeleble, no me atraía cuando llegué a ella. Sin embargo, bastó que leyera el primer párrafo para sentir un escalofrío en el espinazo. Algo semejante, y sólo aproximado, a sonrojarse de deseo y de bronca. A veces, y para contradecir ese lugar común del selector que dice que “todo comienzo debe ser un anzuelo perfecto para que valga la pena seguir leyendo”, un comienzo puede producir una desorientación total de lector para terminar aupándolo al centro de su belleza estructural. Y pienso en &lt;em&gt;Los cantos de Maldoror&lt;/em&gt; o en &lt;em&gt;El Mundo Alucinante&lt;/em&gt; de Reinaldo Arenas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con cansancio jamás se puede abordar una novela de estas características. Asimismo, hay un mecanismo en la selección, que indefectiblemente lleva a la medianía. Si cada preselector, de alguna manera piensa en qué le gustaría leer al siguiente selector o al jurado final (que se conoce desde las mismas bases del concurso), o bien piensa cuánto cuadra en la línea editorial o en el historial de la editorial, terminan por optar por novelas bien redactadas (no digo gramaticalmente bien redactadas, sino temática y estilísticamente bien redactadas, es decir, sin “estilo”.) Generalmente “realistas” (si esta categoría escritural existe), reflejos de una experiencia sentida por todos, o bien por una minoría para acercarla, en definitiva, a todos. Ningún extremo. Ni que sea romántica, ni que sea sólo de acción, que no carezca de sexo y tampoco de reflexión. Es decir, cuántas más personas estén en el proceso de selección, el producto final será un promedio cada vez más chato. Las novelas premiadas irán pareciéndose más entre sí, y más aún a lo que cuentan los diarios o los medios masivos. La realidad mediática, que es nuestro punto común de encuentro, nuestro no lugar, intersección entre lo real y la ficción, paradigma de lo democrático, también lo es de la medianía. Y agravamos sus efectos promocionando los concursos literarios con cuantiosas sumas de dinero para contento de escribas, periodistas copipasteros que viven del tráfico de texto en bloque, estudiantes desesperados, analistas de marketing que creen poder reproducir productos como Harry Potter o aforismos existenciales a lo Paulo Coehlo, buscafortunas. Para muchos crédulos (yo entre ellos; caigo permanentemente en su guiño de pandora), los concursos se ven como puertas de acceso a la publicación. También, en su momento, me puse a analizar los ingredientes de las novelas premiadas y obtuve un decálogo para componerlas. Pero tranzar, producir esa medianía de fuerza, es alejarse de lo que uno realmente quiere escribir. Para quién no tenga esa facilidad “natural” del best seller, aún cumpliendo el decálogo, hará otro producto original, será otro perdedor. Y para mayor precisiones al respecto, le sugiero que lean un cuento magnífico de Henry James: &lt;em&gt;La próxima vez.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En definitiva, para que algo cambie, debería pedirse en principio dos cosas a un concurso que realmente quiera encontrar un texto bien escrito, y no tope permanentemente con uno tan sólo bien redactado:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1) No ofrecer premios cuantiosos, sólo la publicación con sus derechos de autor correspondientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2) Los mínimos lectores de selección. Lo ideal sería uno sólo. Un lector personal, fuerte, exhaustivo, con quién medirse. Pienso en Juan José Saer, por ejemplo. Tal vez, el señor Umbral de mi recorte, aunque desconozco su imaginario estilístico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que un premio sea como anotarse a una cátedra. Uno elige por afinidad electiva y porque realmente le interesa la literatura y no especula con el premio final. La masa de volúmenes entregados, como bancos de cardúmenes orientados, irían proporcionalmente a cada autor afín. Unos cuantos irían a Sergio Pitol o a Saramago, miles a Paulo Coehlo o Rosa Montero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay un argumento, una falacia que me hace gracia, y que la vengo leyendo por ahí: “si se compran por miles o millones una obra premiada, eso hace a su excelencia a pesar de la academia” (ésta última, cada vez más populista y mediáticamente oportunista.) Sin embargo, uno se olvida que la lectura es un efecto a posteriori a la compra. Una obviedad, ¿no? Existe un efecto domino, que nada tiene que ver con la lectura apreciativa del lector. Por ejemplo el de Harry Potter: si mi compañerito lo leyó, yo lo quiero leer para no quedar fuera del grupo, de los comentarios y juegos que se desprenden del libro. Como “El Gran Hermano”. ¿Quién puede decir que no lo vichó al menos una vez? Recuerdo que un amigo poco lector, tenía que comprar un regalo para otra amiga (encima ella cursaba Letras.) Fue a la librería, y sabiendo que la novela de Dan Brown se vendía como pan caliente, le compró otra del mismo autor, por si ya tenía &lt;em&gt;El código Da Vinci&lt;/em&gt;. Me preguntó si era buena y a su amiga le iba a gustar. Le pregunté a mi vez, con simpatía: ¿si tenés un problema eléctrico no consultas con algún técnico? Sí, me contestó azorado. ¿Si tenés que regalar un buen vino no hablas con Jorgito que hizo un curso de catador? Sí. ¿Por qué no consultaste con un buen lector antes de comprarla?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si cada vez que alguien tiene que regalar un libro consultara a un catador de libros, un especialista, un apasionado que lo lee todo (sí, también a Coehlo), el mundo del best seller de las novelas premiadas tambalearía. Pero no. Compramos el pan que todos compran, compramos lo más vendido: uroboros maléfico del consumismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Será porque es difícil dar con un buen lector en una librería, me supongo. Es difícil dar con un buen lector en un concurso, con su tiempo, su calma, su amplitud de visión. Hay pocos lectores que estén en puestos claves (en instituciones, en universidades, en editoriales) y que puedan sonrojarse, arriesgarse a promocionar un autor que los hizo estremecer. Tal vez sea cierto lo que dice Francisco Umbral, que no hay libros que sonrojen o den escalofríos en el espinazo; que después de todo, sólo queden novelas bien redactadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Seguiremos nadando en esta piscina plagada de pulpos o nos cansaremos de leer cada día un poco más?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-2479437496045854965?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/2479437496045854965/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=2479437496045854965' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/2479437496045854965'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/2479437496045854965'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2007/04/una-piscina-plagada-de-pulpos.html' title='Una piscina plagada de pulpos'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-7007456664680033391</id><published>2007-02-23T21:39:00.002-03:00</published><updated>2010-08-13T11:52:14.296-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Breviario de amotinados'/><title type='text'>Brevario de amotinados 11</title><content type='html'>Demasiado conocido es el caso de aquel pobre alemán enamorado del número tres, quién reducía todos los aspectos de su vida a una cuestión de tríadas. Una noche volvió a su casa, se sirvió tres tazas de café, puso tres cucharadas de azúcar en cada una de ellas, se cortó tres veces la yugular con una navaja de afeitar y con mano agonizante garabateó en la fotografía de su mujer: "¡Adiós, adiós, adiós!".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Flann O´Brien, &lt;em&gt;Nadar a dos pájaros&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un hallazgo de &lt;strong&gt;Sergio Pitol&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;[&lt;a href="http://acteondural.blogspot.com/2006/03/brevario-de-amotinados-1.html"&gt;Info sobre brevario de amotinados&lt;/a&gt;]&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-7007456664680033391?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/7007456664680033391/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=7007456664680033391' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/7007456664680033391'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/7007456664680033391'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2007/02/brevario-de-amotinados-11.html' title='Brevario de amotinados 11'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-115923570502852267</id><published>2006-09-25T22:09:00.000-03:00</published><updated>2006-09-25T22:55:05.100-03:00</updated><title type='text'>La lección de Warhol</title><content type='html'>Trato de dejarme llevar, sentir el impulso de la escritura a medio paso del automatismo, como si escribiese a vuela pluma. Es el rencor de mi doppelblögger lo que me atenaza por la nuca, y me aprieta con dos dedos imposibles mis lóbulos frontales insistiendo "escribe bite a bite, escribe"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿No es como una tiranía autoimpuesta esta necesidad de habitar la velocidad? ¿Esta sujeción del día a día, comment a comment, poste a poste como un arquero enloquecido de agujeros que se abren en el minuto 92? La red sigue creciendo por detrás nuestro, y no nos alcanza la vista ni los dedos para mantener unido nuestro equipo, y la barrera que oscila embriagada de torpezas. Y uno entra, luego de siglos de ausencia, en las containers de los comments de blogs ajenos, y los ve apelotonados contra el fondo, pateando lejos de sí spampockemon y anonimusuarios, en procura de calor humano. Y construcciones de pensamientos eslabonados se enhebran como puentes de fósforo que la temporalidad incesante de la red incendía cada dos meses. &lt;br /&gt;¿No se siente un rumor creciente cada vez que nos conectamos? ¿no es como una catarata en la oscuridad a punto de tragarnos en su vorágine porque nuestro tiempo humano apenas puede darle coto? ¿No hay cierto pánico cuando ventanas se abren tras ventanas, y apenas podemos leer una línea que se atomiza en letras, se dispersa en la mente, ya la actualidad la orada? No hay tranquilidad en la red, no hay sociego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Puedo escribir los post más tristes esta noche" &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No, no es tristeza.  Sólo quise hacerme el intertextualista de cotillón. Es cierta desazón, cierta agitación de no poder correr en pos de ustedes, sentir cierta sensación de pérdida. Me lo pierdo todo, porque no puedo leerlos y porque no puedo escribirlo todo. Un post: y ya veo como se hunde en la sombra. Hemos aprendido la lección de Warhol: ser estrellitas de 15 segundos. Lo que demore su atención volátil, y saber, ustedes y yo, que esto no es literatura. Que no puede serlo, como una novela de Balzac no puede ser un reality show. Porque la realidad se angosta como un corredor ajustado a 19 pulgadas de brillo radiante. Y nos recetan lentes antireflex, y nos anteponen cubrepantallas, y nos ponemos nuestros anteojos rayband y salimos a pasear por estas marquesinas, adoptando las mil posturas de un Kamasutra del "pay atention!" ¿Y que hay de nuestras novelitas encerradas entre las tapas duras del cuaderno Rivadavia, entre manchones de tinta parker (a Fresán le dejamos la 303 para que se le rompa la punta contra el piso de madera)?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni siquiera tenemos oportunidad de descoser la hojas, reescribirlas, pulirlas como piedras. Como en esos dibujitos donde el puente colgante se cae detrás de la carrera de un personaje con la lengua afuera, que no le dan las patas para llegar al otro borde. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya pasaron mis 15 segundos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace rato. . .&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-115923570502852267?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/115923570502852267/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=115923570502852267' title='17 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/115923570502852267'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/115923570502852267'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2006/09/la-leccin-de-warhol.html' title='La lección de Warhol'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>17</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-115775567609608923</id><published>2006-09-08T19:30:00.000-03:00</published><updated>2006-09-08T20:05:52.206-03:00</updated><title type='text'>El oso de agua</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/1972/921/1600/oso%20de%20agua%20%28tartigrado%29.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/1972/921/320/oso%20de%20agua%20%28tartigrado%29.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este es un oso de agua, criatura microbiológica por demás extraña, transparente y pródiga en garras cuyo principal atrevimiento es persistir bajo las condiciones más extremas de la vida, aunque sea en estado latente. Como podrán apreciar, en parecido estado persiste "Dural", con algún que otro post, ralentizado en la vena veloz de la red. Y como uno se siente responsable de esa falta, de ese latido avaro, se ve urgido de dar explicaciones que en verdad nadie solicita. Digamos que hay muchas cosas no virtuales que me alejan de la blogosfera hoy, y que me sorprende, para mi agrado, que aún visiten este espacio con cierta sostenida intermitencia. Por lo pronto, sigo con regularidad en Kaputt, un poco más vivo que un oso de agua, un poco más muerto que un cachorro nonato de escritor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A propósito de el oso de agua, el viernes pasado escribí un texto carroldiano en Kaputt, un divertimento a vuela pluma que podrán leer haciendo un simple click en:   &lt;a href="http://www.kaputt.it/soler/%c2%a1cuidado-con-los-spam-y-con-los-osos-de-agua.php" target="_blanck"&gt;¡Cuidado con los spam y con los osos de agua!&lt;/a&gt; &lt;br /&gt;El que le sigue, publicado este mismo viernes primaveral, es un texto ficcional un tanto desgarbado, caradura y alegre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Buen fin de semana. Especialmente a todos los que persisten.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-115775567609608923?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/115775567609608923/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=115775567609608923' title='11 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/115775567609608923'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/115775567609608923'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2006/09/el-oso-de-agua.html' title='El oso de agua'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-115482213356384327</id><published>2006-08-05T20:50:00.000-03:00</published><updated>2006-08-05T20:55:33.576-03:00</updated><title type='text'>Nocturno</title><content type='html'>Hay textos que no sugiero leer de noche: los cuentos de Edgar Allan Poe, tal vez “El Horla” de Mauppasant. Y otros que sugiero leer al oscurecer, como “El hombre que fue Jueves” de Chesterton o “Suave es la noche” de Fitzgerald. Una buena pregunta sería: si hay textos para leer de noche y otros para leer de día, como si se pudiese establecer bandas horarias de protección al lector. Se los dejo como ejercicio mental para cuando apaguen la luz de sus veladores, y todo ese incendio que gravita en el cielo pugne por ser escuchado, y la luz atraviese en líneas acebradas las persianas, y quieras conciliar el sueño de la manera leve y serena de la inmersión inconciente. Dulces sueños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí está mi texto para evitar la noche: &lt;a href="http://www.kaputt.it/soler/un-vuelco-nocturno.php" target="_blanck"&gt;Un vuelco nocturno&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-115482213356384327?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/115482213356384327/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=115482213356384327' title='6 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/115482213356384327'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/115482213356384327'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2006/08/nocturno.html' title='Nocturno'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-115333925011980143</id><published>2006-07-19T16:58:00.000-03:00</published><updated>2006-07-25T15:37:16.903-03:00</updated><title type='text'>Oink</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/1972/921/1600/portada5.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/1972/921/320/portada5.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salió a las calles cibernéticas, el Número 5 de la revista &lt;strong&gt;"Hermano Cerdo"&lt;/strong&gt;, y esta vez, con una estilización en el diseño gráfico (brillante tapa emparaguada) y una yapa: "Las técnicas de Defensa Personal de Bruce Lee" que podrán bajarse en formato pdf (por si hay algún big brother que los esté bravuconeando.)&lt;br /&gt;Este número, trae la traducción de un cuento de Jumpa Lahiri, editado en su oportunidad en el NYer, donde una pareja naufraga entre el abigarrado mundo gastronómico simbólico de unos indianyorkers y la pobreza afectiva de ser nopadres, en noches de cortes de luz programados. Otros dos cuentos sorprendentes le acompañan: &lt;em&gt;"Colchón de Agua"&lt;/em&gt; del detallista y escatólogo Cozzolino, y el sugerente &lt;em&gt;"Demonios"&lt;/em&gt; de Espartaco Sanchez.&lt;br /&gt;Por el lado de las Crónicas: un &lt;em&gt;"Fragmento de un diario en París"&lt;/em&gt; del DJ de los textos imbricados que es Juan Terranova, con la continuación de un proyecto disperso en la red y en su memoria, y cuya génesis se puede rastrear haciendo un click &lt;a href="http://www.elcocinerosalvaje.blogspot.com/2005/03/mi-versin-de-pars.html" target="_blanck"&gt;aquí&lt;/a&gt;. Le siguen &lt;em&gt;"El norte como fantasma"&lt;/em&gt; de Herbert y &lt;em&gt;"Un asterisco peligroso"&lt;/em&gt; de Téllez-Pons. &lt;br /&gt;De alguna manera, para conmemorar el 20avo. aniversario de la muerte por ginebra de Borges, se publica un ensayo minuscioso de Pablo Ruiz, que se desarrolla a partir del poco leído cuento &lt;em&gt;"Abenjakan,(...)"&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como siempre, les digo que se pueden suscribir a través de un mail dirigido a &lt;strong&gt;mauriciosalvador@gmail.com&lt;/strong&gt;, o bien, entrando en el blog personalizado de la revista: &lt;strong&gt;&lt;a href="http://www.hermanocerdo.blogspot.com" target="_blanck"&gt;Hermano Cerdo&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt; y bajarse los números que quieran.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Demos gracias al Lobo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Oink, oink!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-115333925011980143?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/115333925011980143/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=115333925011980143' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/115333925011980143'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/115333925011980143'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2006/07/oink.html' title='Oink'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-115289457208964142</id><published>2006-07-14T13:21:00.000-03:00</published><updated>2006-07-14T13:29:32.113-03:00</updated><title type='text'>Silvina Ocampo a través de un cielo de claraboya</title><content type='html'>&lt;em&gt;Cuando uno lee los cuentos de Silvina Ocampo (principalmente los primeros), en ellos nos inquieta y/o exaspera la acumulación de detalles insignificantes como si fuesen signos oscuros, exaspera la crueldad que anuncia otra crueldad, el cambio brusco en el flujo narrativo. Pero esa suma de efectos, que nos devuelve a un mundo de lógica desaprehendida, es sólo posible a partir de la conformación de un lenguaje hilado con los objetos que pertenecen ese mundo.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El resto de este artículo presuroso sigue, haciendo un simple click, en: &lt;strong&gt;&lt;a href="http://www.kaputt.it/soler/silvina-ocampo-o-del-mirar-a-traves-de-cun-cielo-de-claraboya.php" target="_blanck"&gt;Kaputt&lt;/a&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-115289457208964142?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/115289457208964142/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=115289457208964142' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/115289457208964142'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/115289457208964142'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2006/07/silvina-ocampo-travs-de-un-cielo-de.html' title='Silvina Ocampo a través de un cielo de claraboya'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-115262848742022391</id><published>2006-07-11T11:31:00.001-03:00</published><updated>2010-08-06T15:07:42.451-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Breviario de amotinados'/><title type='text'>Brevario de amotinados 10</title><content type='html'>&lt;em&gt;La conversación se estaba volviendo espesa. Liberados de la pesantez, los jinetes deben ser parcos. Las sillas de montar no permiten disquisiciones de alto vuelo. Salvo en corceles como los míos, alimentados con el piensotrébol y la alfalfa aeromóvil que cultivo en mis chacras experimentales. Sobre todo, el moro y el cebruno, los más comilones, en que íbamos montados Belgrano y yo. Una noche de pastar este forraje los provee, durante la digestión, de gas volátil suficiente para un vuelo de varias horas. Aristóteles logró animales de aire. El Vinci fabricó artefactos voladores, robando a las aves el secreto de propulsión y planeamiento de sus alas. Julio César daba de comer a sus caballos algas marinas infundiéndoles neptúnico vigor. Yo, basado en el principio de que el calor no es otra cosa que una substancia levitante más sutil que el humo, fuente de energía de la materia, hice algo mejor que el estagirita y el florentino: En lugar de fabricar aparatos mecánicos y aerodinámicos, logré cultivar pasturas térmicas. Pienso mágicamente útil. Usinas de fuerzas naturales de incalculables posibilidades en el perfeccionamiento de los animales y el progreso de la genética humana. Construcción de la super raza por medio de la nutrición. Alfa y omega de los seres vivos. He aquí Eldorado de nuestra pobre condición real. ¿No cree usted, general, que el plankton almacenado en los océanos podría solucionarnos la cosa? ¡Viveros inagotables de energía! Yo no conozco el mar, pero sé que es posible. Ustedes se hallan a sus bordes y deberían iniciar los experimentos. En secreto, pues de no hacerlo así podrían desencadenar la guerra de los ganaderos y matarifes, la avisordidez todavía más inagotable de los mercaderes portuarios.&lt;br /&gt;Íbamos ya cabalgando entre las nubes en nuestros caballos mongolfieros. El mapa bermellón de la ciudad parecía aún más bermejo desde lo alto. El verde de los bosques más verdes. Las palmeras más empenachadas y esbeltas, enanas, enanísimas. Las sombras de las hondonadas, más obscuras. Fuego líquido derramaba la caída del sol sobre la bahía, sobre el caserío apiñado en las lomadas. ¡Oh qué bello paisaje!, exclamó Belgrano aspirando aire a todo pulmón. Remontó un poco sobre su silla. ¿Dónde anda Echevarría? No pude disimular mi sonrisa de satisfacción. Veía al entrometido secretario cabalgando entre las zanjas excavadas por los raudales y las inundaciones. ¡Véalo allá, general! ¡En lo más bajo del Bajo! ¡Qué mala suerte la de don Vicente Anastasio!, se condolió. ¡Perderse este espectáculo! Mala suerte en verdad, general. Su secretario va montado en el rocín de Fulgencio Yegros, apto únicamente para los juegos de sortija y las cuadreras.&lt;br /&gt;Hagamos descender ya, dijo Belgrano, a nuestros bucéfalos aerostáticos. ¿Cómo se hace? ¿Se los pincha en alguna parte? ¿Tienen alguna válvula de escape? No, general. Todo sucede naturalmente. No se aterre usted. Son seres térmicos. Cuando se les acaba el gas, los caballos atierran. Todo sucede muy naturalmente. Las luces del ocaso son incomparables en esta estación del año. Contémplelas usted, general.&lt;br /&gt;Libre por esta vez.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Yo, el Supremo&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;- Augusto Roa Bastos&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-115262848742022391?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/115262848742022391/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=115262848742022391' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/115262848742022391'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/115262848742022391'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2006/07/brevario-de-amotinados-10_11.html' title='Brevario de amotinados 10'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-115212355892728817</id><published>2006-07-05T15:05:00.000-03:00</published><updated>2006-07-05T15:27:55.916-03:00</updated><title type='text'>Apreciaciones sobre la Crítica:  la estilística</title><content type='html'>En &lt;em&gt;"Lingüística e historia literaria"&lt;/em&gt; el teórico y crítico de la estilística alemana Leo Spitzer incluye el comentario de una de sus alumnas, quien le hace una serie de objeciones a su teoría crítica, y que podrían abreviarse según estos puntos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1) Carece de técnica y método (moviéndose en su análisis según la arbitrariedad del crítico.)&lt;br /&gt;2) Su única manera de demostrar consiste en mostrar.&lt;br /&gt;3) Visibilidad instantánea del sentido en el todo de la obra (sin mediar escalones progresivos que permitan un develar el texto analizado.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A estas objeciones, confrontaré (a fin de poder vehiculizar entre ambas una respuesta propia) un texto anterior del mismo Leo Spitzer: &lt;em&gt;"La interpretación Lingüística de las Obras Literarias"&lt;/em&gt;, compilado junto con otros textos en el volumen &lt;em&gt;"Introducción a la Estilística Romance"&lt;/em&gt; por Amado Alonso, Buenos Aires, 1932:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;"(...)estas interpretaciones son como ensayos &lt;/em&gt;personales&lt;em&gt; de allegarse directamente, mediante la conciencia moderna del lenguaje y la sensibilidad actual, a las obras literarias tanto modernas como antiguas. Claro que otros podrán luego interpretar de distinta manera tal o cual pasaje, o la obra íntegra, y revisar mis conclusiones; pero hay algo que es lícito afirmar como &lt;/em&gt;incondicional&lt;em&gt;: el derecho que tenemos a allegarnos a lo idiomático de las obras literarias &lt;/em&gt;directamente&lt;em&gt; con nuestro sentimiento personal de la lengua."&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De alguna manera, parece que Spitzer está leyendo las objeciones de su alumna, y contrapone este derecho que prima en la sensibilidad que recorre el texto. La Estilística, como bien dice Amado Alonso en el prefacio de la colección, aspira a ser una exploración sensible que parta de las expresiones idiomáticas más características (las que aún no se han petrificado por el uso  colectivo son los mejores según Spitzer), hasta las vivencias estéticas originales que las determinaron. Es decir que, a partir de los acentos, los ritmos, las imágenes inusuales, puede percibirse la figura oculta que se mimetiza en el todo enmarañado de la Lengua común. Es obvio que no existe un método o una técnica metodológica que permita, al igual que la Ciencia, llegar a una misma respuesta que no esté preestablecida por la lectura del crítico. Existe, por otro lado, una sensibilidad que se hace eco de la sensibilidad general, para aspirar a la extracción del sentido total que produce y sustenta la obra. Digamos que donde trastabilla la confiabilidad de un estudio estilístico, es en desplegar el todo a partir de una parte. Es como un estudio acotado que, comunicando a través de un diferencial, pretende dar cuenta del comportamiento dinámico de un animal complejo. Por ello, la objeción más atendible, sea la de escoger determinado fragmento sabiendo que despliega un sentido preconcebido de la obra. Sin embargo la falta de una metodología es, tal vez, la que pueda desencadenar mayores incomodidades en la lectura de un estudio estilístico. Uno puede ver amenazada su propia lectura frente a la &lt;em&gt;lectura de fuerza&lt;/em&gt; emprendida por el crítico, y modificar por arbitrariedades subjetivas disfrazadas de consistencia, una obra que antes nos parecía más brillante. No me parece esto último suficiente para desestimar a la Estilística, ya puedo escoger la &lt;em&gt;sensibilidad&lt;/em&gt; del crítico que más me agrade. Tal vez el punto anterior (el todo por las partes) haga que como Crítica a desarrollar sea un género menor en mis apetencias. Sin embargo, creo que lo que me fascina en su lectura (cuando leo crítica estilística: especialmente la emprendida por los escritores que son buenos lectores, Calvino o Kundera por ejemplo), es lo que la alumna desestima en la manera expositiva de Spitzer: Demostrar por mostrar. El texto, merced a que sobre un punto del mismo se aplica una corriente galvánica vivificadora, comienza a moverse frente a nuestros ojos. Todo depende de la pericia de nuestro crítico, pero el texto muestra felinamente sus movimientos más sutiles. Nos entusiasma a una nueva lectura, y no a una relectura. Nos entusiasma a desplegar una sensibilidad que perfecciona su ámbito y su naturaleza, y que se ve urgida de una nueva oportunidad (o tan sólo una oportunidad cuando no se ha leído aún la obra que el ensayo aborda.)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-115212355892728817?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/115212355892728817/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=115212355892728817' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/115212355892728817'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/115212355892728817'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2006/07/apreciaciones-sobre-la-crtica-la.html' title='Apreciaciones sobre la Crítica:  la estilística'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-115145464761395146</id><published>2006-06-27T20:55:00.000-03:00</published><updated>2006-06-27T21:45:42.770-03:00</updated><title type='text'>Opsai en campo germánico</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/1972/921/1600/futbol.2.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/1972/921/400/futbol.0.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Como muchos, vengo mirando y sufriendo el Mundial. Paso parte de los fines de semana, echado en el sillón y atento a ese despliegue de trayectorias y coloridas camisetas, y cuando decae o está un poco "para atrás", entreleo un libro para suspenderlo ante un gol sorpresivo o un avance peligroso que enreda mi atención. No soy bueno para relatar partidos ni jugadas (y bastante durango como jugador), pero como todo argentino, soy un crítico pasional del juego, con mis preferencias y mis grandes desaciertos. &lt;strong&gt;Omar Genovese &lt;/strong&gt;me invitó a participar con un post en su blog munidalista &lt;a href="http://mundialdefobal2006.wordpress.com" target="_blanck"&gt;Crónicas Germanas&lt;/a&gt;, donde varios de los muchachos bloggers que conozco y leo, han afilado ingeniosos y apasionados textos. Yo me sumo hoy, con estas reflexiones que están a centímetros de quedar en opsai, teñidas por mi perspectiva personal que conjuga mis dos aficiones, y con la irrupción de algunas flashes de los partidos a la fecha. Aún, para quien no guste del fútbol, traté de reflejar en mi texto el mismo estremecimiento estético y mental que siento al leer una buena novela (no sé porque se me aparece el ectoplasma de Nabokov vestido de arquero del Club Deportivo Ruso, en 1932, en el mismísimo Berlin donde jugaremos el viernes contra Alemania.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi post comienza así: &lt;br /&gt;&lt;em&gt;"El fútbol debe ser uno de los pocos juegos de pelota en el que la simulación es parte del juego. Eso de alguna manera lo vincula con la Ficción, especialmente con el policial más que con la épica. Porque en el momento del foul entramos en una pequeña escena del crimen, apareciendo instantáneamente: una víctima, el victimario, testigos y la policía. Varias combinaciones son impredecibles, así como las consecuencias. El cúmulo de fuerzas que se disparon para provocarlo, serán incognoscibles (Portugal vs. Holanda) e inquietantes."&lt;/em&gt; Y continúa, haciendo un simple clik en: &lt;a href="http://www.mundialdefobal2006.wordpress.com/2006/06/27/reflexiones-al-borde-del-opsai/" target="_blanck"&gt;&lt;strong&gt;Reflexiones al borde del Opsai&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Espero que les guste.-&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-115145464761395146?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/115145464761395146/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=115145464761395146' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/115145464761395146'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/115145464761395146'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2006/06/opsai-en-campo-germnico.html' title='Opsai en campo germánico'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-115109174429422139</id><published>2006-06-23T16:26:00.000-03:00</published><updated>2006-06-23T17:50:05.390-03:00</updated><title type='text'>A verstas luz de Nicolai Gógol</title><content type='html'>Acabo de terminar, un largo y caótico post en Kaputt, que se dispara de mis impresiones entorno a la lectura reciente de &lt;em&gt;Almas Muertas&lt;/em&gt;, novela maravillosa e inacabada de Nicolai Gógol. De ahí, a la literatura rusa, con sus voluminosos libros abigarragos de nombres y patronímicos melodiosos. Cuando uno se topa con una novela rusa, cree que los personajes se multiplican y desdoblan, como si estuviese ebrio. Y sin embargo, son los mismos, pero a través de diminutivos como Alioshka, encogidos igual que osos de agua. Hacía rato que no escribía un post tan largo y atravezado, y que fuera especial para la ocasión, con sus trabas estilísticas y sus devaneos de grulla perezosa. Pero bueno, el entusiasmo a veces hace tartamudear, la prisa se vuelve el camino más largo. Espero que algún lector generoso se tome su tiempo para leerlo hasta el final, para luego entregarlo al fuego del olvido, como un alma muerta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Escribí atropelladamente, entre otras cosas, lo que sigue: &lt;br /&gt;&lt;em&gt;Nicolai Gogol (1809-1852), tiene una obra atípica y divergente (de por sí, un punto de inflexión en la misma Literatura Rusa), obra convertida en fuente salvaje de la que abrevará la literatura universal. Quien haya leído su cuento &lt;/em&gt;“La Nariz“&lt;em&gt;, no podrá dejar de sentirse impactado como por una bala perdida. ¿Qué es esto? Es un relato extraño, caricaturesco sin dejar de ser inquietante, desaforado y animal (salta como vivo frente a los ojos del lector), es feo y resbaladizo.&lt;/em&gt; Mi post, haciendo un simple click en: &lt;a href="http://www.kaputt.it/soler/verstas.php" target="_blanck"&gt;VERSTAS&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Buen fin de semana y ¡vamos Argentina! (lo siento Mauricio, perdón buey, pero así es nuestro entusiasmo.)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-115109174429422139?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/115109174429422139/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=115109174429422139' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/115109174429422139'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/115109174429422139'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2006/06/verstas-luz-de-nicolai-ggol.html' title='A verstas luz de Nicolai Gógol'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-115099845046537566</id><published>2006-06-22T14:45:00.001-03:00</published><updated>2010-08-06T15:08:16.095-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Breviario de amotinados'/><title type='text'>Brevario de amotinados 9</title><content type='html'>El gato de la casa tenía cara de bagre.&lt;br /&gt;Se lo decían, le hacían la broma de que lo iban a meter en una pecera.&lt;br /&gt;Él acogió la ocurrencia con una vanidad exagerada. Y se puso a presumir de bagre.&lt;br /&gt;Otro gato se lo comió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Cuentos Claros&lt;/em&gt;, Antonio Di Benedetto&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-115099845046537566?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/115099845046537566/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=115099845046537566' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/115099845046537566'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/115099845046537566'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2006/06/brevario-de-amotinados-9.html' title='Brevario de amotinados 9'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-115077268326760757</id><published>2006-06-20T00:01:00.000-03:00</published><updated>2006-06-20T00:04:43.283-03:00</updated><title type='text'>Vacancia</title><content type='html'>Es cierto: estoy como ausente, como ensimismado en mi propia pereza. A esto se suma cierta indeterminación, cierta falta de respuesta que, de alguna manera, me lleva a la mudez, a la inquietud, al "da lo mismo" (no es un reproche más que a mí mismo ya que aún confío en la interacción de este medio.) Pero se también, que otros factores afectan mi indecisión o más bien mi dispersión. El Mundial es el más perentorio en los horas no laborales (salvo en los partidos de Argentina, o en aquellos que puedo pispiar a la hora del almuerzo), y en las otras franjas horarias, pesan mis círculos que no puedo cerrar, mis cambios que no terminan por germinar. "&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Dural&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;", un sitio que más bien reúne mis inquietudes como lector, mis pensamientos disparándose sobre ecuaciones más o menos regulares, se va libando lentamente como un alerce, pero su misma lentitud lo sume en la indefensión. Los tiempos modernos tienen una velocidad que podrían arrancarlo de cuajo y revolear sus raíces excéntricas. Sin embargo, me siento responsable de algunos compromisos que encaro con gusto (pero no sin oportunas dudas que me acometen como ráfagas, pero me apuntalo y sigo.) Tengo que terminar la corrección de mi novela "&lt;em&gt;NS&lt;/em&gt;", que tal vez no tenga más de 20 lectores generosos en fotocopias A4 anilladas, pero que aún así, serán las hojas que alguna vez pueda llevar de sudario sin sentirme tan desnudo a la hora de mi muerte. Pero acallemos estos egotistas devaneos, y derivemos a otros sectores más luminosos de la red:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/1972/921/1600/eliot.png"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/1972/921/200/eliot.png" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;1) En Kaputt, un post que crece germinal de unos versos de T.S.Eliot, y que sirven para pensar el futuro, la gravitación de la muerte sobre cada acto, la promesa que anida en el día cero del verano. Y como mi intervención cayó en ese glorioso viernes en el que la Argentina ganó por 6 goles a cero (con el gol del Cuchu, que es uno de los goles colectivos más hermosos que van del campeonato), lleva mi post una &lt;em&gt;Posdata Oportunista&lt;/em&gt; que, de alguna manera, complementa y salva pensamientos tan graves. El texto lo encontrarán haciendo un simple click en: &lt;a href="http://www.kaputt.it/soler/verano-cero.php" target="_blanck"&gt;Verano Cero&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/1972/921/1600/Hermanocerdo.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/1972/921/200/Hermanocerdo.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;2) Está disponible en sus kioskos virtuales la 4ª entrega de la revista &lt;em&gt;&lt;strong&gt;Hermano Cerdo&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;. No me canso de señalar que su propuesta, a diferencia de otras publicaciones virtuales, es ventajosa y necesaria, puesto que combina traducciones de escritores consagrados de difícil acceso para los que dominamos poco el inglés, y gente de toda América que publica sus creaciones inéditas. Pueden suscribirse escribiendo un mail a &lt;em&gt;&lt;strong&gt;mauriciosalvador@gmail.com&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;, o bien bajarse los números en esta dirección: &lt;a href="http://www.hermanocerdo.blogspot.com" target="_blanck"&gt;Hermano Cerdo&lt;/a&gt;. La edición es muy límpida, y la ilustración de portada es de una belleza lúdica y sugestiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Disfruten del sol y del invierno cero.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-115077268326760757?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/115077268326760757/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=115077268326760757' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/115077268326760757'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/115077268326760757'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2006/06/vacancia.html' title='Vacancia'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-114986549738702202</id><published>2006-06-09T12:03:00.000-03:00</published><updated>2006-06-09T12:04:57.413-03:00</updated><title type='text'>Geometría de Kundera</title><content type='html'>Ciertas impresiones, tal vez un tanto a vuelo pluma, sobre la famosa novela de Milan Kundera, valorando en principio, su particular sencillez, la linealidad de sus temas. Releyendo "La insoportable levedad del ser", se hace notable la existencia del autor, la subexistencia de las creaturas, casi esquemáticas, apenas esbozadas en dos o tres imágenes. Como si el autor tuviese en sus manos una escultura, una osatura de directrices de tramas individuales, y cada movimiento de retroceso, avance, suspensión narrativa sirviese a los fines de una exposición casi filosófica (o más bien, semiológica a la manera de Barthes.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es decir, Kundera escribe: Tomás nace de una escena contemplativa, Teresa de un ruido en la panza, Sabina de la imagen de una mujer en ropa interior con un sombrero bombin mirándose desde un espejo, etc... Las descripciones son las mínimas indispensables, los diálogos casi triviales, cotidianos y ovillados de silencios. Una elegante teorización a través de personajes casi transparentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La irrupción del autor, contemplativo, sereno, como quien lee viejas cartas de amor, hace que sus meditaciones sean más importantes que la trama, puesto que nos muestra la osamenta en el lugar que quiere (el tiempo cronotópico de la novela reducida a la dimensión de espacio); tanto es así, que hace montajes de párrafos a los que vuelve a retornar como si fuesen los pivotes de una artificio mecánico y móvil. Esto produce que el lector no pueda leer desde la "interioridad" de las vidas de Tomás y Teresa; escucha al autor, y mata en definitiva esas subexistencias de golems. (Pero acaso sea esto lo que desdibuja a los personajes convertidos en croquis: el que hayan muerto. Acaso Sabina, quien sobrevive, sea la única con derecho a contemporaneidad y coexistencia con el autor. O bien se afirma como existencia o, teniendo en mente una balanza o los vasos comunicantes, arrastra al autor a la no existencia de una substancia creada literariamente: sólo palabras.)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-114986549738702202?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/114986549738702202/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=114986549738702202' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/114986549738702202'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/114986549738702202'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2006/06/geometra-de-kundera.html' title='Geometría de Kundera'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-114942728296932778</id><published>2006-06-04T10:11:00.000-03:00</published><updated>2006-06-04T17:31:51.253-03:00</updated><title type='text'>Una cruza</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/1972/921/1600/nabokov%20cazador.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/1972/921/320/nabokov%20cazador.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En kaputt, este viernes, me dedico a pensar en Vladimir Nabokov como una extraña cruza entre lepidoptorólogo y teratólogo (es decir, el que estudia, por ejemplo, las mariposas, y el que estudia las malformaciones orgánicas de la naturaleza, los monstruos, respectivamente.) El texto, merodeante y sigiloso, haciendo un simple click en: &lt;a href="http://www.kaputt.it/soler/vladimir-nabokov-una-cruza.php" target:"_blanck"&gt;Vladimir Nabokov: Una Cruza&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-114942728296932778?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/114942728296932778/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=114942728296932778' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/114942728296932778'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/114942728296932778'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2006/06/una-cruza.html' title='Una cruza'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-114910414497830687</id><published>2006-05-31T16:33:00.001-03:00</published><updated>2010-08-06T15:09:00.345-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Breviario de amotinados'/><title type='text'>Brevario de amotinados 8</title><content type='html'>Insólito procedimiento judicial. El condenado es ultimado en su celda por el verdugo, sin que se admita la presencia de otras personas. Está sentado junto a la mesa, y termina su carta o su último almuerzo. Golpean, es el verdugo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Estás preparado? —pregunta éste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El texto y el orden de sus preguntas y sus órdenes están previamente prescriptos; no puede apartarse de ellos. El condenado, que en el primer momento se levantó de un salto, vuelve a sentarse, se queda con la mirada fija en el vacío o se cubre la cara con las manos. Como el verdugo no recibe respuesta, abre sobre la tarima su valijita de instrumentos, elige los puñales y hasta da un último retoque a sus diversos filos. Ya ha oscurecido mucho; coloca sobre la cama una pequeña linterna portátil y enciende la luz. El condenado vuelve furtivamente la cabeza hacia el verdugo, peor cuando ve lo que está haciendo se estremece, desvía nuevamente la mirada y no quiere verlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Ya estoy dispuesto —dice el verdugo después de un ratito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Dispuesto? —grita inquisitivamente el condenado, que se levanta de un salto y se decide a mirar de frente al verdugo—. No pensarás matarme, no pensarás extenderme sobre la tarima y clavarme el puñal, después de todo eres un ser humano, admito que puedas ejecutar a alguien en el patíbulo, antes tus asistentes y magistrados, pero no aquí, en la celda, como una persona mata a otra persona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y como el verdugo calla, inclinado sobre la valijita, el condenado prosigue con más clama:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Es imposible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y como el verdugo insiste en no decir nada, el condenado continúa:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Justamente porque es imposible, se ha instituido este insólito procedimiento. Había que conservar las formas, pero la pena de muerte ya no se cumple. Me llevarás a otra cárcel, probablemente tendré que quedarme allí bastante tiempo todavía, pero no me ajusticiarán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El verdugo retira una nueva daga de su cubierta de algodón, y dice:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Probablemente te refieres a esas leyendas donde un criado recibe la orden de abandonar a una criatura, pero no lo cumple, y prefiere en cambio dejar al niño como aprendiz de un zapatero. Ésa es una leyenda, pero ahora no se trata de ninguna leyenda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Diarios&lt;/em&gt;, Franz Kafka&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-114910414497830687?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/114910414497830687/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=114910414497830687' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/114910414497830687'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/114910414497830687'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2006/05/brevario-de-amotinados-8.html' title='Brevario de amotinados 8'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-114891840527785151</id><published>2006-05-29T12:58:00.000-03:00</published><updated>2006-05-29T13:02:34.776-03:00</updated><title type='text'>Un libro portátil</title><content type='html'>El jueves feriado, haciendo limpieza en mi biblioteca, volví a tomar uno esos libritos que parecen desubicados entre tantos volúmenes. Pequeño como una agenda, de lomo con letras doradas, tapa dura, las hojas amarronadas, el canto de las hojas pintadas de aureolados colores. Cabe en una mano, se arrincona en un estante casi en la sombra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me lo regaló mi abuelo paterno en su oportunidad (falleció a la increíble y orwelliana edad de 101 años), y aunque me resisto a la bibliofilia, no puedo negar que es un ejemplar curioso y bello en sí mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es de 1818, edición inglesa: &lt;em&gt;&lt;strong&gt;Works&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt; de Lord Byron. No sé bien que corrientes peligrosas y sargazos contiene, ni por su forma ni por su contenido (pensar que Byron cruzaba a nado las aguas casi estancas de la laguna que sustenta Venecia.) Su inglés centenario me es hoy ilegible (por pereza, por &lt;em&gt;intermedium level&lt;/em&gt;), pero es tan cómodo al andar, tan incómodo en la estaticidad de mi biblioteca. Y no me implica mayor riesgo que un arma descargada. Una antigüedad bruñida por casi dos siglos de sucesos inauditos y ásperos a su belleza contenida.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-114891840527785151?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/114891840527785151/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=114891840527785151' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/114891840527785151'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/114891840527785151'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2006/05/un-libro-porttil.html' title='Un libro portátil'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-114874400307036789</id><published>2006-05-27T12:03:00.000-03:00</published><updated>2006-05-28T16:19:22.136-03:00</updated><title type='text'>Walter Benjamin o Las fuerzas de la ebriedad</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/1972/921/1600/Los%20pasajes%20de%20benjamin.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/1972/921/320/Los%20pasajes%20de%20benjamin.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Walter Benjamin, es uno de mis ensayistas de cabecera. Siempre me fascinó esa tensa lucha interior entre el lector hedonista, el coleccionista, y el analista pragmático de la revolución proletaria. Esa componente de fuerza que lo tironeaba de un lado a otro del espectro de la posesión, como una aeronave sumergido en la turbulencias del tiempo histórico. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este viernes en &lt;a href="http://www.kaputt.it" target="_blank"&gt;Kaputt&lt;/a&gt;, me arriesgué a postear un texto, en principio áspero para la &lt;em&gt;blegctura &lt;/em&gt;veloz, pero que intenta mostrar esa intención de Benjamin por equilibrar esas fuerzas contrapuestas y lograr una resultante mejor (entrarán por una nota a pie de página escrita por Peter Burguer y saldrán por el portón del surrealismo). Mi post, haciendo un simple click en: &lt;a href="http://www.kaputt.it/soler/las-fuerzas-de-la-ebriedad.php" target="_blank"&gt;&lt;strong&gt;Las fuerzas de la ebriedad&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y para los que quieran seguir merodeando por los pasajes de Walter Benjamin, les recomiendo este sitio dónde encontrarán un interesante texto de George Steiner:&lt;br /&gt;&lt;a href="http://presencias.net/indpdm.html?http://presencias.net/miscel/ht4035.html" target="_blank"&gt;Fragmentos de París&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La foto que rescaté de la red incesante, es un fotomontaje entre el perfil de Benjamin y los Pasajes de París (ese antilugar que ahora sólo existe en la literatura.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gaudeamus.-&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-114874400307036789?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/114874400307036789/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=114874400307036789' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/114874400307036789'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/114874400307036789'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2006/05/walter-benjamin-o-las-fuerzas-de-la.html' title='Walter Benjamin o Las fuerzas de la ebriedad'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-114839745548201808</id><published>2006-05-23T12:15:00.000-03:00</published><updated>2006-05-23T12:17:35.516-03:00</updated><title type='text'>Blanchot vs Steiner: pompas y venenos</title><content type='html'>1.&lt;br /&gt;Maurice Blanchot: un texto, a medida que se crea, que surge de esa nada angustiosa que la nutre por principio, pliega un lector. Por ello, los diarios íntimos (yo escribo para mí), no terminan por ser tales. Pliegan un lector, una figura vaporosa (¿un doble?), pero aferrada a la existencia de las líneas, así como el exterior se aferra al interior sobre la piel (en medio, en el límite: un abismo infinitesimal.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;George Steiner: "¿Qué medida del hombre propone esta obra?", se pregunta el crítico. Aquí el lector se ve arrastrado a una figura que se le propone: qué imagen le devuelve el espejo que de alguna manera altere y transforme su propia noción de cultura humana. Si bien ambos hablan de cierta inocencia o cierta levedad en el acto de la lectura, Steiner parece decir que todo contacto con la piel de una obra es venenoso para quien no tiene la sensibilidad necesaria a fin de acariciarla sin peligro. Por ello, la crítica, en su carácter vicario y guardián, "amplía y complica el mapa de la sensibilidad" en la literatura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2.&lt;br /&gt;A partir de las palabras de Blanchot en "El Espacio Literario", busco una imagen que remita a esa contigüidad quebrada que hace a la comunicación de una obra: imagino al autor produciendo una burbuja de jabón. Se forma en torno de su exhalación, en su interior viaja "el alma" (el suspiro de los griegos.) Pero en la tensión de la pompa, se pliega la obra; por cuanto el lector sólo admira esta forma y se curva en su superficie (Deleuze.) Al momento de pinchar esa ilusión con su intrusión, no es más que nada, un aire vaciado. El autor se va borrando (va muriendo con su aliento), a medida que su obra se escribe en el génesis; la obra se cierra sobre sí misma como un erizo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para Steiner, la lectura es una transgresión, en el sentido de que ese hálito transgrede el umbral de su propia enunciación (ya no es el Sí libre de la lectura en superficie), posee con "contundente señorío sobre nuestra imaginación y nuestros sueños más secretos."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3.&lt;br /&gt;Blanchot: "Pero el libro que se origina en el arte no tiene garantías en el mundo, y cuando es leído aun no ha sido leído nunca, sólo alcanza su presencia de obra en el espacio abierto por esa lectura única que cada vez es la primera, que cada vez es la única." La lectura es entonces sólo una copia vaporosa, un fantasma delicado de esa prima afirmación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4.&lt;br /&gt;Steiner: "Los hombres que queman libros saben lo que hacen. El artista es la fuerza incontrolable: ningún ojo occidental, después de Van Gogh, puede mirar un ciprés sin advertir en él el comienzo de la llamarada." La lectura transfigura como una lente impuesta en lo oscuro de nuestra óptica impresionada, lo que se vea o se lea después. Pero más sutil: según quién detente esa lectura, no ya quién imponga una lectura (sea el autor en su intención manifiesta, ya sea  una institución), sino más bien quién la posea (ej.: los nazis apropiándose en la escucha de Mozart.) Como si la obra se contaminase según quién se pliegue y frecuente su superficie (todas las copias, por extraña capilaridad, se ennegrecen en mis manos.)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-114839745548201808?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/114839745548201808/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=114839745548201808' title='7 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/114839745548201808'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/114839745548201808'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2006/05/blanchot-vs-steiner-pompas-y-venenos.html' title='Blanchot vs Steiner: pompas y venenos'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-114817861717638580</id><published>2006-05-20T23:18:00.000-03:00</published><updated>2006-05-21T21:43:52.406-03:00</updated><title type='text'>Paso la frontera con. . .</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/1972/921/1600/hokusai-ola.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/1972/921/320/hokusai-ola.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si bien estaba elaborando &lt;em&gt;in mente&lt;/em&gt; un post orientado hacia una lectura crítica, tuve que cambiar mi decisión al leer el conjunto de post de kaputt que se fueron eslabonando día a día. Espero haber cumplido con la consigna muda de este viernes, como ese juego que me enseñaron mis amigos gwanas: "Paso la frontera con . . ."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este viernes en kaputt, paso la frontera con &lt;a href="http://www.kaputt.it/soler/cantata-oceanica.php"&gt;Cantata Oceánica&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una conjunción cuasi lírica de cantos en prosa al movimiento volumétrico de los oceanos. Espero que a alguien les guste.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-114817861717638580?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/114817861717638580/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=114817861717638580' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/114817861717638580'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/114817861717638580'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2006/05/paso-la-frontera-con.html' title='Paso la frontera con. . .'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-114727640771166286</id><published>2006-05-10T12:51:00.000-03:00</published><updated>2006-05-10T16:35:52.136-03:00</updated><title type='text'>Ataque celeste      (comments recobrados 2)</title><content type='html'>1.&lt;br /&gt;Los pilotos de avión, suelen ser más intrépidos que seguros. Es decir, se confían tanto a los instrumentos y a los manuales (que piensan por ellos) como a su instinto, pero es la convicción de su valentía lo que los sostiene en el aire como en el borde del balcón más alto. Pero un oscuro día, esa confianza cede, asoma el vértigo y comienza a sentirse preso bajo fuerzas que no puede mensurar ni controlar. Empieza a temer a volar, y entonces, debe dejar de hacerlo. El cielo se le niega, aunque lo ansíe como el agua. Les ocurre a más de uno. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El poeta a veces no difiere de un piloto. Es un piloto en las corrientes del lenguaje. A veces es seguro y mesurado, ajustándose al compás y la rima, y a veces, es intrépido y desata el vértigo como un piloto acrobático. Y también puede llegar a ese punto que comienza a temer a ese medio huracanado que el mismo propició.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, uno podría pensar que Rimbaud, tal vez, no habría abandonado la poesía por la aventura ante su hastío o su pragmatismo. Capaz Rimbaud estaba aterrorizado y ya no podía volar, y salió corriendo para internarse en el Africa, hacia el olvido de las palabras escritas, a un cielo oclusivo y desposeído. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2.&lt;br /&gt;Ayer, al cierre de mi día, me serví una taza de café recién hecho, y me acodé en la ventana de la cocina, contemplando la noche desde el piso 14. Con la luz apagada, podía ver el neónico resplandor de la ciudad acallada. Sobre el límite, por encima de luces ambarinas y blancas, se destacan luces rojas que titilan como un árbol de Navidad. Son las luces de las antenas que indican a los pilotos el extremo de los edificios. Pienso en los pararrayos y en estas luces de advertencia, erizadas contra el cielo, y tratando de protegernos como una piel sensible de lo que se agita en el cielo y que nos es incontrolable. Algo que nos prevenga, aunque precariamente, de todo ataque celeste.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-114727640771166286?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/114727640771166286/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=114727640771166286' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/114727640771166286'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/114727640771166286'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2006/05/ataque-celeste-comments-recobrados-2.html' title='Ataque celeste      (comments recobrados 2)'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-114702060029569985</id><published>2006-05-07T13:40:00.000-03:00</published><updated>2006-05-10T16:36:59.333-03:00</updated><title type='text'>El hombre que fue viernes</title><content type='html'>Durante el verano de 2005, Maru, Vale, Pablo y yo hicimos un viaje por Neuquén enlazando Copahue, Villa Pehuenia, Lago Quillén, etc. En una libretita roja fui tomando notas de esa transformación del mochilero y delineando viñetas que tuviesen que ver con esa movilidad. Algunas de ellas, las transcribí para el post del viernes en &lt;a href="http://www.kaputt.it"&gt;kaputt&lt;/a&gt;, agrupadas bajo el simple título de: &lt;a href="http://www.kaputt.it/soler/apuntes-patagonicos.php/"&gt; Apuntes patagónicos&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-114702060029569985?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/114702060029569985/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=114702060029569985' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/114702060029569985'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/114702060029569985'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2006/05/el-hombre-que-fue-viernes.html' title='El hombre que fue viernes'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-114675041910789172</id><published>2006-05-04T10:45:00.001-03:00</published><updated>2010-08-06T15:09:37.824-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Breviario de amotinados'/><title type='text'>Brevario de amotinados 7</title><content type='html'>De noche, la sombra de los árboles es de las parejas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la mañana, cuando los árboles han recogido su sombra encubridora, en mi vereda encuentro una pareja todavía entrelazada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con discreción, para advertirles que ahora serán vistos por todos, toco el hombro de él. Caen los dos al suelo y no se mueven.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras busco un teléfono para llamar a la policía, me pregunto ansiosamente si ha sido un suicidio de amor o si soy yo quien los ha matado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;Cuentos Claros&lt;/em&gt;, Antonio Di Benedetto&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-114675041910789172?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/114675041910789172/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=114675041910789172' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/114675041910789172'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/114675041910789172'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2006/05/brevario-de-amotinados-7.html' title='Brevario de amotinados 7'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-114658401186970918</id><published>2006-05-02T12:31:00.000-03:00</published><updated>2006-05-10T16:38:18.660-03:00</updated><title type='text'>Italo Calvino y la escritura combinatoria</title><content type='html'>Italo Calvino, en su artículo "Cibernética y Fantasmas", propone como un modelo de producción de texto, las posibilidades combinatorias de una máquina cibernética; tal vez en el intento de desmitificar ese momento oscuro y tormentoso de la génesis de una obra literaria. Si bien parece suficiente en el acto de discurrir sobre la cinta de un escrito, montar por partes y palabras las unidades mínimas de la ficción hasta obtener una página clásica de posibilidad literaria: Calvino cree necesario establecer un emergente en el texto, que vincula la repetición con el mito. Mito que, definido por el inconsciente humano, refiere a un orden colectivo. A Calvino, para sustentar este artificio que hace desaparecer al autor, le es difícil prestar a su máquina la motivación esencial de su movimiento combinatorio. "La línea de fuerza de la literatura moderna está en su consciencia de estarle dando la palabra a todo lo que en el inconsciente social o individual ha quedado sin decir: en ella radica el continuo desafío."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una estrategia para dar cuenta de eso "original" que establece las condiciones de contorno de un disparo matemático de textos combinándose, es establecer a priori, como quién lo carga en las variables de una matriz, "la experiencia vivida, la imprevisibilidad de los cambios de humor, los sobresaltos, los dolores y las iluminaciones interiores." Estos, dice, son otros tantos campos lingüísticos con sus específicas propiedades combinatorias. Sin embargo, basta escanear sobre esos "sobresaltos", para descubrir una contradicción dimensional. El sobresalto es un cruce, un cortocircuito, un golpe de dados (es decir una in-tensión que en la invariabilidad del azar se expresa); no es un campo (una superficie), es un desvío. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las matemáticas son bellas porque expresan la perfección nutricia de la formación de los cristales. Asistamos al desarrollo de una expresión matemática: todo está contenido en su planteo, sólo bastará de acuerdo con sus reglas lógicas, deslizarse como sobre una cascada por cada paso conmutativo hacia sus síntesis final. Todo está contenido en su germen, es pura potencialidad, pura repetición. Haciendo las convenientes salvedades, los textos (más precisamente en el artículo de Calvino, las novelas) podrían convertirse en los productos de una máquina escribiente (obviamente, como posibilidad conceptual.) Esto equivale a decir, junto con Borges, que lo escrito, está agotado del momento que es un germen de sí mismo, y que todos los textos han sido escritos en la historia del hombre (a todos corresponde un número en la serie matemática de la posibilidad.) Por ende, sólo cabe al escritor, a la mente humana, combinar fragmentos en busca de un sentido que en la literatura está fuera del lenguaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A modo de conclusión personal, deseo hacer una apreciación estilística que, de algún modo, pretende enlazar este artículo con la producción ficcional de Italo Clavino. Ante todo decir, que alguna de sus ficciones son muy hermosas, tal vez porque el capullo matriz desde el cual se han ido libando (ejemplos: un hombre que se trepa a un árbol y se decide a nunca más descender; una determinada concepción científica refutada en la actualidad), ha sido pasionalmente escogido. Pero en otros textos de su producción literaria, Calvino puede ser muy aburrido y dilatante. Generalmente en aquellos textos que pretenden agotar las permutaciones posibles de una fórmula literaria ("Tiempo Cero", en su totalidad. "El Castillo de los Destinos Cruzados": buena idea, pero sus condicionantes escriben trivialidades difíciles de disfrutar.)  En estos textos, se percibe que el escritor se demore en las baldosas que va pisando. Un formuleo matemático de N combinaciones, se articula en los saltos o pasos que son necesarios para continuar su movimiento hasta agotarlo. Aquí radica una diferencia sustancial entre lo artificial y lo natural. El primero crece mirándose los zapatos en una carrera infinitesimal como la de Zenón, El segundo, muy difícil de definir (toda una vida para hallar un modelo aproximativo), puede decirse que, al igual que en la concepción ZEN, la escritura es el camino imantado de la intuición de un disparo certero de flecha.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-114658401186970918?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/114658401186970918/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=114658401186970918' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/114658401186970918'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/114658401186970918'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2006/05/italo-calvino-y-la-escritura.html' title='Italo Calvino y la escritura combinatoria'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-114623630561307992</id><published>2006-04-28T11:36:00.000-03:00</published><updated>2006-04-28T12:05:39.083-03:00</updated><title type='text'>Dos fugas</title><content type='html'>1.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paula Pampin tiene una doble vida. Cuando no está en los &lt;a href="http://www.laculpaesmia.blogspot.com/"&gt;claustros&lt;/a&gt;, está en la Feria del Libro con su blog &lt;a href="http://www.cronicasinutiles.blogspot.com/"&gt;Crónicas Inútiles&lt;/a&gt;, que es como el backstage de ese infierno tan temido y ansiado. Escribí mis impresiones en un post que podrán leer haciendo un simple click en: &lt;a href="http://www.cronicasinutiles.blogspot.com/2006/04/un-infierno-encantador-miguel-p.html"&gt;Un infierno encantador&lt;/a&gt;. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Paul Valery dejó de lado unos papeles o fragmentos que hubieran integrado su "Monsieur Teste", ese famoso librito de confección admirable y despareja. Por medios de transmisión o transmigración ignotas, uno de esos capitulillos fue a traspapelarse entre mis cuadernos. Hoy lo publico en Kaputt, haciendo un simple click en: &lt;a href="http://www.kaputt.it/soler/monsieur-teste-o-el-cazador-de-si-mismo.php"&gt;Monsieur Teste o el cazador de sí mismo&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Buen fin de semana largo a todos.-&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-114623630561307992?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/114623630561307992/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=114623630561307992' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/114623630561307992'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/114623630561307992'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2006/04/dos-fugas.html' title='Dos fugas'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-114598136080780404</id><published>2006-04-25T13:08:00.000-03:00</published><updated>2006-05-27T12:57:53.296-03:00</updated><title type='text'>Tanger o la búsqueda incesante</title><content type='html'>&lt;a href="http://www.wiggle.ma/photo/imagette-188916-251571.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;width: 200px;" src="http://www.wiggle.ma/photo/imagette-188916-251571.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lograr precisar una ciudad como Tánger exige de mí cierta capacidad de dar nitidez a algo que aún se está construyendo y gestando en mi búsqueda. Un comienzo: es una ciudad que demanda la búsqueda, que no se encuentra al dar la vuelta a la manzana, y cuyos minaretes siempre se desdibujan en el horizonte, nunca accedemos a su centro. Uno siente como Jane Bowles que el movimiento cesará en cuanto seamos Tánger. Su impenetrabilidad (percibido a partir de la impenetrabilidad de los marroquíes) nos incita a la escritura o al constante deambular en el silencio. &lt;br /&gt;No es que Tánger sea la ciudad buscada o ansiada, sino más bien, que es la masilla con la cual se puede modelar un espacio imaginario, allí donde nuestros más íntimos personajes viven y se consumen en los encuentros y desencuentros que gobierna la lógica del sueño. Intuyo que el hechizo que obra ese espacio y el hechizo del sueño son semejantes: el lugar imposeído, en el cual no dejamos de ser extranjeros, el visitar el interior de los textos. La magia no es de quién la habita, sino de quién la visita. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El desierto es como un laberinto móvil: no sirven las huellas, todo zozobra, es imposible la marcación (sólo el cielo da paz, da la marca del sol.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Juan José Saer en su cuento Discusión sobre el término Zona, tratando de hallar una frontera, un límite entre la pampa gringa y la costa que da al río, llega a la conclusión de que tal límite es imposible: el último lugar de la pampa es el primer lugar de la costa, y el último lugar de la costa es el primer lugar de la pampa. De esta manera, define el término Zona, que es el lugar de su escritura. Análogamente, Tánger pertenece al Sahara y el Sahara a Tánger. La continua movilidad de las arenas dibuja y desdibuja la ciudad y su entorno, pertenece al encanto de un presente estanco, nunca se termina de vagar, de recorrer su cause circular. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"(...)el pulso profético del mundo como un sueño que se extiende desde el pasado hasta el futuro, una frontera entre el sueño y la realidad", la define William Burroughs y agrega: "como visitar el sueño de otro."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A tal punto la ciudad pertenece al sueño de otro, que Jane Bowles en su afán por entender las leyes que la gobiernan, teme pronunciar una palabra equivocada, que bien podría ser trivial en su mundo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Burroughs, otro escritor boyante en Tanger, en un momento se torna invisible, inadvertido gracias a una técnica propia de guardarse de la mirada de los demás,  un viejo poder traído de las mil y una noches. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me embruja en la lectura de El Cielo Protector, de Paul Bowles, la belleza de los oasis textuales que destaca en el desarrollo de su novela de médanos.  Son para mí tres: la historia del Té en el Sahara, la contemplación del cielo protector y por último, el baño nocturno de Kit (invisibilidad.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Kit es el personaje que en primera instancia vive pendiente de los presagios, siempre un tanto antes de la acción, siempre presa del tiempo. A partir de aquella escena del baño en una cisterna a la intemperie, cuando la ciudad duerme, todo cambia, cambia su percepción, siente su cuerpo, llega al presente ubicuo. El no pensar, el dejar fluirse por las cosas, la abolición del tiempo, la movilidad de las arenas (los oasis de amor con Belqassim, en el desierto de la posesión por el letargo o por el otro acompañante no deseado.) Todo resbala por su piel: los acontecimientos, las horas, la arena. Kit es una posesa, el arquetipo del vagar como un flaneaur. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cielo protector es esa capa de espesor nulo, que divide el infinito y el presente, homogéneo, ininterrumpido, sin fisuras y sin oasis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otro lado, el Tánger de Truman Capote, cuyas delicias son la convivencia con personajes irreales como también con sus historias en el escenario de un lugar hechizado, me hace traer desde un texto de Chesterton, ese otro esbozo preciado de la ciudad onírica, campo de exploración de la escritura: Saffron Park (El Hombre que fue Jueves.)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-114598136080780404?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/114598136080780404/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=114598136080780404' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/114598136080780404'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/114598136080780404'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2006/04/tanger-o-la-bsqueda-incesante.html' title='Tanger o la búsqueda incesante'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-114554846214032452</id><published>2006-04-20T12:51:00.000-03:00</published><updated>2006-04-20T12:54:22.160-03:00</updated><title type='text'>Pluma</title><content type='html'>En la penumbra de los claustros, la amarillenta mano de un plumífero del siglo XIV, hilvana palabras de una ingeniosa trama de vicisitudes ficcionales. Corre en la tinta el lenguaje de los manuscritos. De este lado, un tanto más luminoso, la lectura del escrito casi frágil, casi fósil. Pluma. Invertir el proceso. Desandar la línea manuscrita, trazar con pausa, con aliento sostenido una fineza. Traer de la invisibilidad del tiempo, el aleteo de una mano, los rastros del rostro, la figura meditativa, la penumbra. . .&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-114554846214032452?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/114554846214032452/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=114554846214032452' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/114554846214032452'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/114554846214032452'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2006/04/pluma.html' title='Pluma'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-114503889476477056</id><published>2006-04-14T15:04:00.000-03:00</published><updated>2006-04-14T15:26:10.483-03:00</updated><title type='text'>El Evangelio según Barrabás</title><content type='html'>&lt;em&gt;Para Kaputt&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estas notas, son aproximaciones cautelosas, casi fragmentarias en torno a este viernes santo, tal vez porque la doble advertencia de abstenerme del consumo de carne, presidencial y materna, me conduce inmediatamente a la reflexión y a la introspección (como un cerrojo con dos vueltas de llave.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Asimismo al respecto, este año es complejo: se ha exhumado y descifrado un texto que llaman “El Evangelio según Judas”, descubrimiento que el Nacional Geographics (“naa-chiio”, para quién lo ve por tv-cable), despliega de hipótesis y vacilaciones, como si estos restos de letras folisilizadas, pudiesen agruparse en un puzzle paisajístico de piezas contadas. El documental orquesta testimonios y opiniones: repliegue de los ortodoxos, avance de los místicos y los new age. El texto parece ser de los primeros años del cristianismo, aunque posterior a los cuatro Evangelios oficiales, es decir, los de Mateos, Marcos, Lucas y Juan, y no creo que sorprenda a los que leyeron a Jorge Luis Borges, y a De Quincey (su precursor), puesto que este evangelio vendría a revindicar el papel de Judas en el plan divino.  Así como a veces la ciencia ficción anticipa los productos y los hechos del futuro, las “Tres Versiones de Judas” de Borges, han anticipado la aparición de estas hojas que viajaron a través de casi dos milenios. Sin embargo, el evangelio de Judas, calla cuando éste muere. No hay resurrección de Cristo en él, no están las lágrimas de Magdalena, ni el santo sudario, ni la incredulidad de Tomás, ni la triple negación de Pedro.  Esto limita el alcance de dicho descubrimiento. La muerte de Jesús es como un punto de inflexión en la historia de los testimonios y las interpretaciones de las escrituras, además de haberse transformado en el punto cero del cronotopo de nuestro calendario cultural. Sin ir más lejos, las PC laten con sus relojitos cronometrados en ese punto de inflexión. Y si bien podemos hablar de convencionalismos, de la cultura occidental, de siglos de dominación del cristianismo en sus múltiples versiones y estrategias de captación, no deja de ser menos que curioso, que cada tanto queramos releer, reinterpretar, recontar esa historia mínima y sugestiva de un hombre llamado Jesús.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahí están en mi biblioteca, por lo menos dos: “El Evangelio según Jesucristo”, del escritor portugués José Saramago; y “El Evangelio según Van Hutten”, de Abelardo Castillo. Dos perspectivas diferentes de novelar la misma historia: directa y sincrónica en la primera, de manera indirecta y en los tiempos actuales, la segunda. Ambas, tratando de captar el emergente humano de las palabras, lejos de los milagros y atentos a la dimensión pragmática de los hechos cotidianos. Hasta Dostoievski quiso escribir, al final de su vida, una vida de Jesús.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La lista es muy curiosa. Fuera de los evangelios apócrifos de todas las épocas y grados heréticos, están las novelas de fin del segundo milenio: “El Evangelio según el Hijo” de Norman Mailer, la más reciente “El Evangelio según Pilatos”, de Eric-Emmanuel Schmitt, “El Evangelio según Da Vinci”, de Dan Brown. ¿Cuántas más se irán ordenando como soldaditos de plomo, una tras otra, a medida que se alejan cada vez más del punto 0?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son como un nuevo género literario, como la novela epistolar o la novela histórica o el non fiction. El Evangelio según X. Como una consigna de trabajo de taller literario, podríamos elaborar o esbozar una novela según la perspectiva de alguno de los que tuvieron contacto con Jesús, o bien de los investigadores que tras su rastro, pudieran establecer un nuevo puzzle esclarecedor, que afectará nuestra forma de percibir la realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pienso en un “Evangelio según María Magdalena”, que acaso una mujer escriba con mayor comprensión y dimensión humana. Un evangelio según los ladrones que agonizan junto a Jesús, en un diálogo entrecortado bajo un cielo plomizo a punto de rasgarse. Las historias posibles y la ya escritas, se multiplican como el pan, y cada trozo sabe distinto y siempre a poco. Como en esas series de números convergentes que nunca llegan a la unidad, jamás tendremos la historia absoluta. ¿No es sugestivo, que siendo una historia de testimonios, los apuntes escolares de unos azorados discípulos, en definitiva una historia oral, no haya tenido Jesús su Platón como lo tuvo Sócrates? Un texto definitivo, no un compendio de textos posteriores, algunos acallados, otros reinterpretados una y otra vez.  Siempre intentando desmalezar hasta ahí, hasta el monte de los olivos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una de las preguntas más esgrimidas contra la filiación de Jesús es: ¿Por qué teniendo el poder de hacer milagros, no se salva a sí mismo? Los creyentes siempre contestan que se sacrificó para salvarnos. Pero al primero que salva, sin embargo, es a Barrabás; ya que la condena de Jesús, a pedido del pueblo y por disposición de Pilates, implica el indulto del criminal. Siendo, entonces, Barrabás el primero de todos (y siguiendo con mi desarrollo lógico), entiendo que sólo habría que escribir “El Evangelio según Barrabás” y éste, en definitiva, podría ser el evangelio más fiel y más antiguo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-114503889476477056?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/114503889476477056/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=114503889476477056' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/114503889476477056'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/114503889476477056'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2006/04/el-evangelio-segn-barrabs.html' title='El Evangelio según Barrabás'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-114497064355236096</id><published>2006-04-13T20:15:00.000-03:00</published><updated>2006-04-13T20:24:03.573-03:00</updated><title type='text'>Un post invisible</title><content type='html'>Por problemas técnicos, mi nuevo ámbito colectivo Kaputt, ha quedado congelado momentáneamente en el día miércoles (¿tendrá algo que ver la semana santa o es mi reciente incorporación?)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy le tocaba a Daniela Gutiérrez, cuyo texto dedicado a las artes culinarias de gourmets seductores, puede leerse haciendo click en:&lt;a href="http://www.kaputt.it/daniela-mmmm.htm"&gt;Hummm....&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-114497064355236096?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/114497064355236096/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=114497064355236096' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/114497064355236096'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/114497064355236096'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2006/04/un-post-invisible.html' title='Un post invisible'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-114485670026150431</id><published>2006-04-12T12:42:00.000-03:00</published><updated>2006-04-12T12:45:00.286-03:00</updated><title type='text'>Nunca acabará el lamento callado, ni el marchitarse de la flor marchita</title><content type='html'>El verso es de T. S. Eliot, y está extraído de su poemario "Four Quartets". Mi presente escrito que se inspira en esa luminosa línea, es como una coda, un tanto arbitraria, de mi post del viernes pasado en Kaputt.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según Henri Bergson, la Duración sería un dato inmediato de la conciencia; es decir, que un objeto toma realidad en la medida que da cuenta del tiempo de su caducidad. De la forma que lo entiendo yo, podría ejemplificarlo (y para divertirme) así: regalo una rosa a mi amada; en un pétalo lleva inscripto el día de su vencimiento (como un replicante de Dick), y toda vinculación al hecho de haber nacido (nacido de alguna manera para ella, nacido a su mirada en el instante que descubro mi intención) se desvanece. Como no existe el instante (para la teoría de Bergson), no existe el poder instantáneo de fascinación; le regalo una flor &lt;em&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;marchitándose&lt;/em&gt;&lt;/span&gt; (no la flor viva), un amor desenamorándose. Largo tiempo después de que termine nuestra relación, ella abrirá el poemario de Eliot, y entre sus páginas, descubrirán esta flor marchita marchitándose. Es curioso cómo el poema II de "The Dry Salvages", consiguiente al verso del poema comentado, Eliot comienza a preguntándose si es posible que este marchitar de la flor marchita acabe; y que más adelante aún, lo niegue, evidenciando su desaliento, y demostrando de algún modo, que es causa de nuestra percepción melancólica, volcada al pasado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Por lo tanto, sólo se podrá recuperar esa rosa ofrendada, en la intensidad del instante: dejando a la irrealidad, los despojos de su duración (la melancolía abolida.) Eliot parece decir, que si nos permitiéramos este cambio de óptica, la Eternidad sería posible.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt; No sería entonces, que ella hace tiempo habría recibido una flor ahora marchita, porque yo la amaba, sino que ella, aquella vez (ese instante real, lejano como un pecio en el mar del tiempo), recibe una flor porque yo la amo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-114485670026150431?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/114485670026150431/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=114485670026150431' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/114485670026150431'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/114485670026150431'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2006/04/nunca-acabar-el-lamento-callado-ni-el.html' title='Nunca acabará el lamento callado, ni el marchitarse de la flor marchita'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-114469675833759961</id><published>2006-04-10T15:11:00.000-03:00</published><updated>2006-04-10T16:37:09.966-03:00</updated><title type='text'>Anuncios extradurales</title><content type='html'>1&lt;br /&gt;La revista pdf-ila "Hermano Cerdo N°2", ya está disponible para quien quiera suscribirse a ella (enviando un mail a mauriciosalvador@gmail.com), o bien, haciendo click en: &lt;a href="http://www.hermanocerdo.shinranet.com/hc2.pdf"&gt;Hermano Cerdo N°2&lt;/a&gt;. En este número, encontrarán un muy buen cuento de Sherman Alexie, escritor indoamericano, en exclusiva traducción de Mauricio Salvador. Comienza y termina en el mismo punto, como un círculo vicioso en expansión; pero en el medio queda enlazado: la deriva de las pequeñas comunidades indias, su marginalia y su optmística, la melancolía y el buen humor, la ebriedad y la lucidez. También encontrarán, palabras para cuentistas cachorros de uno de los escritores top norteamericanos, Saul Bellow, fallecido el año pasado (concejos mil veces escuchados, pero la gracia está en el estilo del concejero). Cuentos, Crónicas y una nueva sección de Misceláneas para textos inclasificables. &lt;br /&gt;Me da gusto colaborar, aunque muy tangencialmente, en este emprendimiento panamericano de generosa gratuidad (lo digo, por sus traducciones corajudas).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2&lt;br /&gt;Desde la semana pasada, colaboraré todos los viernes en &lt;a href="http://www.kaputt.it/"&gt;Kaputt&lt;/a&gt;, un lugar de la weblog que valoro por su polifonía y su estructura dinámica. Yo que lo leí nacer, extraño en él, la participación de Vignoli y ahora, también, de Genovese y de Massei. Independientemente de que haya gente que les guste o no sus intervenciones, de que a veces yo esté o no de acuerdo con sus perspectivas, sus textos provocan tensiones que no suelen pasar desapercibidas y que me parece, es lo más interesante de los blogs: la interacción, la comunicación.&lt;br /&gt;De modo que ahí estaré, con Paula, Daniela, Jorge, Guillermo y Edgardo (y Daniel, en el back, por supuesto).&lt;br /&gt;Este último viernes pasado, arranqué con &lt;a href="http://www.kaputt.it/soler/la-rosa-de-fitzgerald.php"&gt;La Rosa de Fizgerald&lt;/a&gt;, post que conlleva una consigna implícita, y que me hubiera gustado que alguien escribiera sobre ella, en uno u otro rol: ¿Cuántas veces hemos construido estructuras maravillosamente excesivas para atraer o seducir a quien amamos o deseamos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias por su amable atención.-&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-114469675833759961?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/114469675833759961/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=114469675833759961' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/114469675833759961'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/114469675833759961'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2006/04/anuncios-extradurales.html' title='Anuncios extradurales'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-114424608875676633</id><published>2006-04-05T11:03:00.001-03:00</published><updated>2010-08-06T15:10:28.765-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Breviario de amotinados'/><title type='text'>Brevario de amotinados 6</title><content type='html'>Nicolai vio de repente ante sí a un conocido que había muerto. Durante todo el día. Los días siguientes, vio a otras personas, conocidas y desconocidas. En gran parte, gente en la no había pensado durante años. No podía provocar esas apariciones voluntariamente. Si cerraba firmemente los ojos, desaparecían. Esas personas se relacionaban entre sí como si él no estuviera presente (“era tal como en la realidad, una era un poco más grande, otra más pequeña y tenían también diferentes coloraciones en las partes visibles del cuerpo, en el rostro, las manos y los brazos, y con ropas de todos los colores, tal vez más desvaídos que en los objetos reales”). Al cabo de cuatro semanas ya hablaban entre sí y le dirigían la palabra a Nicolai. En cierta ocasión en que le aplicaron sanguijuelas, la habitación se lleno de personas que pululaban, de mujeres y niños moviéndose rápidamente. Hacia el atardecer, los movimientos fueron haciéndose más lentos. Más tarde, los colores palidecen hasta hacerse blancos. Los contornos perdieron precisión y se desvanecieron en el aire. Durante un rato todavía pudo distinguir fragmentos de algunos de ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Autobiografía de F. Nicolai&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;, ed. por Löwe en Bildnisse Jetztlebender Berliner Gelehrten, 1799, vol. III, p. 3&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un aporte de &lt;a href="http://acteondural.blogspot.com/2006/01/robert-musil-opina-sobre-el-blog.html"&gt;Robert Musil&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-114424608875676633?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/114424608875676633/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=114424608875676633' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/114424608875676633'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/114424608875676633'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2006/04/brevario-de-amotinados-6.html' title='Brevario de amotinados 6'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-114407219618011623</id><published>2006-04-03T10:32:00.000-03:00</published><updated>2006-04-10T16:36:08.176-03:00</updated><title type='text'>"Nuevo Ensayo Dantesco" en Kaputt</title><content type='html'>En el generoso espacio dominical de Kaputt, encontrarán mi nueva colaboración: un ensayito analítico sobre el argumento de una película policial perturbadora y consistente, y que sirve para pensar ese género metódico, lógico y literario que suele ser el de los asesinos seriales. El texto comienza así:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;"Me fascina “Seven” (aquí traducida como “Pecados Capitales”). Ese precioso cruce argumental entre novela negra y novela inglesa, girando entorno a la Literatura y a la Escritura. Gravita con sostenida influencia: Dante y Doré, “Los Cuentos de Canterbury”, Milton y los paraísos perdidos, dándole a la película un espesor humano de brillo antiguo, que trasciende lo grotesco y el espanto, hacia una zona reflexiva de indecible tristeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los colores priman en lo oscuro, la lluvia persiste en el aire. El desarrollo se acomoda al movimiento persecutorio de los hechos a través del pensamiento y el sentido que se eriza por torturas entrevistas. Pero es la mente, la que articula los mayores terrores. La mecánica lógica de los crímenes, en “Seven”, que llega a enlazar sorpresivamente al detective (víctima y victimario), es lo que más me atrae del thriller. No es un final dinámico (no hay persecución final, aunque la tensión sea casi insoportable), es el final estático de las novelas-acertijo de los policiales ingleses."&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continúa en el polifónico Kapput, haciendo click en: &lt;a href="http://www.kaputt.it/soler/nuevo-ensayo-dantesco.php"&gt;Nuevo Ensayo Dantesco&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-114407219618011623?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/114407219618011623/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=114407219618011623' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/114407219618011623'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/114407219618011623'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2006/04/nuevo-ensayo-dantesco-en-kaputt.html' title='&quot;Nuevo Ensayo Dantesco&quot; en Kaputt'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-114356954868347102</id><published>2006-03-28T15:09:00.002-03:00</published><updated>2010-08-06T15:11:24.651-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Breviario de amotinados'/><title type='text'>Brevario de amotinados 5</title><content type='html'>Al fin doy con una. Le descargo el palo, y la trozo en dos. Pero se queda viva, y una mitad sale corriendo y la otra empieza a dar brincos delante de mí, como diciéndome: no creas, verraco, que a mí se me mata tan fácil.&lt;br /&gt;"¡Animal!", me dice mi madre, y me tira una piedra en la cabeza. "¡Deja a las pobres lagartijas que vivan en paz!" Mi cabeza se ha abierto en dos mitades, y una ha salido corriendo. La otra se queda frente a mi madre. Bailando. Bailando. Bailando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Celestino antes del alba, &lt;/span&gt;&lt;/em&gt;Reinaldo Arenas&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-114356954868347102?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/114356954868347102/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=114356954868347102' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/114356954868347102'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/114356954868347102'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2006/03/brevario-de-amotinados-5.html' title='Brevario de amotinados 5'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-114312641861893846</id><published>2006-03-23T12:02:00.000-03:00</published><updated>2006-03-23T12:58:20.993-03:00</updated><title type='text'>El Esperpanto y James Joyce</title><content type='html'>Todo texto es para Roland Barthes un texto plural. Esto viene a decir, que se presta a múltiples lecturas, y que de acuerdo a épocas y ópticas, son presa de lo que Bloom llama malalecturas: &lt;em&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;missreading&lt;/em&gt;&lt;/span&gt; repetidas (aún más cuando son clásicos.) La traducción es un caso particular de relectura donde hay una reconfiguración de los campos retóricos.&lt;br /&gt; Jorge Luis Borges en su artículo &lt;em&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Versiones Homéricas&lt;/em&gt;&lt;/span&gt; (en su libro de ensayos &lt;em&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Discusión&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;), ilustra el problema de la traducibilidad a través del debate Newmann-Arnold, en el cual, el primero abogaba por una traducción fiel y cercana a la particularidad de la lengua original, y el otro por la no literalidad y la apropiación a fin de brindar una lectura sin escollos y actualizada. Hacia el final del ensayo, Borges parece inclinarse en favor del último. Todo clásico, por definición, es traducible. Sus acontecimientos son de comprensión universal, y son éstos los que a la larga tienen mayor presencia en la memoria (Borges escribe: "El concepto de texto definitivo no corresponde sino a la religión o al cansancio" a propósito del desencadenamiento de traducciones sucesivas sea por una u otra postura.) Según Walter Benjamin serían aquellas obras donde las intenciones están en la superficie, donde es posible tramar un sistema equivalente de valores que no extravíen el sentido. Ese reacomodamiento, al momento de transmigrar en otra lengua, exige un grado de traducibilidad del original, que es de por sí ineluctable para los textos antiguos. La fuerza de supervivencia de estos en un sistema de lenguas cambiantes, será lo que los determine como clásicos (cuando desaparece el medio escrito o cuando nunca lo hubo, su supervivencia depende de su "retentividad" para poder transmitirse en forma oral.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Escribir contra la traducción es labrar una propia rúbrica, y logro certero de escritores como James Joyce y sus &lt;em&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Finnegans Wake&lt;/em&gt;&lt;/span&gt; o, en distinto grado, del &lt;em&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Ulises&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;. La política de escribir novelas universales, casi en Esperanto, es una escritura que tiende a desdibujar al autor, a acuarelizarlo (me recuerda ese adjetivo típico de las reseñas: "despojado", cuando señalan el estilo "despojado" de algún autor esperántico.) Escribir un texto desterritorializado como los textos de James Joyce es afianzar un nombre. Es fatigozo husmear sus textos (la palabra valija es mía); pero es Joyce, como una marca registrada, lo termina por emerger en toda la Crítica como un modelo extremo, como decir el "Faro de La Isla de los Estados": donde todos los barcos naufragan. El problema de la traducción y la reproducción de experiencias de lectura se multiplican en los juegos de palabras, en las citas caóticas de una biblioteca personal, en el apareo de lengua distintas. El stream consciousness obra como un murmullo intraducible, como un diario secreto que sólo es 1:1 comprensible para el autor. "Es el arte -escribe Derridá-, el arte de Joyce; el lugar otorgado para su firma hace obra." Cada palabra tiene su peso en el texto, es irremplazable, piezas de un collage que sirviéndose de sus sonidos, de sus múltiples interpretaciones, de la semejanza con otras de diferentes lenguas, conforman una lengua personalizada que semeja el Esperpanto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt; "Estar en su propia lengua como un extranjero", escribe Deleuze. Cuando le propusieron a Joyce traducir su Finnegans Wake al italiano, proyecto conjunto con el autor que terminó por zozobrar en su desmesura, era adoptar la postura de no literalidad, sino de interpretación. Si en el original, el juego entre idiomas afines como el inglés y el alemán potenciaba el nivel plural del sentido, Joyce quería que la traducción se tramara sobre el combate y apareo de los dialectos italianos: combate lingüístico entre una lengua dominante y la de las minorías, entre la lengua de Dante (en el caso Italiano) y sus cuestionantes dialectos (Dante es recuperado por Joyce en toda sus heterogeneidad, en la vida dialectal que mostraba, por oposición a Petrarca, homogéneo en su registro culto.). Pero esto era otra obra independiente, aunque refleja del original: un proyecto ambicioso tan desmesurado y exploratorio como el primero. Esa libertad de traducir (que hace retroceder a sus colaboradores italianos, según lo cuenta Jacqueline Risset) sólo es permisible al autor, su lógica de desplazamiento obra según intenciones. Es éste un lujo que no es autorizado al traductor que pretenda el anonimato, ya que quien traduce este tipo de obras personales está de algún modo rubricando su propia firma.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-114312641861893846?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/114312641861893846/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=114312641861893846' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/114312641861893846'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/114312641861893846'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2006/03/el-esperpanto-y-james-joyce.html' title='El Esperpanto y James Joyce'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-114287200632537818</id><published>2006-03-20T13:24:00.001-03:00</published><updated>2010-08-06T15:12:08.312-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Breviario de amotinados'/><title type='text'>Brevario de amotinados 4</title><content type='html'>En Chang, durante un incendio (ardían unos troncos preparados para la construcción de una misión católica), vi a un chino de edad avanzada que, a segura distancia del fuego, echaba agua con decisión y asiduidad, incansablemente, sobre el reflejo de las llamas en las paredes de la casa; convencidos de la imposibilidad de probarle que su casa no ardía, le abandonamos a su infructuosa ocupación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;La Dádiva&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;, Vladimir Nabokov&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-114287200632537818?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/114287200632537818/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=114287200632537818' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/114287200632537818'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/114287200632537818'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2006/03/brevario-de-amotinados-4.html' title='Brevario de amotinados 4'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-114244521779200650</id><published>2006-03-15T14:49:00.002-03:00</published><updated>2010-08-06T15:12:58.415-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Breviario de amotinados'/><title type='text'>Brevario de amotinados 3</title><content type='html'>"—Yo no creo en la vida futura —respondió Raskolnikov.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Suidrigailov se quedó pensativo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—¿Y si allí no hubiera más que arañas o algo por estilo? —dijo de pronto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Está loco", pensó Raskolnikov.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;—Nosotros nos representamos siempre la eternidad como una idea que podemos comprender, ¡inmensa, inmensa! Pero, ¿porqué ha de ser así necesariamente? Pues en lugar de eso, imagínese una habitación pequeña, como quien dice un cuarto de baño, ennegrecido por el humo, con telarañas por todos los rincones, y he ahí toda la eternidad. Mire usted, yo me la imagino así algunas veces."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;Crimen y Castigo&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;, Fiodor Dostoyevski&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-114244521779200650?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/114244521779200650/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=114244521779200650' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/114244521779200650'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/114244521779200650'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2006/03/brevario-de-amotinados-3.html' title='Brevario de amotinados 3'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-114226130118409851</id><published>2006-03-13T11:47:00.000-03:00</published><updated>2006-03-13T11:48:21.206-03:00</updated><title type='text'>Roberto Arlt  o  Las maquinarias de la angustia</title><content type='html'>Toda experiencia de angustia "existencial" puede resolverse a través de un simple movimiento mecánico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Historia de dos suicidas: &lt;br /&gt;1. el que opta por un revolver, sabe que todo problema se resuelve en el movimiento mínimo de un mecanismo de gatillo. Basta un ajustado esfuerzo muscular, una articulación milimétrica del dedo índice sobre el dispositivo. Todo pensamiento angustioso (la indecisión, el gangrenoso temor a la muerte) se concentra puntilloso y analítico en ese diferencial de tiempo muscular. Todo escape a las mil presiones de una atmósfera infernal, se reduce a la ecuación mínima de un movimiento articulado. Nada merece mayor atención que un acto sencillo y claro, una resta perfecta.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;2. Quien optase por un salto al vacío (otro impulso leve, mínimo y alado, de suspiro en los suspiros) ofrece un reto a la indiferencia, simultánea y/o alternativa, de la Nada y de Dios. Sólo tendría sentido la existencia, si se quebrara aquello que rige las opresivas leyes de lo cotidiano. Que con el salto (como el salto de Leucada leopardiano), pudiésemos volar.  Siempre en el movimiento mínimo hay una fugaz esperanza, un acierto de pase mágico. Como si fuese el clic de una botonera que resuelve todo lo que nos exige esfuerzos sobrehumanos. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso Erdosain, en "Los Siete Locos", piensa en la Angustia como una nube cúbica, de definidas y regulares dimensiones, que a 2 metros de altura del piso, recorre la ciudad. Si encontrase las leyes mecánicas como las que rigen el desplazamiento de una nube, si pudiese reducir a simples ecuaciones esa compleja concordancia de efectos que permiten la angustia, podría evadir sus ataques sistemáticos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De la misma manera parece pensar, ese personaje obsesivo y jugador que es Ergueta, el farmacéutico: poder encontrar las reglas del Azar, simples y mínimas, que nos convertirá en millonarios (Ergueta mismo asegura haberlas encontrado en la escena que Erdosain va a pedirle dinero, y la define como "La ley de sincronismo estático")&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La estrategia es dominar la certidumbre lógica de los modelos, su autoafirmación paradigmática como podría decir Kuhn. El Astrólogo es un kuhniano teórico y, a la vez, acomodaticio y pragmático, el que ve como un ajedrecista el entafilado de su espacio de operaciones, donde cada escaque determinan lugares de exclusión entre uno y otro personaje convocado. Hay un hiato difícilmente salvable entre un casillero negro y otro blanco. Quien es decente no puede imaginarse mintiendo, y el mentiroso no puede imaginarse siendo decente. Pero quien se mimetiza oscilatoriamente entre uno y otro rol, se mueve dimensionalmente como el caballo. La cuestión es diseñar el preciso engranaje entre dos movimientos diferenciales. Aquí radica la potencialidad, la fuerza tensional contenida en el salto.  El quebrar los embrujos implacables de lo cotidiano y la vida urbana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conversación entre Erdosain y El Buscador de Oro: éste último le dice a Erdosain que el Astrólogo transforma una mentira insignificante en una mentira elocuente, trascendental: sustancial diferencia entre una mentira de patas cortas y torpes, cojeando en su corta visibilidad; y una mentira de patas cortas que pega saltos y corre como un endemoniado hacia un espejismo grandioso y lejano como si fuese la salvación final.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-114226130118409851?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/114226130118409851/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=114226130118409851' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/114226130118409851'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/114226130118409851'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2006/03/roberto-arlt-o-las-maquinarias-de-la.html' title='Roberto Arlt  o  Las maquinarias de la angustia'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-114191566849245986</id><published>2006-03-09T11:40:00.001-03:00</published><updated>2010-08-06T15:13:40.216-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Breviario de amotinados'/><title type='text'>Brevario de amotinados 2</title><content type='html'>“Patty Keane era tonta a propósito, lo mismo que la mayoría de las mujeres de Midland City. Todas aquellas mujeres tenían cerebros grandes porque eran animales grandes, pero no los usaban demasiado por la siguiente razón: las ideas originales podían acarrear enemistades, y las mujeres, si querían lograr cierta seguridad y una vida cómoda, necesitaban hacer acopio de la mayor cantidad de amigos posible.&lt;br /&gt;Así que, por un simple interés de supervivencia, se entrenaban para ser máquinas “de agradar” en vez de máquinas “de pensar”. Lo único que sus cerebros tenían que hacer era descubrir lo que estaban pensando otras personas y, después, pensar lo mismo.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El Desayuno de los Campeones&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;, Kurt Vonnegut&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un hallazgo de &lt;a href="http://www.unagomadeborrar.blogspot.com/"&gt;Mori Ponsowi&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-114191566849245986?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/114191566849245986/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=114191566849245986' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/114191566849245986'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/114191566849245986'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2006/03/brevario-de-amotinados-2.html' title='Brevario de amotinados 2'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-114182843725402633</id><published>2006-03-08T11:28:00.000-03:00</published><updated>2006-03-08T11:33:57.273-03:00</updated><title type='text'>Mujeres</title><content type='html'>Si las mujeres no estuviesen&lt;br /&gt;aún me quedaría la literatura&lt;br /&gt;pero sería callada y fría&lt;br /&gt;como un hombre solo&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-114182843725402633?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/114182843725402633/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=114182843725402633' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/114182843725402633'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/114182843725402633'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2006/03/mujeres.html' title='Mujeres'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-114174005548619125</id><published>2006-03-07T10:52:00.001-03:00</published><updated>2010-08-06T15:14:16.137-03:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Breviario de amotinados'/><title type='text'>Brevario de amotinados 1</title><content type='html'>"A mí me gusta aquel príncipe que estaba leyendo un libro cuando el verdugo fue a buscarle, le tocó el hombro y le dijo que ya era la hora, y él, al levantarse, antes de cerrar el libro, puso un abrecartas para señalar la página."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;span style="font-family:arial;"&gt;El Bosque de la Noche&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;, Djuna Barnes&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[Me propongo antologar en esta sección que llamo "Brevario de Amotinados", citas extraídas de libros que, amotinadas, se comportan como minicuentos, microficciones, o incandescencias. For my pleasure. Si alguien quiere enviarme alguna cita que cumpla con estas simples características, ya sea vía mail o comment, la publicaré con gusto.]&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-114174005548619125?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/114174005548619125/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=114174005548619125' title='3 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/114174005548619125'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/114174005548619125'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2006/03/brevario-de-amotinados-1.html' title='Brevario de amotinados 1'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-114140010809967170</id><published>2006-03-03T12:30:00.000-03:00</published><updated>2006-03-03T12:35:08.116-03:00</updated><title type='text'>Contigüidades en mi mente lectora</title><content type='html'>Hay una extraña contigüidad entre la obra inconclusa de un escritor y la obra emergente de otro muy posterior; quienes hasta podrían desconocerse o estar incomunicados. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Julio Cortázar, en 1980, sueña con una novela absoluta y “última”, que guarda celosamente en su escritorio y que piensa publicar (¿cabría pensar, que luego de ella, vendría la mudez?) Cuando se dispone a leerla, ve que está escrita en letras cuneiformes, extrañas runas, trazos inteligibles en la vigilia, pero plenos de significado en el sueño. Luego, en 1983, meses ante de morir, Cortázar le cuenta a Luisa Valenzuela, que ha soñado con su último libro, pero esta vez, lo soñó lleno de figuras geométricas: geometría pura que expresa todo lo que siempre quiso expresar a través de la escritura: búsqueda y hallazgo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Años después, en los noventa, Roberto Bolaño publica “Los Detectives Salvajes”: novela palimpsesto y polifónica que Vila-Matas, en forma apresurada y un tanto cegatona, comentaría como un “histórico carpetazo a Rayuela.” Los tramos finales de la novela de Bolaño, y haciendo referencia al poemario fantasma y lúdico de ese poeta-personaje que es Cesárea Tinajero, se componen de formas geométricas (¿una ventana? ¿algo que asoma en una ventana? Ver cómo se leería un poema geométrico en el capítulo 20. La poesía y su tenso estiramiento sobre lo indecible.) Hay un extraño vínculo entre la “Novela Geométrica” de Cortázar y la novela existencial de Bolaño, como si la primera fuera el fantasma futuro de la segunda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bolaño muere y deja casi inconclusa “2666”, auténtica novela fantasma (con todo su phatos, su huella de una muerte prematura) ¿Qué novela preanuncia? ¿Hacia dónde tiende sus puentes precarios?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;[Extraído de un post que publiqué en Kapput.]&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-114140010809967170?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/114140010809967170/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=114140010809967170' title='4 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/114140010809967170'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/114140010809967170'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2006/03/contigidades-en-mi-mente-lectora.html' title='Contigüidades en mi mente lectora'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-114115098789123253</id><published>2006-02-28T15:21:00.000-03:00</published><updated>2006-02-28T15:23:07.930-03:00</updated><title type='text'>El tejo furtivo de Morelli</title><content type='html'>"Leyendo el libro se tenía por momentos la impresión de que Morelli había esperado que la acumulación de fragmentos cristalizara bruscamente en una realidad total. Sin tener que inventar los puentes, o coser los pedazos de tapiz, que de golpe hubiera ciudad, hubiera tapiz, hubiera hombres y mujeres en la perspectiva absoluta del devenir. " (Rayuela - Capítulo 109)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde este párrafo que pertenece a la famosa novela de Julio Cortázar, me veo conducido a los conceptos creativos del impresionismo, movimiento pictórico de fines del siglo XIX, según los cuales el sensualismo enfrenta al intelectualismo realista; la intuición personal y la libertad de expresión. En el punto justo donde el ojo compone la impresión del paisaje o de la escena, los jirones de colores, los puntos, rayas y manchas se arman en una sensación focal, virtual y dinámica. Pero si nos acercáramos, o cambiásemos nuestra posición propicia, la visión se desatomiza: se descubre el clavo del que se sostiene el universo. Allí fuga el sentido. Una lectura lineal (un lector perezoso, "tradicional"), sólo descubrirá manchas, un resto de cosas heterogéneas que no terminan de "coagular" en una coraza de sentido. Este lector, tildaría de incoherente lo leído, o a lo sumo, de pretencioso "vanguardismo". El modo de lectura que espera Morelli, no sólo se sustenta en su pericia de composición fragmentaria: necesita que el lector se mueva (interactúe) hacia el punto focal donde cristalice esa realidad. En el Capítulo 66, Morelli idea una página donde, como si fuese un muro, se repite la misma frase; pero . . . "hacia abajo y a la derecha, en una de las frases falta la palabra "lo". Un ojo sensible descubre el hueco entre los ladrillos, la luz que pasa." Rayuela despliega diferentes tácticas de tragaluz, es decir, marcar cruces donde el ojo del lector debe tomar ubicación para aspirar al "coágulo". El carácter lúdico, el tablero de dirección, sirve al igual que las reglas del ajedrez: aprender los movimientos necesarios para ubicarse en aquellos escaques, desde los cuales poder enfocar una combinación de fragmentos que compongan el mensaje (lo real susurrando. )&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una novela "tradicional" podría pensarse como un micromundo acotado, cuyos límites están trazados entre las tapas de un libro. Fuera de él, nosotros: el lector (un buceador buscando maravillas: sensaciones pero no preocupaciones); dentro de él un microclima cuyas tempestades no comunican a nuestras acciones. Pero ateniéndonos a las composiciones impresionistas, nuestra mirada se ve absorbida a la fluctuación sin ubicación precisa del color, la luz y las formas. Allí, los límites no son visibles, porque todo fluctúa. Los márgenes al ser imprecisos comunican al resto de la sala. La visión contamina nuestra percepción de la realidad. Hay una manifiesta, aunque melancólica, esperanza del autor de Rayuela en encontrar, en la disposición de los fragmentos, una realidad perspectivada en lo textual que comunique a la realidad del lector. Que con la multiplicidad de escenas e ideas, sea posible un mapeo, una traza de líneas convergentes donde el lector se vea afectado, tocado por la flecha. Pero este blanco móvil debe tender a ubicarse en la trampa donde el límite se desperfila, para verse afectado. Entonces, el lector no sólo se maravilla, sino que también se preocupa por la suerte de ese micromundo, porque sabe (o intuye, gracias a la pericia del autor), que ese micromundo comunica a su realidad (a su devenir, a su deriva al sinsentido de su cotidianidad.) Que al igual que una variable algebraica (pura abstracción, pero que puede llenarse se sentido físico al darle un valor), ese micromundo sin límites definidos involucra la matriz de su movimiento (del lector) en lo experiencial de la vida.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-114115098789123253?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/114115098789123253/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=114115098789123253' title='2 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/114115098789123253'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/114115098789123253'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2006/02/el-tejo-furtivo-de-morelli.html' title='El tejo furtivo de Morelli'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-114053211310847756</id><published>2006-02-21T11:21:00.000-03:00</published><updated>2006-02-21T11:28:33.126-03:00</updated><title type='text'>Ejercicio con un fósforo</title><content type='html'>Puedo sostener una llama con los dedos, siempre y cuando, sienta el frío de mi alma recorrer cada ondulación del fuego; ahuecado en mi aliento, contenido en mi aire: traduciéndose, poco a poco, baile a baile, en una delicada forma de hielo, en una móvil y vibratil estalactita; y luego, por supuesto, la carbonización: único y destructivo final posible, sin poder contener el grito de dolor, el chamuscamiento, la poesía silenciada, el romanticismo imaginario que no escapa a las leyes del universo, contenidas en esa cabecita primero roja, luego llama y al fin ardor. ¡Quema! ¡quema! y yo soplo, soplo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-114053211310847756?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/114053211310847756/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=114053211310847756' title='1 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/114053211310847756'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/114053211310847756'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2006/02/ejercicio-con-un-fsforo.html' title='Ejercicio con un fósforo'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-114018486953049251</id><published>2006-02-17T10:52:00.000-03:00</published><updated>2006-02-19T12:26:16.160-03:00</updated><title type='text'>Visiones panorámicas de un senderista aficionado</title><content type='html'>La tarde anterior habíamos llegado al campamento D´Agostini, emplazado en una orilla del río Fitz Roy, entre senderos de graba blanca que lo asemejan a un jardín japonés. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Atravesando el campamento y tomando un sendero que acompaña la ribera del río caudaloso, entre bloques de piedra, nos adentramos en la confluencia de faldas que conforma el cordón Adela (que creíamos primero el cerro Torre, por su forma almenada.) De esta manera, se llega a la Laguna Torre, de color verde lechoso. Los sedimentos minerales en suspensión que el Glaciar arrastra consigo, hacen que sus aguas se tornen opacas y antitransparentes. De esta laguna nace el río Fitz Roy: una tirolesa con roldana sirve para cruzar a la orilla opuesta. Hacia el fondo, en el proscenio de lo que parece un anfiteatro granítico, se encuentra enquistado entre el cerro homónimo y el cordón Adela, el Glaciar Torre: azul y estriado de tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hacia el mediodía, comenzamos a bordear la laguna (producto del lento e incesante deshielo del glaciar), caminando sobre el filo de la morena que la circunda como si fuese el borde de un cuenco.&lt;br /&gt;Ese sendero lleva al antiguo campamento Maestri (hoy inhabilitado y prohibido para acampar), sendero por el que se va ascendiendo, acercándose por izquierda al glaciar, hasta terminar balconeando frente a él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba en medio de este magnífico y cansador trayecto, cuando de pronto advierto, casi a la altura de mi vista, y aproximadamente a 5 metros de mi costado izquierdo, un cóndor rebasándome con calma. Alcancé a ver con claridad su cabeza roja de carne cruda, su plumaje negro desplegado de ave inmensa, y su ojo animal sobre mí como un curioso vigía que controla las criaturas que se acercan al coto de su espacio aéreo. Siempre observé a los cóndores, entre fascinado y cegado por el contraste luminoso del cielo, como figuritas deshilachándose con lentitud entre las agujas rocosas de los cerros. Nunca a esa distancia (viniendo a confirmar esa rara ley de los senderistas, la que dice que las criaturas fantásticas aparecen cuando uno no las busca.)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegar al extremo del camino, y luego de disfrutar la altura panorámica sobre el glaciar, nos internamos en un bosquecito aledaño y reparador siguiendo lo que parecía un lecho seco, vertiente en "U". Entre rocas musgosas y ramas de árboles en maraña fuimos a dar a una cascada que llamaré Cascada Herzog (en honor al director alemán, que filmó parte de una de sus películas en este paisaje patagónico y fascinante.) Aquí, a pesar de la hora avanzada, almorzamos pan con atún, casi sin pan y sin sal (pocas provisiones a esta altura.) Finalmente, retornamos al campamento para levantar carpa y emprender el esforzado regreso al Chaltén, a través  del sendero que los une directamente. Salimos a las 19 hs. y llegamos a las 22 hs. El pueblo, fundado en 1985, apareció con sus primeras luces neónicas encendidas (con el Castillo destacándose.) &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El trayecto fue mayormente llano, atravesando ocasionales campos imantados de liebres. Las veíamos saltar y correr en fuga ante nuestra intromisión fantasmal. Se nos cruzó más adelante un zorrino, apuntándonos con su peligrosa cola de pestilencias, y al final del trayecto, y con el cansancio que entorpece cada paso (nudos corredizos en mi espalda), una última visión panorámica sobre el río Fitz Roy culebreando en el fondo del valle. Se destacaban las terrazas sobre el cerro de enfrente, con la luz límpida y sin sombra de las últimas horas del día. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegando tarde a El Refugio de doña Flora, en el Chaltén, armamos la carpa en la oscuridad y nos cruzamos  al boliche "Patagónico". Comimos una Mila a la Napo y otra Mila a Caballo con papas fritas, bebiendo una deliciosa birra, e irradiados de música rockera, efectos de luces bolichongos y una pantalla de plasma que, mostraba día a día, gajo a gajo, la ruptura del puente de hielo del Glaciar Perito Moreno en marzo del 2004.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parque Nacional Los Glaciares - 13 de Febrero de 2006&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-114018486953049251?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/114018486953049251/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=114018486953049251' title='0 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/114018486953049251'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/114018486953049251'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2006/02/visiones-panormicas-de-un-senderista.html' title='Visiones panorámicas de un senderista aficionado'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-11380868.post-113944673367753296</id><published>2006-02-08T20:59:00.000-03:00</published><updated>2006-02-08T22:11:43.523-03:00</updated><title type='text'>Pig Brother</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/1972/921/1600/Hermanocerdo1.1.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/1972/921/200/Hermanocerdo1.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ha salido finalmente a disposición de quien quiera suscribirse "free!" y le guste la literatura, el número Beta de este fanzine vía mail que es "Hermano Cerdo".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La propuesta es harto interesante (la lleva adelante como editor Mauricio Salvador, administrador del blog The art of fiction, junto a su equipo de redacción), un proyecto panamericano que en este número se vuelve políglota y diverso.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;Como primer número es especial: trae la generosa traducción de un cuento, inédito en castellano, de Lorrie Moore (realizada por el mismo Mauricio), autora del libro "Hospital de Ranas" editado por EMECE. El cuento se llama "También eres feo" y su belleza surge del extraño equilibrio entre relámpagos de ingenio y neblinosa tristeza que se desplegiega hacia lo obscuro (es tal su riqueza que vengo pensando en hacerle un post crítico).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además, y al mismo precio (zero money), la revista incluye un cuento promiscuo y fuerte del argentino Javier Cozzolino: "Misoprostol", y otro en portugués del brasileño Gibran Dipp: "Histórias do mundo para criansas".&lt;br /&gt;Dos crónicas: la sugestiva "Cómo destruir Nueva York" de la mexicana Miriam Martínez, y la ficcional "Una relación seria" de la peruana Claudia Donoso.&lt;br /&gt;Finalmente, una entrevista en inglés (hay que practicarlo, muchachos) de la escritora norteamericana Erika Krouse, realizada por la colombiana Andrea Montoya.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como ven, esta revista podría llamarse Babel, pero la distinción está en su manifiesta intención de intercambio, difusión y "translate", que en forma inversa, anula la confusión y estrecha los vínculos entre las culturas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podés suscribirte gratuitamente a través de un mail dirigido a mauriciosalvador@gmail.com, solicitando "Hermano Cerdo".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PD: Como todo emprendimiento a pulmón e inaugural, trae sus erratas e imperfecciones que se irán subsanando gracias a vuestro entusiasmo lector.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gaudeamus.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/11380868-113944673367753296?l=acteondural.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://acteondural.blogspot.com/feeds/113944673367753296/comments/default' title='Comentarios de la entrada'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=11380868&amp;postID=113944673367753296' title='5 Comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/113944673367753296'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/11380868/posts/default/113944673367753296'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://acteondural.blogspot.com/2006/02/pig-brother.html' title='Pig Brother'/><author><name>Miguel P. Soler</name><uri>http://www.blogger.com/profile/01865745665643318077</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry></feed>
